Después de una larguísima ronda de acercamientos, reuniones bilaterales, encuentros públicos y privados, el nuevo frente de la oposición tuvo su acto fundacional. Cómo funcionar y el nombre de la alianza, los debates que vienen.

Por Mariano D'Arrigo
Dirigentes de once partidos de la oposición santafesina protagonizaron el acto fundacional de la nueva alianza.
Después de una larguísima ronda de acercamientos, reuniones bilaterales, encuentros públicos y privados, el nuevo frente de la oposición tuvo su acto fundacional. Cómo funcionar y el nombre de la alianza, los debates que vienen.
Con la ley de emergencia en seguridad y la sequía como excusas, dirigentes de los once partidos de la alianza en formación se reunieron en la sede en Rosario del Partido Demócrata Progresista (PDP).
En abril del año pasado, el PDP puso el local de Entre Ríos al 1300 para el asado de la unidad no peronista, pero a último momento el encuentro se cayó. Ahora sí, el armado está a punto.
Siete fuerzas pertenecen a Juntos por el Cambio (JxC): la UCR, el PRO, la Coalición Cívica, UNO, Encuentro Republicano Federal, la Ucedé y Unir. Cuatro, al Frente Progresista: el Partido Socialista, Creo, el GEN y el PDP.
Participaron los presidentes de los partidos, algunas de las principales referencias públicas, como Maximiliano Pullaro y Pablo Javkin, y representantes de los distintos sectores internos.
Los organizadores del encuentro calificaron la reunión como “muy positiva”.
“Seguramente, en las próximas reuniones la noticia no va a ser que nos reunamos, sino lo que planteemos. Faltan los pasos legales y administrativos, pero el nuevo espacio está conformado de hecho”, dijo a La Capital el presidente del comité provincial de la UCR, Felipe Michlig, uno de los arquitectos principales del nuevo frente.
Y agregó: “En lo personal es una alegría. Nos lo habíamos propuesto, estamos ya en el terreno de los hechos concretos y lo vamos a plasmar en los papeles en los próximos días”.
“El nuevo frente va a funcionar. Hay una decisión de armarlo, e iremos viendo la manera”, expresó el presidente del PRO Santa Fe, Cristian Cunha.
“En este encuentro dije que ojalá que la reunión de ayer (por el martes pasado) haya sido la última de Juntos por el Cambio, porque implicaría que en este nuevo armado tenemos una mirada común, no sólo sobre lo provincial sino también sobre lo nacional”, añadió.
El martes, la mesa provincial de Juntos por el Cambio se reunió en Piñero y dio luz verde al montaje del nuevo frente.
Pese a que persiste el interrogante sobre cómo compatibilizarán el juego provincial con el nacional, uno de los principales focos de tensión de la alianza, también en el socialismo se fueron conformes con la reunión.
“Es importante que el momento fundacional de un nuevo espacio se base en cómo resolver los problemas de la gente. El desafío de la política es sintetizar ideas, generar acuerdos y soluciones. Que, en algunos casos, son pre-ideológicas: quién puede oponerse a que los chicos vuelvan a la escuela”, expresó el titular del Partido Socialista de Santa Fe, Enrique Estévez.
Después del plenario, en el nuevo espacio difundieron un comunicado, en el que castigan a las administraciones de Alberto Fernández y Omar Perotti.
Señalan que los gobiernos “no ofrecen respuestas a la ciudadanía y las pocas acciones que llevan adelante las implementan con total improvisación, discrecionalidad y arbitrariedad en la distribución de los recursos”.
Respecto de la ley de emergencia en seguridad que el Ejecutivo provincial envió días atrás a la Legislatura, los once partidos dicen ponerse “a disposición para brindar las herramientas que se consideren necesarias”, pero ponen condiciones.
“Entendemos que esta debe ser la ocasión para transformar una mera disposición administrativa en un programa de seguridad que posibilite retomar el gobierno de las calles y de las unidades penitenciarias, el control de las fuerzas de seguridad, la implementación de políticas territoriales y el fortalecimiento del sistema de persecución penal”, expresan.
Además, reiteran el pedido al Ministerio de Seguridad de la provincia para que rinda cuentas sobre cómo usó los recursos de la ley de emergencia vigente hasta el 31 de diciembre.
Respecto de la sequía los partidos reclaman a la provincia que “se amplíen las partidas destinadas a paliar las consecuencias, rescatar y reactivar la producción; y que se exijan al gobierno nacional medidas para atender la situación”.
La idea es ecualizar posiciones en la Legislatura, donde la oposición tiene mayoría en Diputados, pero sin diluir las identidades particulares.
A fines del año pasado, la Cámara baja fue la caja de resonancia de un áspero cruce en la oposición. El espacio de Pullaro acusó al socialismo, un sector del radicalismo y otras expresiones de formar un contubernio con el gobierno de Perotti para nombrar los jueces comunitarios.
En tiempos más recientes se registraron otros chispazos. Por ejemplo, entre Federico Angelini y Pablo Javkin por la seguridad. También entre el entorno del intendente y el socialismo por la compra de los trolebuses rusos de la línea Q. Ayer, por el contrario, primó la buena onda.
La propuesta es que la semana que viene se reúnan de vuelta los equipos técnicos para pulir acuerdos programáticos sobre seguridad, educación, salud y desarrollo productivo.
Unos días después se reunirá la mesa operativa de la nueva alianza. Habrá una silla por partido.
Según contaron, ya se armó un grupo de Whatsapp. Por ahora, deslizaron por lo bajo, sólo se llama “Santa Fe”.
¿Y el nombre? Algunos dirigentes plantearon el tema, pero quedó como tarea para el hogar. Cada uno deberá pensar propuestas. En algunos campamentos, incluso, quieren consultar a especialistas para que los ayude a encontrar la mejor marca para la nueva criatura política.




