Sharon Giuliana Luna tiene 22 años y está presa a poco mas de 550 kilómetros de Rosario. Para los investigadores, al ser detenida en julio de 2020 era la mano derecha de Tania Rostro, líder de una violenta banda polirrubro que cometió desde balaceras y extorsiones hasta venta de drogas. Por alguno de esos episodios, la jefa está procesada en una causa federal junto a Máximo Ariel “Guille” Cantero. Luna habita una celda del Instituto Correccional de Mujeres “Nuestra Señora del Carmen”, la unidad penitenciaria federal 13 de la ciudad de Santa Rosa, en La Pampa. Allí supo que esta semana fue condenada por el Tribunal Oral Federal 2 de Rosario a una pena unificada de ocho años por el delito de comercialización de drogas agravado por la intervención de más de tres personas.
Luna fue condenada por el tribunal compuesto por Eugenio Ferrero Martínez, Osvaldo Facciano y Otmar Paulucci a una pena de 6 años de cárcel. Pero como tenía una condena previa dictada el 7 de noviembre pasado a 3 años de prisión por asociación ilícita en carácter de miembro, ambas penas se unificaron en 8 años. Según un informe de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) Luna heredó el lugar de la jefa operativa de la banda de Tania Rostro tras el asesinato que sacó del juego a Daiana Paiva quien fue acribillada la noche del 10 de febrero de 2020 en Olivé al 1900, en el barrio Sarmiento, cuando llegaba a su casa.
El vuelto por el crimen de la lugarteniente de la mujer de confianza de Rostro no se hizo esperar. Dos horas y media más tarde a unos cinco kilómetros de esa escena del crimen, Agostina Thomson recibió una descarga de tres plomos en el pecho. Esta chica de 20 años estaba alquilando una vivienda que pertenecía al asesinado Marcelo “Coto” Medrano y a su hermano Matías, líderes del grupo enemigo de Tania. Para los investigadores judiciales, Rostro sería quien dio la orden de ese asesinato.
Golpe a Tania
El sábado 11 de julio de 2020 fiscales de la Justicia provincial y federal coordinaron una serie de 34 allanamientos haciendo foco en Tania Rostro y su gente. El operativo, uno de los primeros realizados en conjunto entre fuerzas provinciales y federales, fue realizado por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y la Agencia de Investigación Criminal (AIC). Lo que siguió para Tania fue escuchar imputaciones en la Justicia Federal y provincial por una serie de delitos ligados a una asociación ilícita dedicada a la venta de drogas que hizo del uso de la violencia una herramienta, primero para luchar por los territorios y luego para consolidarlo. Por videoconferencia Tania escuchó de boca de la fiscal del Ministerio Público de la Acusación Valeria Haurigot una serie de imputaciones que la colocan al frente de una de las cuatro o cinco bandas que se disputaron, o disputan, a sangre y plomo los territorios ubicados al noroeste del bulevar Rondeau.
Pero la lupa sobre la organización de Tania Rostro expuso otro costado pocas veces ventilados en este tipo de imputaciones. La connivencia de funcionarios estatales, en este caso una empleada una empleada de la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat de la Municipalidad de Rosario quien, desde una ubicación de privilegio en el acceso a la información, traficó esos datos sin pudor para que la banda ganara en impunidad. La banda de Tania siempre estaba un paso adelante de cualquier medida de seguridad pública que se tomara en los barrios Nuevo Alberdi, Cristalería y Fontanarrosa (ex Zona Cero). Tania quedó para la Justicia provincial en prisión preventiva por el plazo de ley, es decir al menos dos años.
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Sharon Luna está en una celda del Instituto Correccional de Mujeres “Nuestra Señora del Carmen”, la unidad penitenciaria federal 13 de Santa Rosa, La Pampa.
Pero no cayó sola. Cinco personas más fueron acusadas, entre ellas su madre, María Beatriz Gunsett; su cuñado José Armando Cóceres; y Sharon Luna, quien fue semblanteada por los fiscales Miguel Moreno (por aquellos días en Homicidios) y Valeria Haurigot (Balaceras) como “la mano derecha” de Rostro “en el cobro de las actividades callejeras de la banda”. Luna fue acusada como miembro de la asociación ilícita que comandaba Tania. El juez de primera instancia Florentino Malaponte resolvió dejar en libertad a Luna y a Gunsett, tras el pago de una fianza. Luna pagó 15 mil pesos.
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Además surgió que Luna había sido demorada en un operativo de fuerzas federales el 7 de noviembre de 2019 en Baigorria y Circunvalación cuando circulaba en una camioneta Chevrolet Tracker negra junto a Iván Gastón “Loro” Ramírez, mano derecha del sindicado narco Julio Rodríguez Granthon, conocido como “Peruano”. Ambos fueron condenados por tráfico de drogas en agosto de 2.021. Luna no quedó detenida en esa oportunidad ya que no estaba dentro de los investigados.
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Parte de los detenidos en los 34 allanamientos realizados el sábado 11 de julio de 2.020.
En el federal
Pero la causa federal continuó. El 11 de julio de 2020 en la casa de Luna, de Pasaje 13106 al 3500, en la ex Zona Cero, los efectivos de la PSA secuestraron “aproximadamente 11 gramos de sustancia vegetal (marihuana) distribuidos en 10 envoltorios”. Según los investigadores, esa vivienda era uno de los ejes de circulación de la banda de Rostro: “En dicho lugar se verificó en reiteradas oportunidades la presencia de diferentes sujetos que acudían a pie, en moto o auto y habrían realizado maniobras en infracción a la ley 23.737, en atención al tipo de intercambio que hacían y al estado de alerta en que se encontraban”, se indicó en la acusación.
Luna fue procesada por la Justicia federal en marzo de 2021. Desde ese momento los distintos defensores de Luna solicitaron su excarcelación con morigeración de prisión, que le fue denegada en la menos tres oportunidades. En esta misma causa, en septiembre pasado, fueron condenados Tania Rostro (pena única de 11 años), Estela Valeria Quiñones y Dante Alejandro Jacquat. Faltaba la resolución sobre Sharon Luna, condenada el lunes pasado.