Policiales

Otra agente policial fue acusada por una golpiza a jóvenes

Se trata de una mujer que se desempeñaba como agente de la Policía de Acción Táctica (PAT).

Viernes 06 de Abril de 2018

Una mujer que se desempeñaba como agente de la Policía de Acción Táctica (PAT) fue imputada ayer por ser parte del grupo de efectivos que la madrugada del viernes 23 de marzo atacó a siete jóvenes en las Cuatro Plazas de Provincias Unidas y Mendoza, y que permanecieron detenidos en la seccional 14ª más de 16 horas sin motivo alguno.

La agente Cristina García se presentó en la Unidad Fiscal de Violencia Institucional a cargo de Karina Bartocci y ayer llegó en libertad a los Tribunales. Según el Ministerio de Seguridad, se encontraba de licencia y no estaba en la provincia el día que los otros policías fueron detenidos. Y ayer, al igual que sus pares, le imputaron incumplimiento de deberes de funcionario público, falsificación de documento y apremios ilegales. Sin embargo la mujer sigue en libertad con la prohibición de acercamiento a las víctimas.

La agente se convirtió así en la octava policía acusada después que el jueves 29 de marzo sus siete compañeros fueran imputados de apremios ilegales en distinto grado. Tras esa audiencia, los agentes del Comando Radioelétrico Mariano Saavedra y Érika Denis, quedaron bajo prisión preventiva hasta el 26 de abril.

Golpes y tiros

El hecho investigado se produjo la madrugada del viernes 23 de marzo cuando siete amigos fueron detenidos sin causa en las Cuatro Plazas de barrio Belgrano, donde compartían unas gaseosas. Sasha, un técnico electrónico de 22 años, llevó la peor parte: lo golpearon hasta desfigurarlo, le cortaron las rastas que lucía con un cuchillo y le dispararon con munición antitumulto en las pantorrillas cuando intentó escapar de la agresión. Otro policía, dijo después, le apuntó con su arma reglamentaria pero se contuvo ante los gritos de los chicos, que también recibieron golpes.

Desiré, la única chica del grupo, recibió además de la golpiza policial la violencia simbólica de varios de ellos: le dijeron que era "la puta del barrio" y la acusaron de vender drogas. Los jóvenes estuvieron desde las 4 de la mañana hasta las 20 de ese viernes esposados en la comisaría 14ª. La detención cesó cuando la defensora oficial Maricel Palais llamó al fiscal Fernando Dalmau, quien ordenó la libertad de los jóvenes.

Voceros judiciales indicaron que el fiscal recibió la notificación de la detención de los jóvenes a las 9 y por "resistencia a la autoridad". Dalmau ordenó la averiguación de antecedentes de los chicos, ninguno de los cuales tiene antecedentes. En tanto, "desde el Servicio Público de la Defensa le informaron que los jóvenes habían sido golpeados y que hacía tiempo estaban detenidos por lo que dio intervención a Asuntos Internos y a su par Karina Bartocci", dijeron las fuentes.

El jueves siguiente las víctimas se vieron cara a cara con los policías en la audiencia imputativa y ratificaron el relato que habían expuesto en las redes sociales y en los medios. Los abogados de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos que patrocinan a las víctimas consideraron que la fiscal debió solicitar la prisión preventiva para todos los policías imputados y presentaron un pedido de constitución como querellantes.

De los ocho policías acusados por el hecho sólo dos están en prisión preventiva y seis siguen libres

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