Dos balaceras con notas amenazantes efectuadas en el anochecer del viernes contra dependencias policiales de la zona sur, horas después de conocerse una nueva condena contra Ariel “Guille” Cantero y otras cuatro personas, volvieron a poner en agenda la violenta disputa de poder que algunas organizaciones criminales plantean desde las cárceles contra los poderes estatales encargados de perseguirlos. Con alusiones a los mismos presos y con demandas similares a las aparecidas en los mensajes alusivos a las disputas internas de Los Monos por el control de la barra brava de Newell’s, algunos no podían dejar de relacionar estos ataques con esa nueva fuente de conflictos que originaron violentos episodios como el crimen del artista callejero Lorenzo “Jimi” Altamirano y el ataque a tiros contra el supermercado Único, propiedad del suegro de Lionel Messi.
“Nico Camino, Erik Masini y fiscal Ederik dejen de matar gente hinocente (sic) o si no vamos a matar policías, juez y fiscales”, decía una de las notas que dejaron los gatilleros que dispararon contra el frente de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), en Lamadrid al 500. Cabe recordar que los dos primeros nombrados son hombres presos en la cárcel federal de Rawson a quienes se les atribuía, junto con Leandro “Gordo” Vilches, el manejo de una facción de Los Monos que entró en conflicto con la encabezada por Leandro “Pollo” Vinardi y Carlos “Toro” Escobar; conflicto al parecer originado en una deuda por drogas que se extendió al manejo de la barra brava leprosa.
Tanto ese ataque como uno perpetrado minutos más tarde contra el destacamento policial del Tanque, en el barrio Tablada, acompañado de un escrito similar y con un hombre herido mientras esperaba el colectivo, ocurrieron cuatro horas después de que el propio Escobar fuera condenado junto con Cantero y otras tres personas por el mortal ataque extorsivo contra el casino en el que murió un apostador, en enero de 2020. Sin embargo, hasta anoche no había más que presunciones para relacionar el fallo judicial con las balaceras.
En ese marco, y en hechos que al parecer no guardarían relación con los otros dos, tres personas fueron heridas en una balacera en Tablada y una estación de servicio de Villa Gobernador Gálvez fue blanco de un ataque en el que también habrían dejado un mensaje en alusión a dos hampones de esa ciudad.
Los dos primeros ataques se registraron casi simultáneamente en la zona sur, uno en la sede de la AIC de Lamadrid al 500 y el otro a unas veinte cuadras de allí, donde está el destacamento policial de Grandoli al 3900 conocido como "El tanque". Según la información inicial, a las 18.55 dos personas en una moto roja pasaron por el frente de la AIC y dispararon. Varias balas atravesaron el enrejado y al menos dos atravesaron los vidrios de una puerta y una ventana. En el lugar se contaron en principio nueve impactos.
“Afortunadamente no hay que lamentar víctimas. Se escucharon nueve detonaciones. Entre ese dato y las cápsulas halladas puede establecerse que fueron nueve disparos”, sostuvo el ministro de Seguridad de la provincia, Claudio Brilloni, en declaraciones a la prensa. El funcionario estaba muy cerca de la Agencia porque poco antes había estado con el gobernador Omar Perotti en un acto realizado en el Museo del Deporte, en Ayacucho al 4800.
Brilloni evaluó que “por la dirección de los impactos, o sea el lugar en donde se hallaron las cápsulas, se puede inferir que los disparos fueron intimidatorios, es decir para dejar algún tipo de mensaje”.
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El otro ataque fue minutos después frente al histórico destacamento policial popularmente conocido como El tanque, en la plazoleta de Grandoli al 3900. Hasta allí llegaron dos hombres en una moto, dejaron una nota escrita y empezaron a gatillar ante algunos vecinos que esperaban el colectivo. Entre esas personas estaba David O., de 34 años, que fue alcanzado por un tiro en la zona abdominal y fue llevado por personal de Gendarmería hasta el Hospital Español, donde al cierre de esta edición seguía internado con pronóstico reservado.
Si bien hasta ayer no se había establecido que los tiratiros hayan sido los mismos en ambos casos, algunos indicios motivaban a los investigadores a pensar que así fue.
Tirador solitario
Otro ataque con las mismas características, pero que en principio no aparece vinculado a los otros dos, fue una balacera contra una estación de servicio Axion situada en avenida Juan Perón y bulevar San Diego, en Villa Gobernador Gálvez. Según se supo fue alrededor de las 20 del viernes y habría sido efectuado por un hombre solo vestido de negro que abrió fuego, dejó una nota amenazante y se dio a la fuga.
Los empleados del comercio llamaron al 911 y aportaron características del tirador. Pero no pudieron saber si se había escapado en una moto, a pie o en otro vehículo. Además, si bien tampoco trascendió el contenido de la amenaza escrita, un portal de noticias villagalvense señaló que había dos conocidos hampones de esa ciudad que están detenidos y que fueron mencionados por quien ejecutó el tiroteo.
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En ese contexto se registró otro ataque a tiros en barrio Tablada. Allí resultaron heridas tres personas poco después de las 21 del sábado, en inmediaciones de Ayacucho y Garibaldi, donde dos gatilleros pasaron a los tiros en una moto. Como consecuencia de la balacera resultaron heridos Eugenia S., de 32 años y con un balazo en la espalda, a la altura de la cintura; y su novio, Cristian Y., de 29 años con un balazo en el abdomen.
En ese hecho también se reportó otro hombre herido, que en principio no tendría relación con la pareja mencionada y fue trasladado al Hospital Roque Sáenz Peña luego de haber sido rozado por una bala en una pierna. En la escena del hecho se levantaron tres vainas servidas calibre 9 milímetros y los investigadores no descartaban que las víctimas hayan sido ajenas a los motivos del ataque.
Elucubraciones
A falta de datos concretos que pudieran conducir a los autores de los ataques y en medio de cierto hermetismo por el contenido de los mensajes que dejaron los tiradores, algunas fuentes policiales y judiciales consultadas no podían dejar de ver el contexto en el que ocurrieron los atentados. Es que no es la primera vez que un fallo adverso a Guille Cantero es respondido con balazos contra dependencias estatales que, por otra parte, ya fueron atacadas en otras ocasiones.
Otros también apuntaban que horas antes de los hechos el gobernador Omar Perotti había encabezado un acto en el Museo del Deporte, ubicado muy cerca de la sede de la AIC. Incluso se mencionaba dentro de ese contexto la presencia del ministro de Economía de la Nación y candidato presidencial por Unión por la Patria, Sergio Massa, para encabezar la inauguración de la delegación local de la Unidad de Información Finaciera (UFI) que investigará maniobras de lavado de activos para desarticular organizaciones narco.
Sin embargo no había hasta ayer un elemento concreto que permitiera identificar a los tiradores y rastrear a los posibles instigadores. También llamaba la atención que dos gatilleros dispararan contra una dependencia como la AIC y nadie saliera a perseguirlos, al punto de que no se descarta que hayan sido los mismos que minutos después causaron heridas a un hombre en el ataque siguiente.