Caída la sesión de Diputados para rechazar el DNU 70/2023 y tratar proyectos sobre discapacidad y morosidad, Gisela Scaglia defendió este jueves su decisión de no dar quorum. “No había ninguna consecuencia positiva para la gente”, planteó.

La jefa del bloque de Provincias Unidas sostuvo que "tumbar el DNU 70/2023 era un problema para todos los argentinos"
Por Mariano D'Arrigo
LA CAPITAL/Marcelo Rubén Bustamante
La exvicegobernadora Gisela Scaglia planteó que “tumbar el DNU era un problema para todos los argentinos”.
Caída la sesión de Diputados para rechazar el DNU 70/2023 y tratar proyectos sobre discapacidad y morosidad, Gisela Scaglia defendió este jueves su decisión de no dar quorum. “No había ninguna consecuencia positiva para la gente”, planteó.
“Tumbar el DNU era un problema para todos los argentinos”, dijo a La Capital la jefa del bloque de Provincias Unidas (PU).
“Volvían las Sira y las leyes de alquileres, de góndolas y de abastecimiento, se terminaban la política de cielos abiertos y los avances en comunicaciones satelitales”, argumentó.
El peronismo y sus aliados reunieron 121 diputados y quedaron a ocho del quorum.
Además de Scaglia, faltó José Núñez, otro ex-PRO. Ambos responden al gobernador Maximiliano Pullaro. También se ausentaron los legisladores alineados con el tucumano Osvaldo Jaldo y el jujeño Carlos Sadir.
Para la exvicegobernadora de Santa Fe, la convocatoria de este jueves fue “una movida política” organizada por el peronismo para desgastar al gobierno de Javier Milei.
“No me van a encontrar nunca con el kirchnerismo”, sostuvo.
Los diputados que decidieron no bajar al recinto sostienen que la sesión había perdido sentido después de las concesiones del gobierno.
Una de ellas fue la marcha atrás con la ley de tierras. El conflicto se reabrió el 29 de septiembre pasado, cuando la Corte Suprema revocó, por falta de legitimación de los demandantes, el fallo que había declarado inconstitucional su derogación.
El 9 de octubre, en otra causa, suspendió provisoriamente el artículo del DNU que eliminaba las restricciones a la compra de tierras rurales por extranjeros. La controversia impulsó el pedido opositor de rechazar todo el decreto y aumentó la presión sobre la Casa Rosada.
En ese marco, con ayuda del PRO, el radicalismo y otros bloques provinciales, esta semana el gobierno consiguió un dictamen que propone dejar sin efecto el artículo 154 del DNU 70/2023 y restituir la plena vigencia de la ley de tierras. La modificación quedó incorporada al proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, que tiene media sanción del Senado y todavía debe pasar por el recinto de la Cámara baja.
“Eso salió por insistencia nuestra. Nos dicen que somos vendepatria y es mentira”, se quejó Scaglia.
Núñez aportó la firma clave: con el respaldo del santafesino, el oficialismo llegó a las 34 adhesiones que necesitaba para obtener el dictamen de mayoría en el plenario de comisiones.
Además, en la oposición dialoguista coinciden con el temario de la sesión que el gobierno impulsa para el 21 de octubre. Ese día está previsto tratar las iniciativas sobre discapacidad y morosidad.
La Libertad Avanza (LLA) y sus aliados proponen una norma que reemplace la emergencia en discapacidad. “Hay que dejar por ley cómo se ajusta el nomenclador, la emergencia no solucionó ningún problema a las organizaciones del sector”, planteó Scaglia.
En cuanto al endeudamiento, Scaglia, Núñez y otros diputados comparten el criterio del proyecto oficial: el Estado no tiene que salir al salvataje de los morosos. La tarea, sostienen, es mejorar la información para que cada persona conozca la letra chica antes de tomar un crédito con un banco o una billetera virtual.
La sesión frustrada de este jueves expuso, otra vez, la división en Provincias Unidas.
Los socialistas Esteban Paulón y Pablo Farías firmaron la convocatoria y bajaron al recinto.
“Adentro, los aliados del gobierno no dieron quorum para tratar el DNU 70. Afuera, Gendarmería tiraba gases, balas de goma e hidrante sobre la Marcha Federal Universitaria. Un gobierno que no cumple la ley y reprime a quienes le piden que la cumpla”, escribió Paulón en su cuenta de X.
"Hay respeto a lo que cada uno piensa. En este caso, no estoy de acuerdo con lo que se estaba planteando", dijo Scaglia, quien intenta conducir el bloque en un difícil equilibrio entre los legisladores que expresan los intereses de los gobernadores y aquellos más sueltos para plantear ideas partidarias o personales.
Lo cierto es que la ausencia de Scaglia y Núñez representa otro gesto de Pullaro al gobierno libertario en un momento político complejo para la Casa Rosada.
En el entorno del jefe de la Casa Gris advierten que tumbar el DNU 70/2023 significaría un golpe a la gobernabilidad, de resultados imprevisibles.
En paralelo, se desarrollan conversaciones en varios frentes. Uno es el presupuesto 2027, que repartirá recursos en un año en el que el presidente y los gobernadores se jugarán su continuidad en el poder.
Otro es el electoral. El gobierno quiere eliminar o, al menos, suspender las Paso. Busca quitarle al peronismo una herramienta para ordenar su interna y evitar que una eventual derrota en las primarias desate un tembladeral económico como el que sufrió Mauricio Macri en 2019.
Ese escenario abre la puerta a un entendimiento entre los Milei y Pullaro. Una de las hipótesis es un pacto de no agresión que se traduzca en una candidatura libertaria de baja intensidad en Santa Fe y facilite un triunfo de Unidos, especialmente en Rosario.



Por Mariano D'Arrigo
