La presidenta Cristina Fernández se mostró agradecida por la presencia de su par de Uruguay, Tabaré
Vázquez, en su asunción y prometió que “no” va a “tener un solo gesto que
profundice las diferencias”, aunque insistió en responsabilizar a ese país de haber
“violado” el Tratado del Río Uruguay, al autorizar la instalación de la pastera Botnia
en la localidad de Fray Bentos.
La flamante presidenta, en su discurso ante la Asamblea Legislativa
ratificó además que Argentina continuará con su reclamo ante el Tribunal Internacional de La Haya y
prometió darle “gobernabilidad” al diferendo mientras se dirime ese juicio.
Dirigiéndose especialmente al presidente uruguayo, que se hallaba en el
recinto, la primera mandataria le dijo: “Con toda sinceridad quiero decirle que no va a tener
de esta presidenta un solo gesto que profundice las diferencias”, entre Uruguay y la
Argentina.
“Pero con la misma sinceridad, que esta situación que hoy
atravesamos no nos es fundante, los vamos a sentir nuestros hermanos, que de esto no haya ninguna
duda”, dijo Cristina Fernández mirando a Tabaré.
Además, insistió en que Uruguay violó” el Tratado del Río Uruguay,
firmado entre ambos países en 1975, que prohíbe adoptar decisiones unilaterales de cualquiera de
los gobiernos, que afecte a esa cuenca hídrica.
Luego, al finalizar su discurso, la flamante jefa de Estado argentina
saludó a sus pares que asistieron a la asunción en el salón de los Pasos Perdidos del Congreso
nacional, donde igual que a todos, dio un beso y un abrazo a Tabaré Vázquez, aunque esta vez, sin
mediar más palabras.
Por su parte, al ingresar esta tarde al Congreso para asistir a la
ceremonia de asunción de Fernández de Kirchner, Vázquez mostró un gesto amigable con “el
pueblo argentino”.
“El presente va a ser mejorable y quiero felicitar a todo el
pueblo argentino”, señaló el presidente uruguayo en declaraciones a la prensa en las
escalinatas del Congreso, en las que además felicitó por “la gran fiesta de la
democracia”.


























