Policiales

La fiscalía expuso el poder de fuego que les fue secuestrado a Los Monos

Se valió del experto perito Gustavo Colombo para demostrar ante el tribunal la capacidad de tiro que tenía la banda de barrio Las Flores.

Viernes 08 de Diciembre de 2017

Gran parte de las armas secuestradas y atribuidas a la banda de Los Monos fueron exhibidas ayer en la sala donde se desarrolla el juicio oral a los 25 acusados de integrar la organización delictiva originada en el barrio Las Flores. Así, la jornada número 12 del debate fue dedicada por los fiscales a intentar demostrar el poder de fuego que tenía el grupo. Más de veinte piezas secuestradas desde fines de mayo de 2013, cuando se concretó el grueso de las detenciones y allanamientos en la causa, fueron reconocidas por el perito balístico Gustavo Daniel Colombo, quien acreditó que todas tenían aptitud para el disparo. Sobresalieron una ametralladora FMK3 que perteneció a la policía cordobesa y el cargador de un fusil FAL de gran poder ofensivo.

El testimonio de Colombo fue el más extenso del día. También declararon testigos civiles de allanamientos y un perito que examinó un handy asignado a la banda y que estaba conectado a la frecuencia policial. Con este aporte, el equipo de fiscales se concentró en las cuestiones materiales y de infraestructura de la presunta asociación ilícita, que según la teoría acusatoria se dedicaba al negocio de la violencia y entre otros delitos concretaba homicidios.

Las armas

El primer testigo en declarar ante los jueces Ismael Manfrín, Marisol Usandizaga y María Isabel Mas Varela fue el policía Gustavo Gabriel Colombo. Con más de treinta años de antigüedad en la fuerza, integró por 25 años la Sección Balística; primero como perito y después como jefe. Luego de explicar en forma genérica las técnicas periciales, pasó a revisar uno por uno los siete informes que él firmó en 2013 sobre 22 armas, un cargador y un silenciador secuestrados en el marco de la causa.

Todo el material fue hallado a partir del 31 de mayo de 2013 en domicilios donde se supone que vivían algunos de los principales acusados o sus familiares. Una de las armas más poderosas es una pistola ametralladora FMK3 calibre 9 milímetros con la numeración limada y la inscripción "Policía de Córdoba". Se secuestró en un allanamiento a una casa de Pasaje 509 y Melián, en el barrio 17 de Agosto, el 22 de junio de 2013. Como un rasgo particular el perito resaltó que cuenta con tres modalidades de disparo: "seguro", "tiro a tiro" o "ráfaga". Esta variante, explicó, tiene una cadencia de 600 disparos por minuto.

En el mismo informe detectó aptitud para el disparo de una pistola calibre 9 milímetros marca Hi Power y una Bersa Thunder con la numeración limada. Esta última, con 17 cartuchos en el cargador, fue hallada dentro de un Citroën C3 que estaba estacionado en la casa de Caña de Ámbar sin número allanada el 31 de mayo de 2013. Allí vivía Patricia Celestina Contreras, madre de los sindicados como jefes del clan: Ariel "Guille" Cantero y Ramón "Monchi" Machuca. La mujer aceptó una condena a 3 años de prisión efectiva como integrante de la banda y por la tenencia de esa pistola en un juicio abreviado homologado en 2015.

En otra pericia, junto a un revólver 38 marca Taurus, Colombo examinó un cargador de fusil FAL, un arma que es de uso exclusivo de las fuerzas de seguridad y que tiene aún mayor poder ofensivo que la FMK3. Se suman a la lista un revólver 38 corto y otro 22 largo con las numeraciones limadas; dos Bersa Thunder 9 milímetros, otra pistola del mismo calibre y una Taurus con la numeración borrada.

En un último informe Colombo peritó una escopeta calibre 16 con la culata y el cañón recortados, una Taurus 9 milímetros, dos Bersa de ese calibre, otra Taurus, una pistola 11.25 Astra, una Browning 9 milímetros, una ametralladora del mismo calibre marca Halcón con la numeración limada, un 38 largo Smith & Wesson, una ametralladora de gas comprimido 4.5 milímetros marca Mini Uzi y una réplica de pistola 9 milímetros Pietro Beretta.

La ametralladora Halcón se encontró junto a dos cajas con 54 proyectiles en un domicilio donde al parecer residía al acusado Leandro Vilches, en Villegas al 6300, un pasaje que corre paralelo a Entre Ríos a la misma altura, donde los vecinos dijeron que lo vieron salir herido antes de que llegara la policía. En ese allanamiento que llevó adelante la División Judiciales el 1º de junio de 2013 no hubo detenidos pero sí se encontró un DNI a nombre de Vilches y cierta cantidad de droga.

El testigo civil de ese allanamiento, con problemas de audición y desmemoriado, también declaró ayer. Hizo un relato breve y reconoció su firma en el acta. La casa era atribuida por los investigadores al acusado como jefe de la banda, "Guille" Cantero, porque así aparece mencionado en una escucha.

Al sentirse aludido, sobre el final de la jornada el acusado Vilches pidió declarar para pedir que se le exhiba el documento. Resultó que el DNI figura en el acta de procedimientos pero no está entre los objetos a examinar en el juicio porque no había sido ofrecido como prueba (ver aparte).

Un handy, en la mira

Luego del desfile de las poderosas armas por la sala de audiencias compareció un testigo civil de un allanamiento del 31 de mayo de 2013 en Pasaje 509 al 1800. Allí fue detenido Hernán Bustos, condenado en el abreviado de 2015 a 3 años de prisión efectiva como miembro de la banda y por el delito de encubrimiento. Entonces, según el testigo, se secuestraron una bolsa con unos 20 mil pesos en billetes de baja denominación, una sustancia que sería cocaína y cajas con balas calibre 9 y 40.

Se trata de un operativo que a la fiscalía le interesa resaltar porque está relacionado con escuchas al acusado como jefe de la banda, Ramón "Monchi" Machuca.

Otro elemento asignado a la banda que protagonizó la jornada es un handy marca Yedro secuestrado junto a tres armas de fuego en la casa de una ex pareja del también señalado como jefe Ariel "El viejo" Cantero; una mujer que también estuvo acusada en la causa.

El perito en comunicaciones Ariel Setecassi analizó ese equipo. Dijo que estaba conectado a la frecuencia que usaba la policía —la Agrupación de Orden Público, el 911 e Infantería— y no sólo permitía escuchar las comunicaciones sino también interferirlas con sólo pulsar un botón.

IMPUTADO. Leandro "El gordo" Vilches pidió hablar ayer ante el tribunal por un DNI a su nombre secuestrado.

Además del armamento, ayer se habló de un allanamiento en Las Flores donde se incautó droga, dinero y balas

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