Dos delincuentes resultaron heridos en las piernas al enfrentarse a tiros con
agentes del Comando Radioeléctrico, que los perseguían luego de que intentaran asaltar una
distribuidora de bebidas de la zona sur. La fuga culminó en una zona de descampados y cañaverales
donde los sospechosos intentaron esconderse tras una persecución con intercambio de disparos
incluida.
Uno de los detenidos tenía vigente un pedido de captura porque había obtenido
una salida transitoria de la cárcel de Coronda y no regresó. El otro figuraba en la lista de
evadidos de la seccional 18ª en marzo.
Robo fallido. El asalto ocurrió poco después de las 15 en la distribuidora de
bebidas de Gálvez 5135. En ese lugar se encontraban el dueño, Carlos Capelletti, de 61 años, su
nieto de 16, un grupo de empleados y un par de distribuidores. De acuerdo a voceros policiales, dos
hombres de mediana edad llegaron al negocio a bordo de una motocicleta Yamaha Cripton. Sin perder
tiempo, desenfundaron armas y fueron directamente hacia donde estaba el titular de la firma y el
menor.
Fuentes de la investigación indicaron que el dúo habría contado con información
de que en ese lugar había una fuerte suma de dinero debido a la inminente llegada de un cargamento
de bebidas. Por eso, y siguiendo la versión policial, los asaltantes intentaron violentar la caja
fuerte. Pero como no lo consiguieron golpearon a Capelletti con la culta de un arma en la
cabeza.
Después se escaparon sin poder llevarse el dinero. El atraco fue reportado a la
central del Comando Radioeléctrico. La policía implementó un operativo cerrojo en la zona sudoeste.
Los sospechosos fueron detectados en la zona de Seguí y Rouillón y la persecución se extendió hacia
el oeste. Allí comenzaron los disparos. Según la policía, los delincuentes abrieron fuego primero y
un patrullero recibió un plomo en el radiador.
En lo que sería el cruce de Garibaldi y Campbell, los sospechosos abandonaron el
vehículo y continuaron la fuga a pie en busca de unos cañaverales y pajonales. Fue entonces se
volvió a producir un intercambio de balazos
El final. Ese fue el primero de una serie de tiroteos que culminó cuando los
ladrones se escondieron en medio de unos yuyales. Minutos después, la balacera se reanudó hasta que
los asaltantes cayeron heridos. Según voceros de la Unidad Regional II, uno recibió un tiro en una
pierna y el otro dos en los mismos miembros.
Ambos fueron conducidos al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez, donde
quedaron internados fuera de peligro.
La policía incautó en poder de los sospechosos un revólver calibre 38 y otro 22.
En cuanto a las identidades, ayer no estaban confirmadas. El apellido de uno sería Andino y tendría
un pedido de captura pendiente por haberse ido con un permiso especial de la cárcel de Coronda y no
regresó. El otro sería Molina, uno de los evadidos de la seccional 18ª.