Política

"El 2001 es el camino si seguís de la mano del Fondo Monetario"

Nicolás del Caño nació en Córdoba, en febrero de 1980. Integra el Partido de los Trabajadores Socialistas. Es diputado nacional y precandidato a presidente por el Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT)

Domingo 14 de Julio de 2019

Empezó a militar a los 16 años, en la escuela secundaria en su Córdoba natal. Después, profundizó su militancia en el ámbito laboral y universitario en Mendoza, donde tomó forma el Partido de los Trabajadores Socialistas. Nicolás del Caño ahora es precandidato por el Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT) y hace algunos días fue uno de los pocos, muy pocos, dirigentes que recordaron al ex presidente Fernando De la Rúa, en el día de su fallecimiento, como el responsable de las muertes que ocurrieron por aquellos trágicos días de diciembre de 2001. Entre esa calle que ardía y hoy, Del Caño ve continuidades. En particular, la intervención del Fondo Monetario Internacional en la política local. La fuerza que él integra es una de las únicas que plantea no pagar la deuda. “El 2001 es el camino si seguís de la mano del Fondo”, advierte.

Del Caño fue elegido en 2013 diputado nacional con el 14% de los votos en las elecciones generales, ubicándose en tercer lugar y desplazando al tradicional Partido Demócrata mendocino, que llevaba como candidato a Luis Rosales que hoy acompaña a José Luis Espert en la fórmula presidencial. “Fue fuerte, era históricamente la tercera fuerza, un partido conservador, de derecha, que apoyó la dictadura, fue como un boom”, recuerda hoy el dirigente del PTS.

El resultado de esa elección impactó en el diseño de la estrategia política del partido y comenzó un armado nacional que hoy lo tiene como precandidato a presidente de una coalición integrada por el PTS, el Partido Obrero, la Izquierda Socialista y el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST).

En diálogo con La Capital, Del Caño analizó la construcción de esa alianza, el escenario político actual y el perfil de la campaña.

—Fuiste de los pocos que ante la muerte de Fernando De la Rúa recordaste el terrible saldo de aquel diciembre trágico, con 39 muertos. ¿De entonces a ahora, cómo ves el escenario político hoy?

—Hay un elemento que se puede pensar como común, las políticas de endeudamiento. Al perfil neoliberal de (Mauricio) Macri se lo puede emparentar con la época de (Carlos) Menem. A la vez, ahora, como con De la Rúa, se habla de mal menor. Y por entonces no hubo ningún mal menor. Ese voto llevó al poder a De la Rúa y con él llegó el megacanje, el blindaje, (Domingo) Cavallo, el corralito más todo lo que ya sabemos. Veo similitud en el crecimiento de la pobreza, no estamos en ese nivel, todavía, pero el 2001 es el camino si vos seguís de la mano del Fondo.

—Ustedes son una de las pocas fuerzas políticas que plantean cortar relaciones con el Fondo.

—Vos podés tener un camino donde decís que querés beneficiar al pueblo pero si buscás congeniar eso con el FMI inevitablemente la cuestión no termina bien para los trabajadores, en este marco de endeudamiento y con las políticas de ajuste que el Fondo ha exigido siempre. Nosotros no creemos en ese supuesto “FMI bueno” que algunos quieren mostrar. Aunque suene a una muy mala noticia, esto es así. Macri se la pasa mintiendo. “Lo peor ya pasó”. No, de la mano del FMI lo peor esta por venir, porque a esa deuda no la van a pagar los bancos, los grandes grupos inversores, las privatizadas, las petroleras. La va a pagar el pueblo. Ahí es donde yo veo una perspectiva similar al año 2001, pero tenemos esa experiencia para poder frenarlo a tiempo.

—¿Cómo analizás la campaña ante las Paso?

—Se ve que no tienen nada que discutir ni proponer, porque a nosotros nos salieron a criticar por el back de una foto de campaña donde se veía a Romina (del Plá, su compañera de fórmula) subida a una tarima para igual alturas. Sería interesante escuchar cómo piensan “cumplir” con el FMI. Macri dice: “Seguimos con el Fondo, es lo mejor que nos pasó”. Del otro lado tenés a (Roberto) Lavagna, Alberto Fernández y sus grupos de economistas y lo que escuchas es: “Hay que cumplir con el FMI, hay que renegociar”. Resulta que ahora lo de la renegociación suena como algo lindo, positivo, pero con renegociación y todo, si vos tomás las experiencias donde intervino el Fondo, fue con ajuste, con reforma laboral, previsional, menos plata para salud y educación. Hay que ser claros al respecto porque las promesas no se cumplen, ya tuvimos un gobierno que vendió humo diciendo pobreza cero, que los trabajadores no pagarían más impuesto a las ganancias, que iba a bajar la inflación. Es más, Macri quedó preso de sus propias palabras cuando dijo que la capacidad de un presidente se determinaba por si podía o no bajar la inflación. Bueno, no hace falta más análisis, no debería presentarse de nuevo. Y también creo que desde la oposición también se vende humo cuando se dice “vamos a renegociar, vamos generar empleo, la gente va a estar bien”. No vemos en esa plataforma un aumento del salario para recuperar los 20 puntos que se perdieron durante el gobierno de Macri. Lo que se dice, en cambio, desde los equipos técnicos es que hay congelar salarios y jubilaciones por un año, eso es justamente para cumplir con los especuladores.

—¿Y cómo es construir en medio de la polarización?

—Desde el gobierno, con Durán Barba a la cabeza, se intenta que las Paso funcionen casi como un ballottage, tratar de eliminar a todas las demás fuerzas del imaginario del electorado. Ahí nosotros tenemos nuestro primer desafío, invitar al debate sobre lo que realmente le preocupa a la gente. Invitar a reflexionar, porque hay muchos que están dispuestos a taparse la nariz para ir a votar. Nosotros ahí decimos: “no hace falta”, acá hay una fuerza política que hay que fortalecer, una fuerza de laburantes, que es lo que se necesita no sólo para enfrentar la situación actual sino lo que se viene.

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