En la madrugada de ayer, los estampidos sobresaltaron a vecinos de Villa Banana.
Algunos salieron a la calle y divisaron el cuerpo de un muchacho que agonizaba. Un balazo había
atravesado su espalda. Lo llevaron hasta el centro municipal Felipe Moré, situado a unos pocos
metros del asentamiento. Lo subieron a una ambulancia pero el joven murió camino al hospital.
Por el caso fueron detenidos seis ciudadanos paraguayos. Una fuente de la
investigación policial señaló que uno de los sospechosos admitió haber disparado. Aunque sobre la
motivación del ataque hizo silencio.
Daniel Martínez tenía 24 años y vivía en Pasco y las vías del ferrocarril. El
sábado a la noche fue a la casa de unos amigos a unos metros al sur de lo que sería el cruce de
Pascual Rosas y 27 de Febrero. Martínez solía ir a esa esa vivienda. Anteayer allí había un
cumpleaños.
Nada anormal ocurrió en el festejo y a las 2 de la mañana Martínez volvió a su
casa. Caminó unos cien metros y al atravesar la casa de los paraguayos recibió el balazo en la
espalda.
Hasta anoche los investigadores, según dijeron, no habían determinado las
circunstancias anteriores al hecho.
La muerte y la bronca. El joven se desplomó al suelo, a unos pocos metros de una
cancha de fútbol. Algunos vecinos salieron a auxiliarlo. Como pudieron, lo llevaron hasta el Centro
Municipal Distrito Oeste Felipe Moré, situado en Pascual Rosas y 27 de Febrero. Allí pidieron ayuda
a dos policías que custodiaban y, un rato después, una ambulancia del Sies lo trasladó al hospital
Carrasco, pero murió en el camino.
Poco después, estalló la bronca en el vecindario. Algunos habitantes del
asentamiento rodearon la casa de los agresores y arrojaron piedras. Cuando intentaban quemar la
casilla llegaron efectivos de la comisaría 13ª. En este caso, la tarea de los uniformados resultó
más sencilla de lo habitual. "Contrariamente a lo que ocurre habitualmente que nadie habla, los
vecinos nos dijeron enseguida de qué casa partieron los tiros", comentó el vocero consultado.
Los sospechosos fueron detenidos en una casa contigua, donde se habían escondido
para estar a salvo de quienes pretendían hacer justicia por mano propia. Son seis ciudadanos
paraguayos, entre ellos tres mujeres y una joven de 17 años, cuyas identidades no trascendieron. En
el patio, los policías hallaron un revólver Magnum 357 y dos vainas servidas de ese calibre.
También una pistola calibre 6.35 en desuso.
La fuente consultada señaló que una de las personas apresadas admitió haber
ejecutado a Martínez.
Otro crimen. Un alerta recibida por el Comando Radioléctrico dio cuenta de un
incidente en Deán Funes y Manantiales ayer a las 17.30. Al llegar una patrulla encontró el cuerpo
inmóvil de un hombre. Lo trasladaron en una ambulancia del Sies al Heca donde a las 19.20
confirmaron su deceso. Se llamaba Sergio Rigales, tenía 36 años y un tiro en el pecho.