Policiales

Una chica de 17 años quedó detenida por el crimen del novio

Brian Ortiz fue asesinado ayer de una puntada en el pecho tras una violenta discusión con la adolescente, que se entregó horas más tarde.

Viernes 10 de Agosto de 2018

La historia de Brian Ezequiel Ortiz y Sasha parece ser la de dos errantes. Se conocieron en hogares de tránsito y hace tres años decidieron patear juntos en una relación atravesada por la violencia. Ayer a la madrugada, en medio de una discusión, Sasha le clavó un cuchillo tipo tramontina en el pecho a Brian y lo mató. El tenía 19 años. Ella 17.

"Mi hija fue víctima de un abuso cuando tenía 11 años y ya nunca fue igual. Siempre vive como nerviosa y reacciona violentamente. El era un buenísimo, ella no le quiso hacer daño pero reaccionó mal. Estaban discutiendo y él intentó agarrarla de los hombros para que no se fuera. Ella reaccionó y le dio un puntazo en el pecho con un tramontina", explicó Norma, la mamá de la chica que se entregó a la policía y quedó a disposición del Juzgado de Menores Nº 3.

Ensamble de chapas

Cada época genera su fábrica de pobres, excluidos y vulnerables. Una creciente porción de la población que, más allá de sus problemas, debe afrontar el rechazo, la marginación e invisibilización que le profiere buena parte de la sociedad. Sin embargo, en la pobreza siempre se comparte. Siempre parece haber un espacio para que otro pueda vivir.

La casa en la que Norma vive con otros hijos, en Garibaldi al 3800, es un ensamble de humildes construcciones con techo de chapa. Está frente a una barriada de casas iguales de plan de vivienda, en una de las partes más empobrecidas de barrio Alvear. Cercada con alambre, la casa tiene un espacioso patio delantero de tierra defendido por perros adoptados de la calle. En sus paredes pueden leerse los nombres de los pibes que circulan por la casa.

En diciembre de 2011 Sasha fue víctima de abuso sexual agravado. Su madre contó que estuvo a punto de morir. Pero sobrevivió y quedó bajo la supervisión de la Subsecretaría de Derechos de Niñez, Adolescencia y Familia y la Justicia de Menores. Brian llegó al mismo lugar pero por otro camino. Según fuentes de la pesquisa el chico tenía prontuario abierto.

Violencia de acá para allá

Hace tres años Sasha y Brian se cruzaron y comenzaron una relación signada por reacciones violentas y el consumo. "Como mi hija, Brian era un chico sufrido. No tenía papá ni mamá. Ellos estaban siempre juntos, iban de acá para allá. Estuvieron viviendo en la casa de una tía de Brian, allá abajo en La Florida (en alusión al barrio Remanso Valerio). También vivieron acá, pero yo hace tres semanas los eché. Le dije a mi hija que no se podía vivir con ese nivel de violencia que tenía. Yo tengo otros hijos", relató Norma.

"Ella —continuó la madre de la adolescente— había tenido una pelea con Brian y le dejó un ojo morado. Agarró un cuchillo y se lo frotó por acá (se señala el cuello). Cuando vi eso los eché. Se fueron a vivir con un abuelo de Brian en San Nicolás. Pero allá los obligaban a que se ganaran el pan. No les gustó nada y hace dos días volvieron a mi casa. Yo les dije: Te doy cama y techo, pero nada más".

Brian y Sasha, contó Norma, volvieron al barrio Alvear el lunes. "Se quedaron la primera noche y después les gustó. Yo no soy una persona que les anduviera atrás. Dormían hasta las 14 o 15 y hacían la suya. El problema acá es que él la celaba mucho", contó la mujer, y agregó que el miércoles, en medio de la tormenta de viento, Brian salió y se fue a la casa de un amigo.

"El le dijo a mi hija que lo acompañara, pero ella no quiso saber nada", recordó Norma. Cuando Brian regresó la que había salido era Sasha, junto a su hermana mayor. "Eso lo puso muy nervioso. Fumaba y salía al patio a ver si volvía. Mi hija volvió a las 2 de la mañana y ahí empezaron a discutir", relató.

La última pelea

Acostumbrados a esa conducta de la pareja, el entorno no intervino en la pelea. Todo transcurrió en un escueto espacio de un metro y medio por tres. Una especie de pasillo entre la puerta de ingreso, una humilde cocina y el baño, donde hay un desvencijado sillón cama.

"Después de un buen rato ella intentó agarrar un cuchillo y Brian la encerró en el baño para que no lo atacara. Ella salió y quiso agarrar otro cuchillo. Ninguno de nosotros sabía que estaba ese cuchillo sobre la mesa. El trato de agarrarla de los brazos, pero mi hija le dio un puntazo en el pecho sobre el corazón. Cuando tiró el cuchillo lo agarré. Tenía sangre hasta en el cabo. Fue como que se le hundió toda la hoja", indicó Norma sobre "la tercera vez que los vi pelear con tanta violencia".

"«Mami, lo herí al Brian», gritó mi hija y salió a correr por la calle como loca. Entre insultos, Norma salió tras ella pero no la alcanzó. Al volver sobre sus pasos se topó con el chico, tambaleante, que se contenía la herida con una mano mientras pedía ayuda. "Me decía «llamame al 911, estoy herido». Yo llamé a la ambulancia pero tardaron un montón. Les pedía ayuda por teléfono y ellos preguntaban y preguntaban. Les decía «se me muere en los brazos, vengan rápido que se está muriendo». Y seguían preguntando. El se sentó en el sillón, pálido. Los labios se le pusieron azules, pobrecito. Se murió en mis brazos. Cuando la ambulancia llegó los médicos ni lo tocaron", recordó sobre lo ocurrido sobre las 3 de la madrugada.

Mientras Norma juraba que entregaría a su hija a la Justicia a como diera lugar, la hermana de la chica llegó con la noticia de que Sasha ya lo había hecho, luego de unas horas refugiada en una casa a unas cuadras de allí. "Desde que se fue no supe dónde estaba. Hace un rato me dieron una pista", había dicho momentos antes su madre.

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