Un grupo de delincuentes armados y encapuchados asaltó ayer a la madrugada a 40
turistas argentinos que se hospedan en una posada de Buzios, en el estado brasileño de Río de
Janeiro, a quienes la banda robó dinero, artículos de electrónica y documentos.
El cónsul argentino en Río de Janeiro, Eduardo Mellea,
informó que el asalto se registró entre la medianoche y las 3 de la madrugada de ayer y que tuvo
como víctimas a cerca de 40 argentinos que se hallaban alojados en la posada Unicornio. Si bien el
diplomático no viajó aún a esa localidad balnearia, aunque adelantó que lo hará durante la jornada
de hoy, dijo que las autoridades policiales le informaron que no hubo en principio personas heridas
durante el hecho, más allá de algún golpe producto de un forcejeo.
En tanto, el dueño de la posada, un argentino identificado
como Roberto Pirrone, y una de las damnificadas, Laura Guerra, contaron ayer a radio Mitre que el
asalto se registró durante la madrugada en ese establecimiento turístico situado en la Praia da
Ferradura, de Buzios, 190 kilómetros al este de la ciudad de Río de Janeiro. Allí había turistas
argentinos y de otras nacionalidades.
Organización. "Estaban encapuchados y entraron, eran siete personas que estuvieron
cuatro horas acá adentro, esto estaba armado, obviamente no es algo improvisado", contó Guerra.
Según la mujer, los delincuentes recorrieron una a una las
habitaciones y tenían una lista de las personas que tenían chicos, a cuyos cuartos no ingresaron.
"Exactamente tenían una lista con las personas que tenían chicos y en esas habitaciones no
entraron. Lo raro de esto es que esas personas podrían haber escuchado y llamado a la policía y
ellos no ingresaron, no les sacaron los teléfonos. A todos nosotros, en cambio, nos sacaron los
teléfonos, cortaron el cable de la línea central de acá, es algo que no puedo creer", dijo
Guerra.
La damnificada dijo que los delincuentes les robaron
"todo", entre dinero, documentos, cámaras de fotos, filmadoras y demás artículos de electrónica. La
turista se quejó también de la actuación policial: "La policía tardó más de 40 minutos, están a 10
cuadras y se bajaron como si hubiesen robado nada más que un celular, no nos preguntaron nada, ni
cómo estábamos", cuestionó con molestia.
Dueño azorado. Por su parte, el dueño de la posada, Roberto Pirrone, quien se
encuentra en Buenos Aires, contó ayer que se enteró del hecho a las 5 de la mañana, cuando lo
llamaron para decirle lo que había sucedido, ya que en Buzios se encuentran su hija y su yerno.
"En Buzios jamás pasó una cosa así. Es una cosa tremenda,
estuve como cinco años de obra y jamás ni siquiera materiales me han robado. No lo entiendo, no sé
qué hacer ni qué decir", expresó el hombre angustiado.
En tanto, el cónsul Mellea dijo que tomó conocimiento del
episodio ayer de mañana por los medios de comunicación y que inmediatamente se puso en contacto con
la policía turística y con el delegado de la Policía Civil en Buzios.
"Vamos a trasladarnos a Buzios para documentar a la gente y brindarle la
contención necesaria", dijo Mellea, quien explicó que va a tener más detalles del episodio cuando
llegue al lugar, una península de ocho kilómetros de extensión con 23 playas, donde viven de forma
estable 23.100 habitantes, en una superficie de 70 kilómetros cuadrados. (Télam)