La directora de una Escuela de Enseñanza Media para Adultos (Eempa) ubicada en el centro de Rosario recibió una serie de amenazas entre las que se cuenta un sobre con balas y una misiva en la que le expresan que el cargo de directora le “queda grande”, la instan a que “renuncie” y le advierten que le balearían su casa. En la misma esquela escribieron su nombre correctamente y la dirección de su casa. “Es gente que evidentemente me conoce”, sostuvo la docente.
La escuela Eempa funciona en el mismo edificio en que está emplazada la antigua escuela “Sarmiento” de Buenos Aires al 900. “Es una escuela semi virtual y presencial que funciona con alumnos de toda la provincia. En 2020 y durante la pandemia se trabajó muy bien. Yo soy docente allí desde el 2016. En 2019 se realizó una titularización de docentes y no docentes que fue muy cuestionada y terminó con una directora y tres vicedirectoras sumariadas. El ministerio resolvió intervenir la escuela y se hizo cargo una intervención a cargo de Carlos Cárdenas. Esa gestión envió un informe al ministerio y se decidió volver a la situación anterior. Al interventor le enviaron una carta con balas y el ministerio resolvió que se retirara de la función” y agregó que “el tema se judicializó y a través del gremio docente se discutió el proceso”
A partir de ese momento, y ante la acefalía en la dirección, el ministerio decidió que ella asumiera el cargo de la dirección. “El personal de planta es de unas 300 personas. La situación se retrotrajo”, aseguró.
Así las cosas, el 18 de octubre pasado la directora recibió una carta donde se la acusaba de simpatizante de la gestión del gobernador Omar Perotti “sos perottista” y se hacía alusión a una supuesta falta de capacidad para conducir los destinos de ese Eempa, que supo tener 5 mil alumnos y alumnas por la posibilidad de poder cursar de manera semipresencial y virtual.
“Cuando asumí había un grupo de docente y no docentes muy descontentos, gente que en algunos casos ni siquiera tiene título secundario y tenían horas cátedras asignadas. Le dimos funciones en preceptoría y en secretaría”, dijo y abundó: “En septiembre hicieron una volanteada en la escuela y en octubre la carta en que me decía que me van a balear la casa, que hay una bala con mi nombre y que ya saben quién será mi sucesor en el cargo”. Con estas amenazas, la docente realizó la denuncia en Fiscalía, entregó las balas, el sobre y la esquela
María Elena vive actualmente tanto en su casa como en la escuela con una ronda policial que la custodia. “Me llaman, pasan en un auto y preguntan si está todo en orden y custodian. Tengo mucho miedo y yo no tengo nada que ver ni con la titularización ni con la gestión anterior”, sostuvo.
El 18 de octubre el gremio tomó posición en cuanto a la amenaza, el secretario general de Amsafé Rosario, Juan Pablo Casiello. Precisó que “todo hace referencia a una situación interna de la escuela, que fue emblema de la gestión anterior”, recordó Casiello y mencionó que la institución llegó a tener 5 mil alumnos virtuales de toda la provincia, pero que esta gestión fue desarmando ese esquema y cerró las inscripciones.∏