Tres pibes fueron detenidos y golpeados sin piedad en plena vía pública por
efectivos del Comando Radioeléctrico que los acusaron de un robo que no habían cometido. Lo que no
tuvieron en cuenta los agentes, fue que toda la secuencia de la brutal paliza quedó registrada en
la filmación que un testigo ocasional del suceso hizo con su teléfono celular y que ahora servirá
como prueba ante la Justicia y permitirá identificarlos. En tanto, un dato curioso del caso es que
la víctima del supuesto atraco, según denunció uno de los chicos agredidos, es un policía de la
comisaría 5ª.
Rubén tiene 15 años y se gana la vida pintando casas con su padre. El sábado
pasado fue a bailar con dos amigos a un boliche ubicado en Maipú y Rioja. Cuando ya había
amanecido, los tres chicos decidieron regresar a su barriada, en la zona sur de la ciudad. Rubén,
Pelado (de 15 años) y Angel (de 20) comían unas facturas y bebían una gaseosa mientras caminaban
por bulevar Seguí y Dorrego. Eran las 9.30 del domingo cuando los interceptó una patrulla del
Comando Radioeléctrico.
En el patrullero."Los policías nos subieron al patrullero a los empujones y nos
dijeron que habíamos cometido un robo en Moreno y Gálvez (a 10 cuadras del lugar donde los
apresaron). Pero cuando llegamos a Dorrego y Saavedra nos bajaron del auto, nos tiraron al piso y
nos empezaron a pegar", contó Rubén a LaCapital. Los tormentos, cuyas marcas aún perduran en el
cuerpo del muchacho, fueron captados por una vecina con la cámara de video de un teléfono
celular.
De nada valió que los pibes explicaran a los policías que no eran los autores
del atraco. "A ustedes los denunció la víctima (del asalto)", les dijo un policía. "Entonces
traigan a la víctima", replicó Angel.
Un rato después, arribaron otros dos móviles del Comando. De uno de los
patrulleros se bajó un hombre de contextura robusta, rasgos redondeados en su cara y cutis
trigueño. Era la víctima del asalto que le imputabab a los pibes.
"El tipo me preguntó cómo me llamaba y comenzó a pegarme". La golpiza fue
brutal. El presunto asaltado y los otros uniformados descargaron un vendaval de trompadas y patadas
sobre Rubén y sus amigos. El pibe se derrumbó y los puñetes no cesaron cuando estaba en el
suelo.
En la seccional.Después, los tres jóvenes fueron trasladados a la comisaría 5ª,
con jurisdicción en el lugar del presunto asalto. Allí, los golpes continuaron cuando Rubén y sus
amigos fueron encerrados en una pequeña celda.
Los tormentos fueron presenciados por algunos de los presos de la seccional.
"Empleado, por qué le pegás a los pibes", gritó uno de los detenidos al policía de la seccional 5ª
que los había imputado del atraco. Pero el recluso corrió la misma suerte que los chicos.
Recién a las 14 del domingo, el padre de Rubén fue notificado de que su hijo
estaba detenido en la seccional de Italia al 2100, adonde el hombre arribó cerca de las 15.30.
"¿Por qué lo detuvieron?, preguntó Ricardo, el padre del pibe agredido. Una
mujer policía le respondió que el chico estaba implicado en un intento de robo. "¡Pero si mi hijo
no toca ni un alfiler!", replicó el hombre.
Al parecer, el castigo ya había cesado. Pero no solamente Rubén había sufrido
los embates de los uniformados. "A Angel lo ataron de los pies y le pusieron una bolsa en la boca",
comentó el adolescente.
Después, según Ricardo, los efectivos cambiaron el discurso. "Tu pibe no tiene
nada que ver con el robo", coincidieron los policías poco antes de queel adolescente fuera liberado
junto con sus amigos.
La salvaje agresión fue denunciada el lunes pasado en la fiscalía Nº1, a cargo
de Lucía Aráoz. Y el expediente se tramita en el juzgado de Instrucción Nº3, de Luis María
Caterina.
La "injusta" detención de Rubén no fue el único episodio que sufrió su familia.
Dos años atrás, otro hijo de Ricardo fue detenido por un robo que no había cometido. "Estuvo dos
semanas preso", aseguró. A su vez, el hombre expresó un anhelo. "Por favor, que el ministro (de
Seguridad, Daniel) Cuenca me reciba. Le pedí dos audiencias y no me respondió", afirmó.