Policiales

Imputaron a un joven de 19 años por tres homicidios

Se llama Sebastián C. y le achacan haber participado de los crímenes de Roberto Godoy en diciembre; y de Carlos Godoy y Leandro Zarandonelli en marzo.

Miércoles 30 de Mayo de 2018

Un auto gris frenó cerca de la medianoche del 29 de marzo frente a una casa del barrio La Cerámica donde conversaban tres vecinos. Con los vidrios bajos y la música a todo volumen, los cinco ocupantes comenzaron a disparar una lluvia de plomos. Un hombre murió en el momento con un disparo en la cabeza y el otro agonizó cinco días con una herida en el cráneo. Por el doble crimen ya hay dos acusados, mientras que un tercero con pedido de captura fue detenido el viernes por agentes de Gendarmería Nacional. Se trata de Sebastián Walter C., de 19 años, quien ayer fue imputado por esas muertes y por otro asesinato a tiros perpetrado en diciembre pasado en Empalme Graneros, todos casos con trasfondo narco.

El joven se abstuvo de declarar en la audiencia que se celebró ayer, pasadas las 13, en el Centro de Justicia Penal. Un día antes había sido indagado por el juez federal Marcelo Bailaque por el delito de comercio de estupefacientes. Es que al ser detenido los gendarmes le incautaron unos 60 gramos de cocaína y un envoltorio de marihuana de 20 gramos. Cuando le pidieron sus datos personales detectaron que tenía pedido de captura por los homicidios.

Luego de sortear dificultades de traslado pese a que estaba detenido en Gendarmería, a sólo 200 metros del centro penal, Sebastián C. se sentó esposado ante el juez Pablo Pinto y junto a su abogada, Carmela Meneguzzer. Un puñado de familiares de las víctimas presenció la audiencia en silencio.

Amenazas previas

El primero en acusar a C. fue el fiscal de Homicidios Florentino Malaponte, quien lo imputó como coautor del crimen de Roberto Carlos Godoy, asesinado a la 0.30 del 22 de diciembre en Olivé al 2400.

Según el fiscal, cuatro hombres irrumpieron en dos motos en ese lugar y entre ellos iba el acusado, quien efectuó varios disparos hacia Godoy, de 37 años, en el momento en que su hijo de 12 años abría el portón del garaje. El hombre murió por las graves lesiones recibidas. Le extrajeron del cuerpo dos proyectiles calibre 9 milímetros y una vaina se recogió cerca del portón.

La esposa de la víctima sorprendió ese día al contarles a la prensa y a los investigadores que ella vendía drogas para dos personas: Graciela T. y Ezequiel R.. Pero que quiso "dejar de vender por sus hijos, porque no quería ir presa". Dijo que un par de semanas antes los mismos que mataron a su marido la habían amenazado y tirotearon su casa. De los cuatro agresores identificó a tres: en una moto negra estaba Ezequiel, detrás Sebastián C. "disparaba y se reía" y en otra moto azul estaba Roberto M. con un acompañante.

El jueves 18 de enero la viuda de Godoy y un hermano se toparon cerca de la terminal de ómnibus con Roberto "Rober" M., y lo retuvieron hasta la llegada de la policía. El joven de 18 años fue el primer imputado por el caso. Se sumó ayer Sebastián C. como coautor de homicidio calificado por el acuerdo previo de tres o más personas (delito que se pena con prisión perpetua) y la portación de un arma de guerra. Tres hijos de la víctima, de 6, 12 y 14 años fueron testigos del hecho. Cuando Godoy aún agonizaba en el Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, según su esposa, Roberto M. y Sebastián C. volvieron a pasar por su casa y la amenazaron.

Doble crimen

Luego fue el turno del fiscal Ademar Bianchini, quien implicó a Sebastián C. en el doble crimen del viernes 29 marzo. Cerca de las 23 de ese día Carlos Gálvez, de 30 años, conversaba con su hermana y su vecino Leandro Zarandonelli, de 28, en la vereda de Medrano y Siripo, en Parque Casas. En ese momento frenó frente a ellos un auto gris y una andanada de balas mató en el acto a Zarandonelli, mientras que Gálvez quedó malherido y falleció la madrugada del 3 de abril.

"Tiraron un montón de tiros, tantos que parecían de ametralladora", dijeron los testigos. La balacera fue tan intensa que también murió el perro de una de las víctimas. La policía secuestró en el lugar siete vainas calibre 9 milímetros y dos calibre 40.

Los testigos situaron en el auto a cinco personas. Según indicaron manejaba Alan A., imputado a mediados de mayo. En el asiento del acompañante iba Milton F., el hijo menor una mujer con causas por narcotráfico en barrio La Cerámica, Olga "La Tata" Medina, quien se entregó a fines de abril. Detrás del conductor situaron a Sebastián C. y junto a él dos jóvenes menores de edad apodados "Chupado" y "Pañal".

Al igual que en el caso anterior, Sebastián C. fue imputado por una figura penal que prevé perpetua: dos casos de homicidio calificado por el acuerdo previo y la portación del arma. El crimen fue atribuido a una bronca de Sebastián con la familia Gálvez originada luego del crimen de su tío en la cárcel de Piñero.

Vínculos con la droga

"Su nombre y apellido figuran desde el primer momento y en las dos causas se lo vincula con el comercio de drogas", dijeron los fiscales al pedir la prisión preventiva sin plazo del acusado. Su abogada no resistió la medida, aunque solicitó que por razones de seguridad no sea alojado en la cárcel de Coronda.

El juez Pinto le dictó la prisión preventiva por el término de ley teniendo en cuenta la chance de una pena de "alta duración", la mecánica de los ataques y que en ambos casos lo sindican numerosos testigos.

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