Walter Ezequiel Romero tiene 21 años y el martes cerca de la medianoche un
disparo calibre 38 le dañó la médula espinal. Ayer los médicos que lo asisten en la terapia
intensiva del sanatorio Rosendo García eran pesimistas respecto a que Wally volviera a caminar. El
martes a las 23.45 iba en su Yamaha Crypton junto a un amigo cuando en la esquina de la plaza
ubicada en Buenos Aires al 4900 lo interceptó una pareja para robarle la moto. Como el joven se
resistió al atraco, uno de los delincuentes le disparó desde corta distancia y el balazo le ingresó
por la espalda.
Irma Romero, la madre de Walter, contó ayer que el chico recibió un balazo a la
altura de la novena vértebra de la columna. El disparo, según dijo, le ocasionará la inmovilidad de
la cintura para abajo.
"Es una desgracia horrenda. Le arruinaron la vida a él y a nosotros", dijo
sollozando Pedro Romero, el padre del chico herido.
"No quisiera estar en la piel de esos padres. ¡Dos horas antes Wally estuvo con
mi hijo en esa moto!", relató con amargura una mujer, madre de uno de los amigos de la víctima, en
la escalera del sanatorio.
En ese lugar los amigos del pibe al que en Tablada conocen como Wally esperaban
novedades
El ataque. Walter vive en una zona caliente del barrio, en las inmediaciones de
Uriburu y pasaje Medici. Tiene dos hermanos y él es el del medio. Sus amigos contaron que sus papás
no se movieron un segundo del cuarto piso del sanatorio donde reposa en terapia intensiva. Este
muchacho completó la secundaria el año pasado y trabaja en una empresa que monta estructuras para
obras en construcción. Así pudo comprarse su Yamaha Crypton. El martes después de cenar Wally y
Mauri, uno de sus amigos, salieron a dar una vuelta en moto. Cerca de las 23.45, los jóvenes en la
Crypton andaban por cercanías de la plaza José Hernández ubicada en Buenos Aires y Holmberg.
"Parece que los chicos aminoraron la marcha por un lomo de burro y ahí le salió
al cruce una pareja de ladrones", contó uno de los amigos. Según los describieron eran un hombre y
una mujer gorda. "Lo empujaron a Mauri y los hicieron caer de la moto. Mauri vio a un patrullero
que estaba a una cuadra y salió corriendo a pedir ayuda. Ahí escuchó un disparo", relató el
amigo.
Irma, la madre de Walter, dijo a Canal 3 que su hijo fue arrastrado por los
ladrones. Estos huyeron con la motocicleta. En la caída Walter se fracturó un brazo y el balazo le
lesionó la columna. Sus amigos contaron que fue auxiliado por una vecina de ese barrio que es
médica.
"La moto es azul con el Crypton en blanco. Está planchada (casi sin
amortiguación) atrás y adelante y en la cola tiene la inscripción Fame en verde flúo", describió
uno de los pibes. Sus amigos contaron que a Walter lo sometieron a una importante cirugía el
miércoles por la noche.
Los médicos le extrajeron el proyectil, que sería calibre 38, y le evacuaron un
coágulo que le presionaba la médula. Las noticias ayer al mediodía distaban por lejos de ser las
mejores: "Dicen que el pronóstico es irreversible y que Wally va a quedar parapléjico. Pero no hay
que perder la fe", dijo la madre de uno de los amigos del muchacho.