El juez Rafael Coria dictaminó, en el marco de una audiencia realizada en el Centro de Justicia Penal, la libertad condicional de Matías Ezequiel Cofano, el hombre de 35 años que en 2018 fue condenado a 9 años de cárcel por el homicidio agravado por el uso de arma de fuego en calidad de partícipe secundario y robo calificado por el uso de arma de fuego, ambos en carácter de coautor, del que fue víctima el 24 de agosto de 2015 el arquitecto Sandro Procopio. De acuerdo a la sentencia, la pena vencía en agosto de 2024, pero por el tiempo transcurrido en prisión y los informes favorables que realizó el Servicio Penitenciario provincial, Cofano estaba en condiciones de acceder al derecho de terminar de cumplir la misma fuera de un penal.
La decisión del magistrado caló profundo en los sentimientos de la familia de la víctima. En ese sentido Pablo Procopio, periodista de La Capital y hermano de Sandro, reconoció que “sabía que iba a llegar este momento, hoy, mañana o el año que viene, pero no me resigno contra el pacto de silencio de este señor más allá de haber mostrado cierto arrepentimiento en las audiencias”. Es que a lo largo de todo el proceso, Cofano jamás delató a los otros dos hombres a los que trasladó en un auto hasta el lugar del hecho y a quienes esperó para huir del lugar. En ese sentido, Procopio expresó que su intención es que “otros familiares de víctimas de asesinatos no tengan que ver a los homicidas de regreso en la calle en tan poco tiempo”.
La tarde del 24 de agosto de 2015 Sandro Procopio se dirigía a una obra en construcción que estaba a su cargo cuando fue abordado por dos hombres en Cerrito y Constitución que lo amenazaron con un revólver calibre 38 y le sacaron un celular. Tras un forcejeo, el arquitecto fue golpeado, recibió culatazos en la nuca y en la cabeza y un disparo fatal. El accionar de Cofano en el hecho fue conducir el auto que transportó a los homicidas hasta el lugar del episodio y ayudarlos a huir de allí.
En el marco de la investigación Ángel Simón Cisneros, quien en un primer momento fue vinculado al hecho caratulado homicidio críminis causa (delito que prevé la pena de prisión perpetua) sólo fue condenado a 5 años como autor del robo calificado a un minimercado de Funes del cual se llevaron dinero y mercaderías. Pero los pesquisas no hallaron pruebas concretas que lo vincularan al crimen del arquitecto.
Finalmente Cofano fue condenado en agosto de 2018 en un juicio abreviado por su participación secundaria en el crimen. El acuerdo incluyó en la pena el robo al minimercado de Funes y una tentativa de robo cometido en Alvear. El cumplimiento de esa pena vencía en agosto de 2024, pero de acuerdo a la legislación, cumplidos dos tercios de la sentencia y de acuerdo al informe de conducta y resocialización que eleva el Servicio Penitenciario, el juez de Ejecución puede otorgar el derecho de cumplirla fuera de la cárcel y bajo ciertas reglas.
Al respecto, trascendió que Cofano ya contaba con salidas laborales flexibles y no sólo cumplió con los dos tercios de la pena sino también que durante ese tiempo estudió portugués y empezó a cursar una carrera universitaria además de otros cursos que dicta la Universidad Nacional de Rosario en los institutos penitenciarios. Ahora deberá fijar domicilio, no contactarse con los familiares de la víctima, no cometer nuevos delitos, tener o portar armas, acreditar un trabajo en 30 días, no consumir alcohol y someterse al control del Patronato de Liberados.
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Conocida la decisión del juez Coria, Pablo Procopio dijo a La Capital que “quien hoy recuperó la libertad es una persona que cuando quería salía a robar y matar. Así destrozó la vida de mi hermano, la de su hijo, su esposa, mis padres. La de todos nosotros. Yo no lo voy a poder modificar más, pero no quiero que le pase a otros”. Y criticó la legislación vigente en Santa Fe porque “los legisladores (provinciales de 2007-2008) que aprobaron esas leyes son los que permitieron lo que está pasando. ¿No podían imaginarse el estado de violencia que ocurriría después? Quizás no, pero debería haber alguien que diga desde el sentido común: «Che, no queremos que lo que le pasó a Sandro y a su familia vuelva a pasar»”.
En ese mismo sentido, el colega sostuvo que a partir de esa legislación “Santa Fe es la provincia más garantista del país” y pidió que “se modifiquen las leyes para que los que cometen un delito y son condenados no salgan de prisión hasta el último día de la pena. No pido que los maten, solo que cumplan con las sentencias impuestas”. Y agregó: “Mientras a nosotros nadie nos ayudó desde el Estado, la defensora pública que asistió a este hombre y que pagamos cada uno de los santafesinos buscó por todos los medios acceder a todas las prerrogativas legales para llegar a este momento”.
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“Lo más doloroso de todo es que la persona que hoy recupera la libertad y que puede cruzarse con cualquiera de nosotros en la calle sabe quién mató a mi hermano y quién fue su cómplice. Pero jamás quebró el silencio, no dijo quienes fueron y hoy no sabemos quién es la persona que está de vuelta en la calle”, agregó Procopio. Y aclaró que su objetivo es “que las leyes cambien para poder vivir en una sociedad mejor, sin el contexto de violencia e inseguridad en el que estamos todos permanentemente”.
“Cuando condenaron a este hombre ni yo ni mi familia hicimos un show de eso. Lo asumimos con dolor y silencio esperando que se cumpla la condena. Pero hoy tenemos un dolor inmenso y le preguntamos a todos los jueces que tuvieron la causa en sus manos si saben o no lo que está pasando en las calles a las que vuelve un hombre que no cumplió con la totalidad de la condena impuesta después de haber sido partícipe de un delito que es el peor que se puede cometer, el de colaborar para quitarle la vida a una persona que dejó una esposa, un hijo y una familia que no lo ven más”.