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Tania Rostro, líder de una banda juvenil con potente voz de mando

Está procesada en una banda junto a Guille Cantero. Hoy la indagaron como líder de una red de venta de drogas. Y mañana por ordenar balaceras en la zona norte de la ciudad

Lunes 13 de Julio de 2020

Con apenas 24 años Tania Rostro es, para los tres fiscales que la investigaron, un exponente distintivo de las culturas criminales de Rosario, que agrupa organizaciones inestables que se abren camino a tiro limpio con liderazgos juveniles marcados. La violencia es el medio para ganarse un territorio y un nombre. Y esta chica de fuerte personalidad está implicada por comandar una red de quioscos de venta de drogas en zona norte pero también sospechada por ordenar ataques que dejaron personas heridas de arma de fuego o corridas a la calle con usurpaciones. Esta mañana fue la primera indagatoria en la Justicia Federal por un caso donde está imputada de ser la jefa de una banda que comercializa droga en una franja de Nuevo Alberdi, Casiano Casas y Cristalería, barrios en los que el narcomenudeo deja regulares marcas de sangre.

Junto a Tania Rostro fueron llevadas a indagatoria tres personas más, a partir de una pesquisa iniciada en noviembre de 2018 por venta de drogas en barrio Cristalería, en un domicilio de la calle Irala al 4600. La construcción de esta acusación se hizo entre varios fiscales porque la comercialización de estupefacientes, indican los investigadores, implica para ser posible una dinámica violenta, que incluye hechos de sangre de soldaditos que se llaman de ese modo a sí mismos, desalojos por la fuerza de domicilios y asesinatos. Por este tipo de casos el grupo de Tania fue investigado por fiscales provinciales como Miguel Moreno y Valeria Haurigot.

Tania es seguida desde que tenía 22 años por dar las instrucciones para producir ataques en la zona norte de la ciudad por varias agencias penales. Sus conexiones con actores renombrados del mundo narco local se expresaron el año pasado cuando quedó procesada en la misma causa con Ariel “Guille” Cantero, Leandro Vilches y la mujer de éste, Gisela Bocutti, por comercio de drogas. En la última de las causas seguidas por cuestiones de tráfico, como resultado del entrecruzamiento de información, la Procuración de Narcotráfico (Procunar), el fiscal federal Claudio Kishimoto y dos fiscales provinciales pudieron dar con los abonados telefónicos utilizados por el grupo. Según el pedido de allanamientos concretados el viernes, los integrantes de la organización “desarrollaban maniobras de comercialización de sustancia estupefaciente y, paralelamente, delitos vinculados con la usurpación de viviendas, valiéndose para ello de amenazas y actos de violencia, las que serían posteriormente utilizadas como bunkers o «guaridas» para el desarrollo de su accionar delictivo, con la colaboración de «soldaditos», quienes se encargan de materializar estos hechos.

>> Leer más: Cayó Tania, sindicada como líder de una violenta banda narco rosarina

En una pesquisa de dos años los fiscales federales identificaron domicilios donde vivían integrantes de la red, personas tenidas como gatilleros y lugares donde se guardaban armas y material estupefaciente. El sábado pasado se produjeron 34 allanamientos. Los investigadores establecieron que la banda es una estructura de fuerte composición familiar, donde están los padres y hermanos de Tania, y que incluye como fuerza de choque a jóvenes del barrio. Los cuatro detenidos del sábado fueron indagados por el juez Carlos Vera Barros. Además de la apuntada como jefa del grupo estuvieron en el tribunal Sharon L., Dante J. y Valeria Q.

El hermano de Tania está preso con domiciliaria luego de haber sido encontrado con tres armas de fuego. La madre de ambos es administradora de un merendero en la zona norte que para los fiscales sirve como coartada de imagen para recubrir la actividad de narcomenudeo adjudicada a la familia. Este martes esta mujer será acusada junto a su hija y tres personas más en el Centro de Justicia Penal por la fiscal Haurigot, por distintos delitos. Se les atribuirá formar una asociación ilícita para prosperar económicamente mediante la violencia. A Tania le atribuirán la planificación de dos balaceras y una usurpación de una casa en Ugarte y Polledo, lugar luego utilizado para venta de drogas. Como resultado de las requisas el sábado pasado se habían incautado 27 teléfonos celulares, un cargador de pistola 9 milímetros, cuatro CPU, notebooks, un revólver, dos motos, y unos 350 mil pesos en efectivo.

En una investigación de dos resonantes homicidios de mujeres ocurridos en menos de dos horas en febrero pasado Tania aparece vinculada en las pesquisas. La primera víctima fue Daiana Romina Paiva, de 26 años, a quien dos hombres en moto ejecutaron en Olivé al 1900. Horas más tarde Agostina Thomson recibió una descarga de tres balazos en el pecho. La chica tenía 20 años y alquilaba una vivienda de los hermanos Matías y Marcelo Medrano, ambos cumpliendo condenas por balaceras. En la zona norte una cantidad de bandas pujan por imponerse en espacio reducido.

“Al subir un poco en la cadena de comercialización las líneas suelen llevar a los mismos lugares, aparecen los mismos actores, incluso estando presos”, deslizó ayer uno de los tantos investigadores de Tania, quien hace un año quedó procesada en la misma resolución que el líder de Los Monos.

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