Las Parejas.— Más de un millar de personas se movilizaron ayer
espontáneamente hasta la comisaría 2ª de esta localidad para pedir el "urgente" esclarecimiento del
crimen de Bárbara Simón, la adolescente de 17 años que la madrugada del sábado fue degollada en
pleno centro de Las Parejas.
Se trató de una autoconvocatoria que partió de los amigos de la joven asesinada
y vecinos preocupados por la falta de seguridad en la población. Todo se inició con una
concentración en la plaza principal, donde el crimen de Bárbara desplazó de los diálogos cotidianos
el conflicto campo-gobierno, y luego marcharon hasta la dependencia policial para cuestionar la
labor investigativa de la policía.
En tanto, los pesquisas policiales continuaban ayer descartando hipótesis (la
primera que quedó de lado fue la del robo) y abriendo otras para dar con él o los autores del
homicidio, aunque sin pistas firmes hasta el momento acerca de los móviles y los sospechosos.
Esperanzas.En el marco de la marcha, Marcelo Simón, el padre de Bárbara, dijo
ayer haber recibido información muy valiosa en las últimas horas que transmitió a los
investigadores. "Hay que confiar en el trabajo de la policía. Yo soy de los que dan tiempo, pero
voy a estar siempre cerca de ellos marcándoles el paso", dijo a este diario.
Al finalizar la convocatoria de ayer, los manifestantes anunciaron que mañana
volverán a concentrarse en la plaza principal de Las Parejas para llevar adelante un nuevo reclamo
ante los jefes policiales. Es que Bárbara era una adolescente muy querida en esta comunidad de unos
15.000 habitantes.
Según voceros policiales, que trabajan en profundo hermetismo, la pesquisa está
orientada hacia quienes pudieron haberla interceptado en la calle cuando regresaba a su casa luego
de haber pasado la noche en la vivienda del novio, de apellido Mendoza y afincado al oeste de la
ruta 178 y a unas 15 cuadras del lugar donde la mataron.
El cuerpo de la adolescente fue hallado por una pareja que caminaba por calle
23, entre 22 y 24. Estaba tendido sobre la vereda y rodeada de una extensa mancha de sangre. Los
investigadores creen que fue ultimada en ese lugar, debido a que sobre las paredes de las viviendas
se observaron algunas salpicaduras de sangre.
Huellas.Pocas horas después la policía encontró el arma homicida. Estaba sobre
un equipo de aire acondicionado en uno de los techos de una casa contigua. Se sospecha que el autor
lo arrojó desde la calle y que podría ser un elemento clave para el esclarecimiento tras el
levantamiento de huellas que se hizo sobre el arma.
Además de un corte profundo en el cuello, la joven presentaba golpes en los
pómulos y en la frente y la autopsia, realizada en el Instituto Médico Legal de Rosario, determinó
que no se observaron signos de abuso sexual.