Policiales

Seguirá detenido el acusado por un crimen cometido en 2011

El sospechoso había sido apresado dos meses atrás en Misiones, tras siete años de búsqueda. Traído a Rosario quedó bajo prisión preventiva.

Domingo 11 de Noviembre de 2018

El principal sospechoso del homicidio de Alejandro Sebastián Gerez, de 17 años, quien en 2011 recibió tres balazos en una esquina de barrio Ludueña, recién pudo ser ubicado y capturado hace poco más de dos meses mientras trabajaba como empleado de un parque de diversiones en la provincia de Misiones. Como la causa judicial se investigó bajo el procedimiento escrito que regía en Santa Fe hasta 2014, tras ser traído a Rosario se lo sometió a una indagatoria (actual imputación) y se le dictó la prisión preventiva. La semana pasada, en tanto, se revisó esa medida cautelar y su defensa solicitó la libertad, algo que no se efectivizó pero que podría ocurrir en los próximos días si paga una elevada fianza fijada por la Justicia. El principal testigo del caso y amigo de Gerez siguió sus mismo trágico destino y fue asesinado en 2015.

   Una combinación de lentitud y maraña judicial típica de la causas del viejo sistema acusatorio penal quedaron en evidencia hace pocos días. Es la derivación de un hecho ocurrido el 7 de enero de 2011 en Humberto Primo al 2500, en el barrio Ludueña, cuando en un confuso incidente fue ultimado a balazos el adolescente Alejandro Sebastián Gerez.

Un baleado y un muerto

La crónica del hecho reflejó que todo salió a la luz cuando a las 22.40 de aquel domingo Damián Alejandro Gómez, de 17 años, ingresó por sus propios medios al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) donde pidió asistencia por el roce de una bala en el glúteo. Lo atendieron y le dieron el alta.

   La explicación en la guardia policial antes de irse fue que había sido atacado mientras estaba en la puerta de su casa de Humberto Primo 2527, donde un desconocido le disparó a quemarropa en un intento de robo. Pero esa hipótesis se desvaneció rápidamente.

   Es que casi paralelamente Alejandro Sebastián Gerez arribaba agonizante al Hospital Carrasco.

Los médicos intentaron reanimarlo pero el esfuerzo fue en vano. Un balazo le había perforado el tórax y otro la rodilla derecha. La víctima vivía en una casa ubicada en Humberto Primo 2590, al lado del otro joven herido. Aunque en un principio los investigadores pensaron que fueron hechos aislados, la cercanía geográfica y temporal confirmó el vínculo.

   Los investigadores policiales ataron cabos y llegaron a la conclusión de que los adolescentes habían sido baleados cuando estaban juntos y en un acto de venganza, un ajuste de cuentas cuya motivación no quedó clara. Fácilmente se probó que tras el ataque, el amigo de Gerez escapó corriendo y acudió al Heca.

   En tanto y según algunos datos colectados, al muchacho fallecido los mismos agresores lo habrían subido a una moto, pero se cayó del rodado y lo dejaron abandonado en la calle. Finalmente una pareja del barrio lo llevó al Hospital Carrasco, donde finalmente murió.

Siete años prófugo

La pesquisa del hecho determinó que uno de los principales sospechosos de disparar el arma homicida era Fernando C., de 27 años. Entre las fojas del sistema penal conclusional de la Justicia local también fue enjuiciado un coautor, condenado pero luego absuelto por la Cámara Penal.

   La motivación de los hechos no estaba clara. En ese entonces allegados a la investigación deslizaron que se trató de un "ajuste de cuentas. Estos pibes se mandaron una macana en el barrio y le pasaron la factura", fue la explicación que se dio en esa oportunidad. Una versión que pudo encerrar la disputa entre bandas por cuestiones de droga, aunque no se confirmó.

   Fuentes cercanas al derrotero del expediente indicaron a este diario que Ferando C. debió abandonar el barrio junto a su familia por los señalamientos, graves amenazas de muerte de allegados a Sebastián Gerez, que nunca estuvo al tanto del pedido de captura activa que se había librado sobre él, hace ya más de siete años.

Anuncios misioneros

Lo concreto es que con bombos y platillos los medios digitales de la localidad de Apóstoles, en la provincia de Misiones, anunciaron la detención de "un peligroso criminal santafesino" que era buscado por un homicidio ocurrido en 2011 en Rosario.

   Los efectivos de la división Investigaciones de la Unidad Regional VII de Apóstoles obtuvieron el dato de que Ferando C., "posiblemente indocumentado", andaba merodeando comercios de ese municipio aparentemente con fines ilícitos. Otras versiones indicaron que el joven tenía residencia fija esa provincia mesopotámica, que estaba a punto de formar una familia y que fue apresado mientras trabajaba en un parque de diversiones itinerante.

   Lo concreto es que se dio parte a la policía de Santa Fe y rápidamente una delegación de la Brigada Operativa de la Policía de Investigaciones (PDI) viajó hacia Misiones y organizó el traslado a Rosario del sospechosos, lo que se concretó el 28 de agosto.

   Una vez aquí, el acusado fue indagado bajo los alcances del viejo Código Procesal Penal que rigió hasta 2014 (ya que el hecho fue cometido en 2011) e imputado como coautor del delito de homicidio, y se le dictó la prisión preventiva por 45 días.

   Ese plazo se cumplió el martes pasado, momento en el cual la defensora pública Florencia Chaumet solicitó la libertad o morigeración de la medida cautelar, con monitoreo de tobillera electrónica y las restricciones de ley. Además adujo que el joven acarrea problemas de salud por lesiones de vieja data en la cabeza ya que recibió disparos de arma de fuego y necesita asistencia médica permanente.

   La fiscal Verónica Ballari, de la Unidad de Homicidios se opuso a esos pedidos. Y finalmente la jueza penal Hebe Marcogliese ordenó la prisión preventiva morigerada por otros 45 días con tobillera electrónica, garantías personal de su progenitora y previo pago de una caución de 50.000 pesos.

   Pero según los últimos registros, el Ministerio de Seguridad de Santa Fe no tiene en stock tobilleras electrónicas para controlar a los detenidos, y tampoco se efectivizó el pago de la fianza, por lo que el imputado permanece en prisión efectiva.

Un testigo asesinado y dos condenados por ello
El único testigo del homicidio de Alejandro Sebastián Gerez en 2011 y que podría atestiguar en la causa, fue asesinado enero de 2015 con tres disparos en el tórax.
   Se trataba de Damián Aleandro Gómez, un joven de 21 años que dio sus últimos respiros luego de ser baleado en un asentamiento precario de Casilda y Teniente Agnetta, en el corazón de barrio Ludueña.
   Esa evidencia testimonial era fundamental para la acusación contra Fernando C., de 27 años, el muchacho detenido en Misiones y principal sospechoso del crimen de Gerez.
   En octubre del año pasado un tribunal les impuso 17 años de prisión efectiva a Gabriel C., de 34 años, y 12 años para su pareja Mónica T., de 25 años, en calidad de autor y partícipe necesario por el crimen de Gómez.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});