Policiales

Las disputas narco dispararon el número de homicidios en Granadero Baigorria

A 46 días de finalizar 2020, la vecina localidad acumula 13 crímenes en el año. Tres homicidios más que en 2014, que se mantenía como récord

Lunes 16 de Noviembre de 2020

Santiago Ezequiel Arloro, 21 años, con domicilio en inmediaciones de Silvestre Begnis y Perito Moreno de Granadero Baigorria. Tal el nombre de la última víctima por homicidio en el Gran Rosario. El muchacho fue ejecutado con tres disparos calibre 9 milímetros la madrugada del sábado sobre la colectora de la autopista a Santa Fe, llamada Julio Cortázar, en el límite de Granadero Baigorria y Capitán Bermúdez. Su cuerpo tenía impactos en la parte superior de la espalda, oreja derecha y brazo izquierdo. Fue hallado en el ingreso a una chacra 600 metros al oeste de la fábrica de electrodomésticos Liliana, ubicada en el kilómetro 4.5 de autopista. Ejecución con tinte mafioso en el marco de la narcocriminalidad.

Fue el homicidio número 13 en lo que va del año en Baigorria, el número más alto de los últimos siete años, superando las estadísticas de 2014. Ese año, en plena guerra de venganzas de la banda de Los Monos contra el resto del mundo, se habían registrado 10 asesinatos. A falta de 46 días para terminar el año, el 2020 será el año más sangriento en la historia reciente de Baigorria. Números que sobresaltan a los 43 mil vecinos baigorrienses.

Los investigadores estiman que a Santiago Arloro lo siguieron y lo levantaron en un vehículo en el que lo trasladaron a la colectora de la autopista hasta inmediaciones del kilómetro 5, en el límite de Bermúdez y Baigorria. Un camino de tierra al costado de la ruta en el que hay una chacra y un club _Lobos Fútbol Club_, donde no hay mayor luz que la natural y todo el costado de la autopista está oculto con matorrales de dos metros. Allí lo hicieron bajar y lo ejecutaron con tres balazos por la espalda.

Su cuerpo quedó a metros de la tranquera a una chacra, a unas 30 cuadras del último domicilio conocido. Un transeúnte vio el cadáver a media mañana del sábado y llamó al 911. En la escena se secuestraron cuatro vainas 9 milímetros. Arloro fue reconocido por su madre pasadas las 19 del sábado en el Instituto Médico Legal (IML).

La escena del crimen llevó a recordar lugar y circunstancias en el que fueron ejecutados la noche del 12 de septiembre pasado Ezequiel “Peca” Arrúa y Osvaldo “Chupete” Ibarra, quienes fueron capturados y llevados hasta el paredón trasero del cementerio municipal, en Felipe Varela al 1200, y ejecutados con varios disparos.

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El asesinato de Arloro es investigado por la fiscal de la Unidad de Homicidios Marisol Fabbro, quien comisionó a efectivos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) para que trabajaran en territorio buscando testigos y cámaras de videovigilancia en las inmediaciones. ¿El móvil? Para los pesquisas y los vecinos del ultimado, el crimen estaría ligado a disputas de narcocriminalidad.

Granadero Baigorria _como Villa Gobernador, Funes o Pérez_ padece los vaivenes de los humores del delito de Rosario, la gran ciudad. Pero además Baigorria está inmersa en un corredor que fue ganado por la violencia en los últimos años, como lo son los barrios del noroeste rosarino hasta Puerto San Martín en el Cordón Industrial. Un territorio puesto en disputa por bandas que tienen a sus líderes muertos o presos, operando tras las rejas. Transeros que operan en San Lorenzo a Puerto San Martín; Capitán Bermúdez a Baigorria y los barrios rosarinos al oeste del bulevar Rondeau.

La salida del juego de algunos jugadores complejizó el tablero generando vacíos de poder, nuevas alianzas y una continuidad de la violencia callejera. Juan Ramón “Juanse” Ríos, asesinado a balazos en julio de 2018; el encarcelamiento de su hermano Eduardo Esteban Ríos, alias "Edu" o "Barba"; la detención y condena contra el “Gordo Brian” González por el crimen de Analía “Any” Rivero, asesinada a la salida de un boliche de Capitán Bermúdez el 2 de noviembre del 2014; la aprehensión de Brandon Bay, líder de la banda de Los Gorditos, en julio pasado por su accionar en barrio Norte de San Lorenzo, sólo para citar a los mas conocidos.

Y a un escenario tan complejo el asesinato del barra de Newell's y sindicado narco Marcelo “Coto” Medrano, el pasado 10 de septiembre en En Pueyrredón y Eva Perón, operó como una granada de mano lanzada sobre un tablero de ajedrez. La ejecución de "Coto", ante su esposa y su pequeño hijo, crispó a los baigorrienses. Veinticuatro horas después de ese crimen aparecieron los cuerpos de “Peca” Arrúa y “Chupete” Ibarra al costado del paredón del cementerio de Baigorria.

>>Leer más: Pelea narco con la familia de un policía pudo motivar el crimen del Coto Medrano

El lunes 14 en una serie de allanamientos ordenados por los fiscales Luis Schiappa Pietra y Matías Edery (de la Agencia de Criminalidad Organizada y Delitos Complejos) y por Aquiles Balbis (de San Lorenzo) fue detenido el policía Gabriel Mario Godoy, uno de los absueltos en el juicio por la desaparición de Paula Perassi y hermano de hermano Daniel Alejandro _reconocido como “Dany”_ histórico rival de Medrano en la venta de drogas en la zona norte del Gran Rosario.

El policía Godoy fue acusado como partícipe primario de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Quedó bajo prisión preventiva que se vence esta semana. Tras el asesinato de "Coto" Medrano los mensajes a sangre y plomo continuaron en Granadero Baigorria, con viviendas y autos baleados y heridos leves.

El audiencia de acusación contra el policía Godoy los fiscales expusieron una serie de elementos que ayudan a entender el porqué de la violencia desmadrada en los últimos en Baigorria, el Cordón Industrial y los barrios del noroeste rosarino. Quedaron al descubierto los circuitos económicos del dinero narco, a partir de una serie de compra de dólares que Medrano hizo en una financiera del microcentro rosarino, en Corrientes al 800 y la disputa de “Coto” con los Godoy en territorio por narcocriminalidad.

Un testigo de identidad reservada aportó que “la familia Medrano siempre estuvo en disputa con los Godoy”. De ellos dijo que “coparon el mercado de drogas” junto con un ex jefe policial de la santafesina y que “siempre tuvieron negocios de puertos secos”, como el hallado en uno de los allanamientos del miércoles del 16 de septiembre último en un galpón sobre la ruta provincial 10, en la zona rural de Ricardone, donde se encontraron 70 mil litros de gasoil, cereal sin documentar y 5 mil litros de nafta para negociar en negro.

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