Policiales

Matan a un hombre y lastiman a su mujer en una violenta entradera

La víctima tenía 73 años y su esposa tiene 59. Los sorprendieron llegando en auto a su casa. Al menos dos ladrones les robaron 7 mil pesos

Sábado 02 de Junio de 2018

A la 1 de la madrugada de ayer un vecino de Capitán Bermúdez que paseaba su perro en la plaza del barrio Posta escuchó un grito de mujer clamando auxilio. El pedido lo paralizó, lo dejó estupefacto. Entonces el hombre le avisó a su esposa, y mientras ella llamaba al 911, él cruzó a la carrera la plaza hasta una vivienda de España 365. Al llegar se topó con Graciela, su vecina de 59 años. La mujer estaba maniatada con precintos en una silla y con una capucha en la cabeza. En shock, la víctima le advirtió que habían sido víctimas de una entradera y que adentro de la casa estaba su marido, Atilio, de 73 años. Al ingresar a la vivienda el hombre se topó con el cuerpo de Atilio en medio de un enorme charco de sangre. Con el correr de las horas, y el análisis forense, pudo saberse que lo habían asesinado a puñaladas. El cuerpo tenía 11 puntazos y cortes en el abdomen y el cuello. Les robaron 7 mil pesos y una vecina aseguró que los asesinos fueron dos hombres que huyeron en una moto.

Hace poco más de 15 años Atilio y Graciela se afincaron en una vivienda con garaje ubicada al lado del Hogar San Roque de la Fundación Providencia Divina. Un lugar reconocido por ser la morada de Pancho Chévez, el armoniquista apadrinado por León Gieco, protagonista e inspirador del documental "Mundo Alas". En ese hogar residen permanentemente 50 personas.

En tanto, la vivienda donde radica el matrimonio asaltado, está ubicada frente a la plaza bautizada 13 de Mayo y tiene un patio delantero. El frente de la casa está perimetrado con rejas de unos dos metros de altura y desde la vereda podía escucharse ayer el ladrido de dos perros ovejero alemán de la pareja.

Volvían de cenar

Según se pudo reconstruir a partir del diálogo con allegados a la familia y vecinos, el jueves a la noche fue una jornada atípica para Atilio y Graciela. Ambos salieron por separado, aunque la idea era regresar juntos en el auto que tenían. Ella fue a cenar a la casa de una prima en la zona norte de Rosario y él se reunió con amigos a cenar. Alrededor de la 0.30 Atilio llamó a su esposa para que lo pasara a buscar y se dirigieron hacia su casa del barrio Posta.

Al llegar, el cuadrado compuesto por España, 13 de Mayo, Diamante y Sabín estaba completamente iluminado. "No es normal que eso suceda. Pero estaban encendidas las luces hasta de la plaza", explicó una vecina. Atilio bajó y abrió el portón de rejas y la abertura del garaje. Graciela estacionó el auto en la cochera mientras su esposo cerraba el portón. Entonces dos hombres encapuchados ganaron el interior de la casa. Allí comenzó una pesadilla de la que sólo sobrevivió Graciela.

Los delincuentes agarraron a la mujer y le colocaron una capucha en la cabeza, con precintos plásticos la maniataron y la sentaron en una silla no sin antes hacerle sentir una dosis del rigor de la violencia. Pero la furia la descargaron sobre Atilio. Al hombre lo verduguearon para que dijera dónde estaba el dinero. "En la casa sólo había 7 mil pesos de su jubilación. No había otro dinero. Ellos vivían con lo justo. Además, Atilio tiene un hermano que está internado grave y no lo podían ayudar porque no llegaban con la guita", explicó un allegado.

En tanto, una fuente de la pesquisa deslizó que el hombre estaba a punto de cobrar un dinero y que un rumor sobre ese detalle habría motivado el robo.

Gritos desesperados

"Mi marido escuchó los gritos desesperados de Graciela y me pidió llamar al 911. Cruzó corriendo y la encontró atada en una silla en el patio delantero. La dejaron en la puerta en remerita y había logrado sacarse la mordaza. Estaba muerta de frío, en shock. Y le dijo que adentro estaba Atilio", explicó la vecina que llamo al 911.

Otra residente indicó que, en paralelo, vio cuando una moto conducida por un hombre de campera color beige recogía a otro maleante que salía de la casa y luego huían por calle España. "Yo vi que llegaba una moto, que la manejaba uno de campera beige, y se subía uno que salió de la casa de Atilio. Todo eso mientras el vecino corría para ayudar", dijo la mujer que vio la escena desde unos 100 metros.

Tras el llamado al 911, la policía llegó a los cinco minutos. Al entrar a la casa se toparon con el cuerpo de Atilio. Estaba boca abajo en medio de un charco de sangre. Tenía cortes y puntazos en el abdomen y el cuello. También un profundo corte en la cabeza.

"Muchas de estas cosas no pasarían si los vecinos fueran más comprometidos. Uno de los problemas que tiene este barrio es que nadie se mete. Vos convocas a los vecinos para que protesten y reclamen por sus derechos y no podes contar con ninguno. Siempre somos un par de vecinos. Para reclamar por la luz en la calle o en la plaza, para que corten los yuyos, para reclamar que patrullen esta zona. Y ojo, la policía la llamas y vienen. Pero ellos no deciden dónde se patrulla. Ahora de que sirve salir a protestar cuando mataron a un buen vecino como Atilio", explicó una doña de la zona.

A la pareja le robaron 7 mil pesos en efectivo. El caso quedó en manos del fiscal Juan Ledesma, quien comisionó al gabinete criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI) para que trabajaran sobre el territorio levantando rastros y huellas en la escena del crimen y tomando declaración a potenciales testigos. También ordenó el secuestro de videofilmaciones de cámaras ubicadas en la zona.

Un cronista de este diario que caminó por los alrededores de la casa donde mataron a Atilio Torres no detectó cámaras de seguridad públicas ni privadas por lo que la tarea policíaca podría verse entorpecida en la búsqueda de registros.

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