Buenos Aires.— José Arce, el hombre acusado de haber instigado el crimen de
su ex esposa, Rosana Galliano, fue indagado ayer por segunda vez acerca de los movimientos que
realizó el día del crimen y también sobre el robo de un auto que sufrió su ex mujer, hecho en el
cual se cree que habían intentado matarla.
Arce, quien sigue en libertad, declaró durante más de cinco horas ante el fiscal
de Campana Marcelo Pernici y podría hacerlo nuevamente en los próximos días ya que fuentes de la
fiscalía aseguraron que hay unas 60 preguntas más que el hombre deberá responder en torno al
caso.
Galliano tenía 29 años cuando el 16 de enero de 2008 cenaba junto a su hermana
Mónica en su casa quinta del barrio privado El Remanso, en la localidad bonaerense de Exaltación de
la Cruz. Entonces recibió un llamado a su celular y debió salir de la casa porque presuntamente no
tenía señal. Cuando lo hizo fue acribillada a balazos. Tras el hecho, los familiares de la mujer
acusaron a Arce de ser el homicida y pidieron su detención además de solicitar que se lo indague
por hechos ocurridos antes del crimen, tales como episodios de violencia contra la víctima. Sin
embargo, hasta el momento el acusado sigue en libertad.
Sin temores."Nunca tuve miedo de ir preso, estoy tranquilo. La verdad algún día
va a prevalecer, va a salir a la luz", dijo Arce ayer al salir de la fiscalía acompañado por sus
abogados, Ramiro Rúa y Claudia Zakhem, quienes lo asistieron en la indagatoria. "No tengo por qué
fugarme. Si soy inocente no tengo ninguna razón para esconderme o de estar intranquilo o mentir. Me
siento como me sentí siempre, muy tranquilo", agregó.
Al respecto, Rúa explicó que su defendido "sigue en la misma situación, como
imputado en la causa" y que "a medida que van transcurriendo los días y las ampliaciones de
indagatoria, quedan muchas más preguntar por hacer".
El letrado dijo que su cliente fue nuevamente consultado sobre lo que hizo en
los momentos previos al crimen de su esposa, cuando está probado que se encontraba con uno de sus
hijos en el hospital de Pilar. "Le preguntaron sobre la enfermedad del hijo y la posible demora en
entregarlo ese día", afirmó Rúa en referencia a que cuando mataron a Rosana su cliente había
llevado al niño al centro de salud porque tenía fiebre y eso retrasó la entrega a su madre.
Luego reiteró que llamó a su ex mujer al celular para avisarle que el chico ya
estaba bien, lo cual resulta sospechoso para el fiscal, ya que ello obligó a la mujer a salir de la
casa y fue en ese instante que la asesinaron.
Intento previo.Otro episodio por el que fue consultado Arce fue el robo que
Rosana sufrió de su Fiat Palio en enero de 2007, cuando conducía rumbo a la casa de Arce y fue
atacada por dos hombres armados, uno de los cuales la corrió pero al no poder alcanzarla se llevó
su vehículo, el cual luego apareció incendiado.
Arce dijo que en ese momento estaba en su casa "cambiándole los pañales" a su
hijo menor y que Rosana "entró muy asustada", le contó lo ocurrido y él la acompañó a realizar la
denuncia policial, con lo cual se desvinculó del hecho, según dijo la abogada Zakhem.
Según precisó la profesional, al recrear esa situación "quedó claro que Rosana
venía por un camino descampado, apareció otro auto por un camino lateral, bajaron dos encapuchados,
la hicieron bajar, le quisieron robar y salieron corriendo. Si hubieran querido matarla tenían toda
la libertad para hacerlo" en ese momento y en ese lugar.
Finalmente, Arce refirió que tras escapar del robo Rosana llamó a su cuñado y
marido de su hermana Mónica porque "era la única persona en la que confiaba". Entonces ratificó
que, ya separado y en una conversación tranquila, se enteró por boca de Mónica Galliano que sus
respectivas parejas habrían mantenido una relación íntima. l (Télam)
El hombre volvió a ser indagado como presunto instigador del asesinato cometido
hace un año