Bajo el lema “No nos han vencido”, dirigentes políticos y militantes sindicales evocaron este viernes el Bombardeo a Plaza de Mayo que el 16 de junio de 1955 llevaron a cabo efectivos de la Aviación Naval y de la Fuerza Aérea en un intento de derrocar al gobierno constitucional de Juan Domingo Perón. Esa acción bélica dejó un saldo de más de 300 muertos y miles de heridos en el centro de la Ciudad de Buenos Aires.
Una multitud se congregó a las 12 en la intersección de Balcarce e Hipólito Yrigoyen para repudiar este ataque en el cual se descargaron más de 14 toneladas de bombas sobre la histórica Plaza y la Casa Rosada con el objetivo de asesinar a Perón.
Este levantamiento de la Marina y la Aeronáutica constituyó el preludió del golpe de Estado que tres meses después derrocaría a Perón, y que dio inicio a un período de 18 años de exilio y proscripción para el fundador del justicialismo.
“Tantos están acá hoy recordando y demostrando que tienen memoria. Por eso vamos a gritar bien fuerte por las víctimas del cobarde bombardeo a Plaza de Mayo. Presentes, ahora y siempre”, dijo la integrante de Madres de Plaza de Mayo Líneas Fundadora, Taty Almeyda, luego de que los bomberos voluntarios hicieran sonar sus sirenas como parte de la conmemoración.
El acto se realizó frente al al Ministerio de Economía y participaron organizaciones sociales, sindicales y dirigentes del oficialismo.
Como oradores intervinieron, además de Almeyda, el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragsalla Corti; el titular de la ATE Capital, Daniel Catalano; el integrante de la CGT y dirigente del gremio de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid; el dirigente de Sutecba, Alejandro Amor; el referente de UPCN Fernando Barrera y Daniela Marino, presidenta de la Asociación de Familiares Víctimas del Bombardeo del 16 de junio de 1955.
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El bombardeo a la Plaza de Mayo tenía el objetivo de derrocar a Perón.
Por su parte, el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti, anunció que el organismo realizó una presentación ante la justicia para que el hecho se investigue como delito de lesa humanidad y se inicie un proceso de reparación para con las víctimas y sus familias “después de tantos años de impunidad”.
“Presentamos la elevación y la querella para que se lleve adelante un juicio por los años de silencio e impunidad. Es uno de los hechos más aberrantes cometidos por las Fuerzas Armadas contra su pueblo y es importante que un tribunal determine quienes fueron los cómplices y responsables y que se genere un repudio colectivo en la sociedad”, afirmó el funcionario desde el escenario ubicado sobre Hipólito Yrigoyen.
La solicitud fue presentada ayer ante el juzgado federal 6 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el acompañamiento de la la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y familiares de las víctimas.
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“Hasta hoy seguimos teniendo esos atropellos y deshumanizar a los dirigentes de este proyecto político”, indicó Pietragalla en referencia a el intento de asesinato a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner el año pasado. A su vez, recalcó que el bombardeo fue un hecho “cobarde contra el pueblo” y recordó que “no tiene justicia hasta el día de hoy”.
Por su parte, Amor señaló que “ninguno de los militares fue juzgado” y “es un hecho que han querido taparlo”. “No han podido tapar los agujeros que aún quedan acá en el Ministerio de Economía de los Bombardeos. Hoy van a estar acá familiares, no sobrevivientes de ese bombardeo. Es importante que la historia se escriba con todo lo que aconteció”, sostuvo en declaraciones para esta agencia.
Durante el encuentro estuvieron presentes familiares y dos sobrevivientes del bombardeo que aún están con vida. Para Marino, la presidenta de la Comisión de Familiares, todavía el hecho “no tiene el lugar que se merece”.
“El sonido de las bombas es el sonido real de ese día. Sin nombre de víctimas, sin condenados, sin libros, sin historia, sin nada, destruidas por la grieta clasista que siempre se mueve por intereses económicos”, afirmó durante su discurso.
El acto finalizó con los presentes llevando flores al monumento ubicado en la Casa Rosada a las víctimas y heridos de el evento que este viernes cumplió 68 años.