"La familia del taxista debería seguir buscando al culpable, mi hijo no fue"
La madre de Ignacio Pedernera, absuelto por el crimen del taxista Mario Esusy, dijo que el muchacho pasó tres años preso por delitos que no cometió. "Me da lástima lo que ocurrió con este señor porque era un laburante como yo", dijo sobre la víctima
22 de marzo 2022 · 15:21hs
“Fue todo muy injusto. Mi hijo estuvo tres años preso por algo que no hizo. Pienso que la familia del fallecido tendría que seguir buscando quién fue, pero él tenía que salir porque es inocente”. El llanto ahogado de Carina Valeria Cabrera resonó en la sala cuando tres jueces absolvieron este mediodía a su hijo Ignacio Pedernera. El joven de 22 años llegó a juicio acusado por el crimen del taxista Mario Esusy, baleado en un intento de robo en abril de 2019. La mujer siguió las audiencias del debate desde el primer día y contó entre lágrimas a La Capital que pasó la noche previa al veredicto sin dormir, se levantó temprano y llegó al Centro de Justicia Penal confiando en que “la última palabra la iba a dar Dios”.
“Y se hizo justicia”, consideró, acompañada por su hijo mayor y una tía de Ignacio. “El no podía pagar por algo que no hizo, tenía que salir”, remarcó. Tres jueces ordenaron la inmediata libertad del joven, que pasó casi tres años en prisión preventiva. La fiscalía había solicitado para él una pena de prisión perpetua. Pero el tribunal no encontró pruebas: concluyó que lo incriminaban testimonios inconsistentes y contradictorios. Sólo fue condenado a un año de prisión efectiva por la tenencia de un revólver calibre 22 hallado en su casa que no fue el arma homicida.
Carina dijo que la detención de su hijo, sin antecedentes penales y que nunca había estado preso, acarreó otros padecimientos a su familia: “Mi marido se tenía que operar del corazón. No se operó porque quería ver a su hijo en libertad y en agosto del año pasado falleció. A mi a raíz de todo esto me agarró una enfermedad neurológica. Tengo media cara dormida, tengo muchos problemas de salud. Quedé a cargo de un nene de 14 años, limpio al lado de mi casa que la chica me da trabajo porque ella tiene una carnicería”.
“A mí me da mucha lástima lo que ocurrió con este señor porque era un laburante como yo” -siguió Carina-. Por eso creo que la familia de él tendría que seguir buscando al culpable. Pero mi hijo no podía pagar por algo que no hizo”.
Desde su arresto, dos días después del crimen y tras un paro y masiva movilización de taxistas que bloqueó por horas los ingresos a la terminal de ómnibus, Pedernera dijo ser inocente. Estuvo alojado primero en la cárcel de Piñero. Luego fue trasladado a Coronda. Y regresó a Piñero para participar del juicio en su contra que arrancó el 23 de febrero. Este martes siguió la lectura del veredicto conectado por videoconferencia desde la cárcel. Apenas escuchó la absolución escondió la cara entre las manos y se largó a llorar. En la sala lloraban también sus familiares y, tomados de la mano en el otro extremo, la esposa, la hija y el yerno de Esusy, que se retiraron sin ocultar su desencanto con el fallo.
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Para la familia de Pedernera el chico fue detenido por la presión social del momento ante un episodio considerado de inseguridad y porque “tenían que tener un perejil adentro que pague por todo”. Lo plantearon desde la primera audiencia, cuando cuarenta vecinos y allegados los acompañaron al Centro de Justicia Penal con carteles que decían que Ignacio era un “perejil”. En el mismo lugar se concentraron taxistas y allegados a la víctima en reclamo de esclarecimiento del crimen.
“Siempre supimos que él no tenía nada que ver con nada y que lo querían engarronar”, agregó su hermano Facundo, de 26 años, apretando entre las manos un rosario de cuentas blancas. “El decía que nunca tuvo nada que ver. Vamos a ver cómo sigue después de casi tres años encerrado ahí adentro por algo que no hizo. Va a ser difícil”. Dijo que su hermano vivió “la represión de la policía” al ser detenido, quedó en medio de motines carcelarios y atravesó en soledad los tiempos en que no pudo recibir visitas por la pandemia.