Buenos Aires. — Un joven de 20 años detenido por haber degollado a su novia
y a su suegra en un doble crimen pasional ocurrido el jueves a la noche en Remedios de Escalada
confesó al doble crimen ser detenido por la policía y dijo que se había mandado "una macana".
Sin embargo, en las horas posteriores, el imputado se mostró confundido en la
comisaría y decía no saber lo que había pasado, algo que lo investigadores interpretan podría ser
un adelanto de una estrategia defensista para ser declarado inimputable.
Los efectivos tienen determinado que el doble crimen tiene un claro móvil
pasional. Las víctimas fueron identificadas por la policía como Alicia Susana Hadad, de 51 años,
quien murió antenoche en el momento del ataque, y su hija Gisela Patricia Baltazar, de 23, quien
falleció ayer a la mañana luego de agonizar durante varias horas.
El presunto autor del hecho, Federico Nicolás Schinpf, pudo ser detenido en la
misma escena del crimen e identificado como el novio y futuro yerno de las víctimas.
En el momento de su arresto, Schinpf realizó una confesión frente a la policía:
"Me mandé una macana, maté a mi suegra", dijo antes de ser esposado.
Todo sucedió a las 21.30 del jueves en Sáenz Peña 228 de Remedios de Escalada,
partido de Lanús, en el sur del conurbano bonaerense.Varios móviles de la comisaría 4ª de Lanús
concurrieron al domicilio a partir de una llamada al 911 de los vecinos que denunciaban que había
ocurrido un homicidio.
La policía ingresó a la vivienda y primero se encontró con Hadad tirada en el
piso boca arriba y muy mal herida con un profundo y prolongado corte en el cuello. "Fue degollada,
no hubo tiempo para salvarla", dijo un jefe policial que explicó que cuando llegó la ambulancia la
mujer ya estaba muerta.
En una de las habitaciones se encontraba gravemente herida Gisela Baltazar,
quien fue trasladada al Hospital Evita Pueblo de Lanús. La chica presentaba un corte en el cuello,
como su madre, y además una puñalada en la región abdominal, heridas que le causaron la muerte
horas después. l (Télam)
Salvados
Cuando los policías ingresaron a la casa donde había ocurrido el doble homicidio
hallaron a un chico de 17 años en estado de shock, escondido debajo de una mesa, que era el hijo y
hermano de las víctimas. "Mató a mamá", repetía en referencia al detenido. Otra hermana del
muchacho pudo escapar por los techos de la vivienda.