Policiales

Lo asesinan de dos balazos tras una discusión en un búnker

Ocurrió a las 4 de ayer en uno de los pasillos que se abren atrás de las pescaderías de La Florida. La víctima tenía 26 años y los vecinos hablan de narcos.

Domingo 31 de Diciembre de 2017

Los vecinos de Eudoro Carrasco al 2700, frente al balneario La Florida, contaron ayer que el martes pasado se acercaron al ministro de Seguridad de la provincia, Maximiliano Pullaro, y mientras inauguraba el operativo de prevención dispuesto para la temporada estival en la costa rosarina le advirtieron sobre el aumento de quioscos de venta de drogas que notaban en la zona. Incluso, rememoraron que lo alertaron sobre la posibilidad de que sucediera una desgracia por los pleitos que ese negocio generaba. Y ayer a las 4 de la mañana, en ese lugar ubicado a sólo 100 metros del ingreso pago al balneario y a la misma distancia del Destacamento Nº 23 de la policía, se dio lo que muchos esperaban. Braian Emanuel Taboada, de 26 años, fue ejecutado de dos balazos en el interior de su auto tras mantener una discusión con un grupo de personas en uno de los pasillos del lugar. Los residentes denunciaron que en ese pasillo funciona uno de los tres puntos de venta de drogas que hay en un radio de cien metros.

El asesinato de Braian Emanuel Toledo se produjo en medio de un gentío que a esa hora miraba las picadas de motos y autos que, a pesar de los controles municipales, se realizan a esa altura de la avenida Carrasco, frente al río Paraná. Cuando efectivos del Comando Radioeléctrico llegaron con varias camionetas a la escena del crimen alertados por llamados al 911, Toboada agonizaba en el asiento del conductor. Fuentes oficiales indicaron que el joven tenía un balazo que le ingresó por la nuca y le salió por el ojo izquierdo, y otro que le dio de lleno en la espalda.

Varios fueron los jóvenes que increparon verbalmente a los policías para que asistieran al muchacho. Incluso, en un video viralizado en las redes sociales, puede verse cómo desesperados y ocasionales testigos de la agonía del joven discuten con los agentes. "¿Sabés lo que pasa? Que para correr una moto de mierda ustedes mueven cuatro o cinco patrulleros. ¿Por qué no lo cargan al pibe y lo llevan al hospital?", reclamó un joven. El Hospital Alberdi está ubicado a escasas 15 cuadras del lugar, pero Taboada murió en el asiento de su auto.

Entre el ruido de las picadas

Eran la 4 de la mañana de un viernes teñido por el color de las fiestas de Fin de Año. La avenida Eudoro Carrasco al 2700, frente a las tradicionales pescaderías que se erigen en el lugar frente a las aguas marrón del Paraná, era un hervidero de personas buscando escaparle al calor o sencillamente buscando diversión. "Esta zona, desde que los sacaron de abajo del puente Rosario-Victoria es el lugar donde los fines de semana se juntan a hacer picadas de moto o autos. Se acomodan en los estacionamientos y tiran (corren) desde la entrada paga a la Florida (a la altura de calle Ricardo Núñez) hasta Gallo (la esquina del Destacamento 23). Ahí doblan en «U» y completan el circuito de «rápidos y furiosos». No ves a nadie. Los del Destacamento policial tienen un sólo móvil y los de la GUM y Tránsito, duermen", contextualizó una doña afincada de la zona desde hace muchos años.

"El martes, cuando vino (el ministro) Pullaro, fuimos y pedimos hablar con él. Le dijimos que esta zona es muy complicada. Ya hay tres lugares donde se venden drogas. Tres. Y todos están en menos de 100 metros. El ministro fue muy amable, muy cordial, pero nosotros necesitamos que nos saquen esta mugre porque es un peligro latente", indicó otra mujer.

Una vieja pelea fatal

Los vecinos contaron que hay lugares donde se llega a hacer cola para comprar. Uno de esos tres quioscos está ubicado en un pasillo que se abre a metros del Puesto 13 de venta de pescados. El último en la clásica fila de los emprendimientos de pescadores sobre la mano de circulación que la avenida tiene hacia el centro de la ciudad. "Ese lugar empezó a vender y se consolidó después de que le tiraran la molotov al búnker donde mataron a un soldadito", dijo un vecino aludiendo al asesinato de Mario "Carpincho" Sevillán, un pibe de 25 años del barrio La Lagunita, la noche del 5 de noviembre de 2013.

"Carpincho" estaba encerrado en el búnker cuando dos hombres en moto llegaron e insinuando ser clientes le arrojaron una bomba molotov que le quemó el 80 por ciento del cuerpo. Murió tres días después en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez. Si bien se vendió públicamente que el hecho podía estar ligado a la "justicia popular", en el que vecinos buscaran erradicar el quiosco de venta de estupefacientes, el asesinato estuvo enmarcado en una disputa territorial entre transas.

"Esta es una zona donde era cantado que algo malo iba a pasar. No es anormal que a la noche algún pibe pase a los tiros. O que los propios vecinos le arrojen piedras a los que pasan en motos o a los que viene a comprar drogas. Esto es un desastre", aportó otra doña de la zona.

En las inmediaciones de la escena del crimen, según registros periodísticos, hubo dos incidentes con el uso de armas de fuego en menos de seis semanas. El 16 de noviembre un joven ingresó desde esa zona con múltiples heridas de bala al hospital Alberdi. Y el 9 de diciembre pasado un hombre de 27 años fue detenido por disparar con un revólver calibre 22 sin impactar en nadie.

Los últimos pasos

Según se pudo reconstruir, Taboada ingresó al pasillo en el que funciona una boca de expendio de drogas regenteada por un joven identificado como "Nico", según denunciaron vecinos. Una vez allí mantuvo una disputa verbal con al menos tres muchachos. Tras esa pelea la víctima salió corriendo y se subió a su auto, un Fiat 147 Spazio color crema que estaba estacionado con su capó orientado hacia el centro de la ciudad. No alcanzó a colocar un par marchas cuando comenzaron a escucharse detonaciones. Los vecinos dicen que primero se escucharon tres estallidos y luego dos más.

"Dicen que le tiraron cuando salió del pasillo y frente a la parrillita lo terminaron de ejecutar", agregó otra residente. El Fiat Spazio de Taboada quedó clavado frente a la tradicional parrilla de pescados "Carlitos", a escasos 30 metros del pasillo. Uno de los balazos le había perforado la cabeza: el proyectil le ingresó por la nuca y le salió por el ojo izquierdo. El otro lo impactó en la espalda. Para cuando llegó la ambulancia del SIES, según los vecinos una hora y media más tarde, el pibe ya estaba muerto.

El caso quedó en manos del fiscal de la Unidad de Homicidios Ademar Bianchini, quien comisionó a la Policía de Investigaciones (PDI) para que trabajara en el territorio. Fuentes del área de prensa de la Fiscalía Regional indicaron que el fiscal ordenó un relevamiento de cámaras de videovigilancia públicas y privadas ubicadas en las inmediaciones.El cuerpo de Taboada fue envidado al Instituto Médico Legal (IML) para su autopsia. Bianchini también dió órdenes para que se realicen pericias balística sobre material hallado en la escena del crimen y sobre el vehículo de Taboada.

en el auto. Braian Emanuel Taboada murió cuando quiso escapar en su Fiat 147 y fue alcanzado por dos tiros.

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