Policiales

Matan a una mujer y detienen a su hijo como sospechoso

Una mujer fue hallada sin vida y con su rostro desfigurado en su casa de Iriondo al 2700. La policía sospecha del hijo y lo apresó.

Domingo 24 de Junio de 2018

La muerte de María Esther Díaz, de 61 años, ocurrida en su casa del barrio San Francisquito, golpeó fuerte al vecindario. Es que lo que parecía inscribirse como el trágico saldo del supuesto robo a su casa dio paso a una historia más dramática y oscura. Sorpresivamente el hijo de la víctima, un hombre de 37 años, quedó detenido como el principal sospechoso del crimen que habría sido cometido durante la madrugada de ayer. La mujer fue hallada con su rostro desfigurado por golpes en la cocina de la casa de planta alta que ocupó toda la vida, en la esquina de Iriondo y Gálvez.

La primera versión apenas se conoció la muerte de "Mary", como le decían cariñosamente los vecinos, se sustentó en los dichos de su propio hijo. Damián M. fue quien avisó a la policía a las 11.30 de ayer sobre el hallazgo del cuerpo. Sin embargo, apenas este diario puso el pie en la escena del crimen, algunos vecinos que conocían a la mujer ya rumoreaban algo extraño.

La víctima, que era única hija, nació y vivió en barrio San Francisquito. Ocupaba una casa de alto cuyo ingreso está en Iriondo 2708. Se había separado de su marido hacía muchos años, vivía sola y siempre se la rebuscó con trabajos de tejido y modista. De su matrimonio tenía tres hijos ya adultos. Dos mujeres y un varón, Damián M.

A metros de esa casa, en Iriondo 2722, reside la madre de "Mary", doña Sara, de 80 años. Allí también vivía Damián con su pareja. Rigurosamente "Mary" iba todas las mañanas para desayunar con su madre, pero ayer no cumplió con esa costumbre.

Hallazgo

Según narró Damián, alarmado por la situación llamó por teléfono a su mamá varias veces pero no le contestó. Como él no tenía llaves decidió saltar por la terraza de un vecino y desde un patio vio el cuerpo tendido en la cocina.

Entonces llamó a un amigo y juntos rompieron la puerta principal para ingresar, y tras advertir que la mujer estaba muerta llamó a la policía. Al lugar llegaron efectivos del Comando Radioeléctrico, la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) y el fiscal Florentino Malaponte.

La bucólica cuadra de Iriondo entre Gálvez y Virasoro quedó abarrotada de patrulleros. Decenas de vecinos miraban detrás de la encintada escena del crimen sin salir de su asombro por lo ocurrido y deslizaban algunas quejas sobre la inseguridad. No admitían que podía pasar algo así en el barrio. Es que el propio hijo de "Mary" había presentado el caso como un supuesto robo.

"Qué raro, si acá es toda gente de trabajo que no tiene un mango. Hay robos y arrebatos como en todos lados, pero nunca una cosa así. Y «Mary» no tenía un peso, mirá la casa, austera. Hay otros que tienen guita de verdad y podrían estar marcados. Esto no cierra", dijo un hombre y deslizó una trama impensada.

Los golpes anteriores

Es que entre los viejos residentes de esa porción de San Francisquito, muchos de los cuales crecieron con "Mary" y la describieron como una "flaca divina, inquieta, laburante y buena vecina", eran sabidos los antecedentes de violencia doméstica que había sufrido y por los cuales denunció a su hijo Damián. "Fue hace más de un año y la salvaron unos vecinos. El vago la estaba moliendo a palos. Creo que hasta estuvo detenido", deslizaron

Tras varias horas de tomar testimonios, levantar rastros y colectar datos entre las dos casas, separadas apenas por otra vivienda, el fiscal Malaponte entregó indicios de un hecho que se iba aclarando. "Estamos trabajando y averiguando, buscando rastros. Nos encontramos con el cuerpo en la cocina, con una lesión grave en el cráneo y con otras lesiones en el rostro. Estamos evaluando posibles hipótesis, la principal es averiguar si ocurrió en ocasión de robo, hay cosas revueltas en la casa, principalmente en las habitaciones. También una puerta trasera del patio que no está violentada pero abierta" indicó el fiscal.

Pero mientras amigos y familiares de los hijos de "Mary" hacían de dique de contención emocional en la puerta de la casa, y luego de al menos dos horas más de tareas investigativas, la hipótesis de un crimen en ocasión de robo quedó casi descartada y dio paso a una trama oscura y dramática. Todas las miradas se posaron en Damián.

Como primera medida se limpió la sangre de la escena del crimen y se descartó el robo ya que no faltaron objetos de valor de la víctima, como su teléfono o una suma menor en dólares que quedó intacta. Y se hallaron colillas de cigarrillos compatibles con los que consume Damián, que presentaba una lesión en una mano, según constató el forense.

Luego se detectaron otros indicios que marcan a Damián como la última persona que pudo ver con vida a "Mary" y lo ubican como el principal sospechoso del matricidio. Fuentes cercanas a la investigación indicaron que al concatenar elementos y corroborar las denuncias por hechos de violencia contra Damián en el Ministerio Público de la Acusación (MPA), se ordenó su detención como el principal sospechoso del homicidio. La audiencia imputativa podría celebrarse mañana.

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