El arrepentido Mario Pontaquarto, uno de los principales denunciantes del escándalo de las
coimas en el Senado, expresó hoy su “estupor” por el suicidio de José Genoud, y aunque
recordó que el ex senador estuvo “muy preocupado en su momento” por su situación
procesal en la causa, abonó la hipótesis que desvincula ese episodio de la “terrible
decisión” que el político tomó.
El ex secretario parlamentario del Senado se excusó en explayarse sobre la causa por presunto
cohecho para aprobar la reforma laboral en 2000, en la que está procesado al igual que lo estaba
Genoud, junto a otros senadores, y prefirió recordar la “relación de amistad muy intensa, muy
estrecha” que trabó con el fallecido legislador, antes de enfrentarse por el tema de las
coimas.
En declaraciones a radio Mitre, Pontaquarto precisó que trabajó con Genoud desde el '93 hasta el
'96 -año que pasó a desempeñarse como secretario parlamentario de la Cámara alta-, y evocó que la
última vez que lo vio fue hace más de cuatro años, durante el careo entre ambos dispuesto por la
Justicia en el marco de ese expediente. En ese careo, Genoud descalificó las denuncias en su contra
de su antiguo colaborador y para desacreditar el nivel intelectual del arrepentido llegó a decir
que “para lo único que servía Pontaquarto era para llevar las valijas”.
Ese enfrentamiento estuvo destinado a confrontar las declaraciones de ambos, luego de que
Pontaquarto asegurara que el 27 de abril de 2000 entregó a Genoud, en su despacho del Senado, 700
mil pesos que había recibido de la SIDE, que eran parte de las coimas presuntamente pagadas por el
gobierno de Fernando de la Rúa para la aprobación de la reforma laboral.
Esta mañana, el ex secretario parlamentario dijo estar “sorprendido sobremanera y no poder
salir del estupor” por el suicidio de Genoud y prefirió no hablar de la causa “por
respeto” hacia la familia del fallecido legislador. Pontaquarto abonó la hipótesis formulada
esta mañana por Nelson Reinoso, ex secretario de Genoud, quien aclaró que el suicidio del mendocino
no se debió a la grave enfermedad que padeció en los últimos tiempos ni a su estado de ánimo por el
caso de las coimas, sino a una “noticia muy triste” que recibió el ex senador y por la
cual “estaba muy apenado”.
Su suicidio, aventuró Pontaquarto, “como lo dijo su secretario privado no tiene nada que
ver con estas cosas que se conocían de él, tanto el tema de la participación de los sobornos, como
el tema de la enfermedad”. “Hace mucho tiempo que no hablo con Genoud, la última vez
que lo vi fue en un careo que tuvimos hace algunos años; desconozco cuáles son las causas de la
terrible decisión que ha tomado. El solo se ha llevado consigo el motivo”, sostuvo el ex
funcionario del Senado.
En rigor, a la luz de las declaraciones de Reinoso, otros allegados al senador -incluido su ex
secretario- sí habrían conocido las razones de la determinación que adoptó. Cuando se le preguntó
cómo “sigue la vida” luego de estar en el ojo de la tormenta por la causa de los
sobornos, Pontaquarto reconoció que “es extremadamente difícil, depende de la forma de cada
uno, cómo es la contención familiar, de los amigos. Cada uno lo toma de manera diferente”.
“Yo he visto a alguno de los que están procesados hablar y caminar libremente, y hasta en el
caso de algunos de ellos seguir participando de la política, y hay otros que no”, señaló.
Añadió que el tema “duele mucho, uno trata de recuperarse. A lo mejor es el caso de lo que le
puede haber pasado también a José que, en su momento, estaba muy preocupado”, pero volvió a
desligar el expediente de las razones que llevaron a Genoud a planificar su muerte.