Puflito tiene 17 años y, según su hoja prontuarial, delinquió con armas de fuego
al menos tres veces en los últimos dos años. Para los investigadores es el principal sospechoso de
haber baleado por la espalda el martes por la noche a Walter Ezequiel Romero, de 21 años, para
robarle la moto en la plaza ubicada en Buenos Aires y el pasaje Holmberg. Por la gravedad de la
herida Romero no podrá volver a caminar.
El viernes por la tarde Puflito fue detenido en Moreno al 6300 cuando manejaba
la moto robada. Lo acompañaba un hombre de 24 años, en cuyo domicilio la policía halló el cubre
asiento del rodado. Ambos quedaron detenidos bajo la carátula de robo calificado y lesiones
gravísimas. El menor está en el Irar y el mayor en la seccional 11ª.
Brusco giro. Walter Romero, a quien sus amigos reconocen como Wally, continuaba
ayer internado en la sala de terapia intensiva del sanatorio Rosendo García. "Esto a nosotros nos
cambió completamente la vida. Ahora tengo que juntar fuerzas para decirle a Walter lo que le
espera", comentó ayer Pedro Romero, el papá de Wally, con ojos enrojecidos por el cansancio y la
pena. "Hasta ahora no le dijimos nada. Está con un psicólogo. Hace 48 horas empezó a comer y
todavía está con suero", contó. Pedro y su familia viven desde principios de siglo en la zona de
Tablada ubicada en la zona del pasaje Médici y Uriburu. Walter tiene una hermana de 29 años y otro
de 17.
El martes por la noche Walter cenó con sus padres en barrio Tablada y salió a
dar una vuelta en su moto con un amigo. Poco faltaba para las 23.45 cuando en la plaza de Buenos
Aires y el pasaje Holmberg una pareja de delincuentes le salió al cruce para robarle su Yamaha
Crypton color azul.
Uno de los chicos de la moto corrió a pedir ayuda a un patrullero que estaba en
las inmediaciones. A Walter lo empujaron y, como se aferró al manubrio, en su caída se quebró el
brazo izquierdo. Luego le dispararon por la espalda. El proyectil le ingresó por la zona dorsal y
se instaló en la novena vértebra de la columna. Esa herida provocó que Walter quedara parapléjico.
La investigación del hecho quedó en manos del juez de Instrucción Nº 15, Jorge Baclini.
Esa moto. El viernes pasadas las 17.30, un llamado anónimo alertó a los
efectivos de la subcomisaría 19ª sobre dos hombres en una Yamaha Crypton azul, similar a la robada
a Wally Romero, en la zona de Moreno al 6300 de barrio Las Flores. Los uniformados fueron hacia el
lugar y observaron como los que iban en la moto trataban de huir por los pasillos que conectan
calle Moreno con el pasaje 518. Los dos fueron detenidos y además fueron demorados otros dos
muchachos que estaban con una bicicleta, quienes luego recuperaron la libertad.
El que manejaba la Crypton azul, que llevaba la camiseta del club Arsenal, fue
identificado como Alexis Emanuel C., alias Puflito, de 17 años. Su acompañante es Héctor Miguel G.,
de 24 años. Según fuentes allegadas a la causa, la descripción brindada por testigos del ataque
sufrido por Wally Romero coincide con la apariencia física de Puflito. El detenido tiene al menos
tres antecedentes por delitos con uso de arma de fuego, entre ellos dos robos calificados en los
últimos dos meses.
A partir de las detenciones hubo allanamientos en viviendas de barrio Las
Flores. En uno de estos operativos, en la vivienda del pasaje 518 en la que reside Héctor Miguel
G., la policía encontró el cubre asiento de la Crypton que le robaron a Romero. Fuentes consultadas
indicaron que se pudo establecer que la moto robada estuvo guardada durante dos días en la vivienda
de Puflito en Batlle y Ordoñez al 1800. Y luego empezó a utilizarla. Además los investigadores
lograron identificar a la mujer que participó del robo de la moto, a la que en el barrio la conocen
como la gorda Emilse. La mujer tendría un parentesco lejano con Puflito y se mantiene prófuga. En
los allanamientos no se encontraron armas.
Moto de calle. Mientras esto acontecía, en el Rosendo García familiares y amigos
de Wally mantenían la vigilia. Pedro, el padre del pibe baleado, contó que su hijo compró la moto a
principios de este año y el mes que viene la terminaba de pagar el crédito. Walter terminó el
secundario hace un año. Trabaja en una empresa de montajes en el área de control de calidad. Y el
martes que lo robaron estaba de vacaciones obligadas por la coyuntura de la crisis económica.
"Siempre le decía: «Tené cuidado con la moto». Y él me decía que tenía cuidado", contó el papá.
"Esto que nos pasa es terrible. Tanto a Walter como a sus hermanos los criamos a
la antigua. Ellos antes de salir de casa nos dan un beso y nos mantienen al tanto de donde están
con el celular", contó. "Vivimos en un barrio difícil. Si yo pudiera me iría, pero aquí pudimos
instalarnos. Compramos el terrenito y con mucho sacrificio estamos terminando la casa", explicó
Pedro,que es empleado en un comercio de ropa. Dice algo antes de volver con su hijo. "Me gustaría
agradecerle a todos los vecinos que lo ayudaron a Walter en la esquina donde le robaron la
moto".