Policiales

Una niña de nueve años sufrió un disparo en la rodilla frente a su casa

Se encontraba jugando y la habría alcanzado una bala perdida, que no causó lesiones graves. Preocupación por la reiteración de hechos.

Viernes 11 de Octubre de 2019

Minutos después de las 21 del miércoles pasado, Keila jugaba frente a su vivienda de Ituzaingó al 7100. Esa situación recreativa, rutinaria, alejada de otro tipo de designios, casi se convirtió en tragedia. Es que, por razones que se están tratando de establecer, esta pequeña de 9 años recibió un disparo de arma de fuego en su rodilla derecha por el que debió ser internada. Las investigaciones iniciales apuntan hacia un nuevo caso de una bala perdida, y este aumento en la cantidad de casos similares en la ciudad provoca preocupación en las autoridades.

Por suerte, las lesiones que sufrió la nena no fueron de gravedad, Keila se encuentra fuera de peligro, y los médicos del Hospital de Niños sólo tuvieron que acompañar su evolución.

Por el momento, ante la ausencia de indicios más firmes, la investigación se encarrila hacia un episodio de bala perdida. En el momento, actuó la Unidad de Flagrancia que estaba de turno y que solicitó la intervención del Gabinete Criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI).

En esa cuadra de zona oeste de la ciudad, los agentes realizaron el levantamiento de rastros correspondientes, y también le tomaron testimonios al círculo más cercano de la pequeña y a los vecinos de la zona.

De acuerdo a lo que deslizaron algunos allegados a este proceso de investigación policial, los familiares de la menor habrían aportado algunos datos sobre los que se implementaron medidas en reserva.

La del miércoles, fue una noche extraña. Graciela, la madre de la nena, se encontraba dentro de la casa realizando tareas hogareñas. Keila salió a jugar afuera, a pocos metros. En ese momento, con pocos testigos presenciales, recibió un disparo que le provocó una herida en su rodilla derecha.

Los gritos de la niña llamaron la atención de la mamá, quien al salir comprobó la herida y la llevó a un centro de salud cercano.

Según los primeros testimonios, no hubo ruidos previos, ni ninguna acción sospechosa en esos minutos que permitieran intuir el sentido de las responsabilidades sobre el hecho. Poco después de las 21, la pequeña recibió un balazo y desató un mar de especulaciones que todavía no encuentra cauce.

En esta etapa, las primeras señales apuntan a una bala perdida.

Representantes del Ministerio Público de la Acusación (MPA), indicaron que hay medidas en curso para esclarecer el hecho.

Al advertir el angustiante episodio, llevaron a la nena en primera instancia al Policlínico San Martín. Y luego de recibir las atenciones iniciales, fue derivada finalmente al Hospital de Niños Víctor J. Vilela.

Sobre el estado de Keila, la directora del Vilela, Viviana Esquivel, contó que ingresó al centros asistencial "con una lesión en rodilla derecha". Además, puntualizó que "se trata de una bala que dejó orificios de entrada y salida, y que por suerte sólo afectó partes blandas. El proyectil no tocó el hueso ni el paquete vasculonervioso".

La médica agregó que la nena "ya está fuera de peligro", pero que quedó internada en el sector de la guardia en observación. "El equipo interdisciplinario del hospital está realizando un abordaje de este caso como lo hace habitualmente, con entrevistas a la mamá de la niña y a su familia ampliada. Vamos a evaluar el momento adecuado para darle el alta para garantizar la seguridad de la niña en su regreso al hogar", destacó Esquivel.

Tercer episodio

En poco menos de dos meses, este fue el tercer hecho de violencia que tuvo a un niño como víctima de este tipo de balaceras. El caso de Keila se sumó al de Francesca, una beba de un año y medio, que recibió un impacto de bala, cuando su vivienda de pasaje Iberia al 100 bis fue atacada a tiros.

Otro episodio muy conmovedor fue el de Benjamín Biñale, de ocho años, un niño herido por una bala perdida que le dio en la cabeza. El chico estaba a punto de jugar un partido de fútbol en el club Pablo VI, cuando cayó herido por el proyectil. Benjamín pudo recuperarse y ya regresó a su casa.

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