El presidente Alberto Fernández aseguró ayer que “el intento de asesinato a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner ”no solo afectó la tranquilidad pública” sino que ”buscó alterar una virtuosa construcción colectiva que el año entrante cumplirá cuatro décadas de vida”, en alusión al sistema democrático, y agradeció ”la solidaridad que la Argentina ha recibido del mundo entero” tras el ataque.
Al brindar en Nueva York su mensaje ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la que fue su primera intervención presencial ante el foro mundial, Fernández reseñó que “muchas veces en la historia los magnicidios han sido prólogos de grandes tragedias” y “pueblos enteros sucumbieron detrás de esos profetas del odio”.
“Estoy seguro que la violencia fascista que se disfraza de republicanismo no conseguirá cambiar ese amplio consenso al que adhiere la inmensa mayoría de la sociedad argentina”, completó, en alusión al intento de magnicidio contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
“Aprovechando la desazón que generó la pandemia y los efectos económicos de la guerra, los discursos extremistas y violentos proliferaron y encontraron tierra fértil para sembrar el sentimiento antipolítico en nuestras sociedades”, expresó el jefe de Estado al hablar ante la Asamblea General de la ONU.
En otra parte de su exposición, consideró que la pandemia del coronavirus “transparentó las enormes desigualdades que soporta la población mundial”, y preguntó: “Es justo que la fortuna de solo 10 hombres represente más que los ingresos del 40 por ciento de la población mundial? ¿Es ético que la pandemia se haya cobrado cuatro veces más vidas en los países más pobres que en los ricos?”.
“Debemos trabajar de un modo mancomunado y solidario. Debemos robustecer un multilateralismo cooperativo que nos asegure el fortalecimiento del Estado de derecho, el imperio de la no violencia y una mayor equidad para reducir las brechas sociales”, propuso el jefe de Estado.
Por otra parte, bregó por “imponer el diálogo y recuperar la paz en la disputa iniciada con el avance militar de la Federación Rusa sobre el territorio de Ucrania”.
El presidente alertó sobre la “utilización de medidas unilaterales de coerción” y volvió a reclamar el levantamiento de los bloqueos contra Cuba y Venezuela.
“De acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas, las únicas sanciones legítimas son aquellas impuestas por el Consejo de Seguridad para hacer cumplir sus decisiones en materia de mantenimiento de la paz y la seguridad. En virtud de ello, Argentina se suma al reclamo de los pueblos de Cuba y Venezuela para que se levanten los bloqueos que esas naciones padecen”, expresó.
Fernández advirtió que las naciones endeudadas “padecen mucho más los efectos del sistema establecido” que provoca desigualdades y manifestó que “Argentina está entre ellas”, por lo que agradeció “a todos los Estados que nos apoyaron en el complejo proceso de renegociación de nuestra deuda externa”.
“Es un endeudamiento que mi gobierno no generó pero que afronta con toda seriedad”, advirtió el jefe de Estado y señaló que “nuestros criterios son conocidos, responden a lo dispuesto por esta Asamblea General” cuando dispuso, en 2015, que las restructuraciones de las deudas “deben hacerse promoviendo el crecimiento sostenido e inclusivo, minimizando los costos económicos y sociales, garantizando la estabilidad del sistema financiero internacional y respetando los derechos humanos”.
Fernández también apuntó que la seguridad alimentaria debe ser garantizada “a todos los habitantes del planeta” porque “no podemos transitar este tiempo con hambrunas” y sostuvo que “debemos acceder en condiciones de seguridad y previsibilidad a la energía”.
“La Argentina cumplirá su rol como productor y exportador confiable de alimentos nutritivos y de calidad”, aseguró señaló que eso será “también como proveedor de tecnologías aplicadas a la producción de alimentos para mejorar su rendimiento”.
El jede de Estado agradeció también a los países miembros de la ONU la confianza en Argentina para el ejercicio de la presidencia del Consejo de Derechos Humanos y resaltó la ampliación de “derechos ciudadanos” impulsada por su gobierno.
“Para nosotros, la defensa de los derechos humanos forma parte de nuestra identidad y de nuestra historia. Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo nos enseñaron a persistir y a luchar. Ellas nos marcaron el camino para que, con voluntad política y consenso social, pudiéramos llevar a cabo un proceso de erradicación de la impunidad único en el mundo, basado en la memoria, la verdad y la justicia”, reflexionó.
Fernández demandó una “acción firme y decidida” en favor del medio ambiente y de las “generaciones futuras” y advirtió que “los problemas ecológicos necesitan el involucramiento de todos”, por lo que consideró “vital” establecer una “relación constructiva entre Estados y sociedades” para avanzar en el “desarrollo sostenible”.
Remarcó que la Argentina “condena al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones” y recordó que “seguimos luchando contra la impunidad, investigando los atentados que sufrimos en 1992 a la Embajada de Israel y en 1994 a la sede de la Amia, que se cobraron la vida de 107 personas y cientos de heridos”.
En ese marco instó “a la República Islámica de Irán a que coopere con las autoridades judiciales argentinas para avanzar en la investigación del atentado contra la Amia”.
Por otra parte, reafirmó “los legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía de la República Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes” y destacó que “forman parte del territorio nacional argentino y se encuentran ocupados ilegalmente por el Reino Unido desde hace ya casi 190 años”.
El jefe de Estado denunció que el Reino Unido “agravó la controversia” con una “injustificada y desmedida presencia militar en las islas” y con “llamados a la explotación ilegal de los recursos”, aunque expresó la disposición de Argentina a reanudar “negociaciones” con Londres.
En esa línea, reiteró que las acciones del Gobierno británico son contrarias a la resolución 31/49 de Naciones Unidos y volvió a pedir la intervención del organismo.
“Solicitamos al Secretario General que renueve sus esfuerzos en el cumplimiento de ese mandato y que el Reino Unido se avenga a acatar el llamado de la comunidad internacional y ponga fin a esta anacrónica situación colonial”, expresó.