Un empresario rosarino de la construcción quedó detenido por treinta días por desobedecer la prohibición de acercamiento a su hermana y su cuñado, además de ser acusado del delito de amenazas. De acuerdo con la denuncia, cometió diez desobediencias judiciales.
El empresario Pablo Hancevic, de la constructora FH, deberá cumplir prisión preventiva por el plazo de treinta días por haber desobedecido órdenes judiciales de prohibición de acercamiento y contacto y cese de hostigamiento en su contra, a cualquier ámbito material donde los denunciantes desarrollen actividades laborales y a los lugares donde concurren tanto ambos como su grupo familiar.
Al empresario se le había prohibido acercarse en un radio de 200 metros o realizar actos de hostigamiento, de perturbación o intimidación, incluidas las comunicaciones telefónicas, vía mail, Facebook o cualquier red social, o violencia que afecte al grupo familiar, bajo apercibimiento de ley en caso de desobediencia.
También se le había ordenado no acercarse y abstenerse de mantener contacto por cualquier medio y generar todo tipo de agresiones o situaciones violentas contra otras personas con las que tuvo conflictos.
Todas estas restricciones fueron realizadas bajo el apercibimiento de incurrir en el delito de desobediencia.
En la audiencia imputativa que se desarrolló este miércoles se denunció que el acusado envió al grupo familiar de su hermana numerosos correos electrónicos, entre ellos algunos que incluían amenazas.
En otra ocasión, Hancevic se presentó en la puerta del Colegio Alemán, al que concurren sus sobrinos, y se negaba a retirarse hasta que su hermana amenazó con llamar a la Policía.
También señalaron que estuvo "en la piscina del Jockey Club, lugar en que también se encontraba su hermana, estando a unos 50 metros de ella, y que al cruzar miradas le hizo un gesto pasando su mano por su cuello, en señal de degüello".
En las denuncias, su cuñado destacó que tenía "una relación normal" con el imputado hasta 2014, cuando "él empezó a tener problemas con su socio" en la constructora. Dijo que después se puso "muy agresivo" e "intentó involucrar a la familia para que se ponga de su lado" en sus problemas laborales.
"A partir de ahí él empieza a tener un nivel de agresividad por mail y redes sociales cada vez mayor, primero sutil y después cada vez peor, acusando de ladrones, de delincuentes", sostuvo, y afirmó que la situación empeoró "en la agresividad de sus mails, mensajes y llamados", y finalmente recibió por e-mail "una declaración del fiscal Dr. Edery en un medio de prensa, que expresa: «#AHORA en #AMPM / Matías Edery, fiscal: Es una situación preocupante. Cada vez vemos más gente que recurre a sicarios para dirimir conflictos»".
Hancevic ya tenía antecedentes penales: había quedado detenido en julio de 2019 con prisión domiciliaria en un caso de estafa con fideicomisos.