Policiales

Heridos por balas que buscaban otros destinos

Son un nene de 7 años y una mujer de 40 que fueron alcanzados por proyectiles disparados en el marco de una pelea territorial de bandas.

Viernes 22 de Diciembre de 2017

El miércoles a la tarde, en menos de tres horas, dos personas fueron heridas de bala en el barrio Coronel Aguirre, en Villa Gobernador Gálvez, más precisamente en una zona que los vecinos reconocen como "La 678", en honor a la secundaria ubicada en el lugar. Uno de los heridos fue un nene de 7 años que sobre las 16 recibió un balazo en el pie izquierdo en inmediaciones del terraplén de Simón Bolívar y Bomberos Voluntarios y quedó internado en el Hospital Anselmo Gamen. Tres horas después, y a unos 100 metros de ese lugar, Andrea Elisa B., de 40 años y sentada en la vereda de su casas, recibió un impacto de bala en el abdomen que le perforó los intestinos y el hígado. Tras una larga cirugía en el Hospital Provincial quedó internada en estado reservado.

"Eran cerca de las 19 y estábamos sentados en la vereda mientras en la casa de al lado celebraban el cumpleaños de una criatura. Ya habíamos visto que a eso de las 16 habían entrado autos del Comando Radioeléctrico hacia el fondo (el terraplén) y que habían herido a una criatura. Mi nuera (Andrea) estaba apoyada en la casilla del gas, como mirando hacia el terraplén. Entonces se agarró el costado derecho y dijo que la habían herido. Se fue agarrando el costado, sangrando, y se metió adentro. No se escuchó disparo ni nada", explicó ayer Fanny, la suegra de la mujer. Y aclaró que "ahora está internada en el Provincial. La operaron durante cinco horas para reparar el desastre que le hizo el proyectil. Nos dicen que tenemos que esperar su evolución durante 72 horas para saber cómo sigue. Nosotros sólo estábamos sentados en la vereda", relató amablemente.

Unos y otros

Tres semanas atrás el ministro de Seguridad provincial, Maximiliano Pullaro, convocó a una rueda de prensa en la sede de la Policía de Investigaciones (PDI) para exponer el secuestro de armamento y municiones incautado a dos pandillas que pelean por el control de las calles en Coronel Aguirre, jurisdicción de la seccional 26ª. Tras 14 allanamientos ordenados por la fiscal Juliana González secuestraron una pistola calibre 9 milímetros, un revólver 22, un pistolón calibre 14 y más de 200 proyectiles calibre 22. También detuvieron a 7 personas sindicadas como integrantes de "Los patitos" y "Los juanchos", como se referenció a los bandos en pugna. El fuerte de esos allanamientos fue en la zona de "La 678", y los vecinos indicaron que de esos siete detenidos, sólo uno quedó tras las rejas.

Esa barriada crece detrás de las vías que pasan junto a la cancha de Coronel Aguirre y sobre el Puente de Hierro. Conforma un semicírculo de viviendas humildes cuyo frente es la escuela secundaria Mariano Moreno y el patio trasero el terraplén, donde se asienta lo más áspero del asentamiento que según los vecinos dominan "Los juanchos", un clan familiar que llegó exportado desde Tablada. Según la referida conferencia de Pullaro, esa banda está enfrentada a "Los patitos".

Un crimen sin resolver

Claro está que allegados a estos últimos desconocieron integrar una pandilla y pelear por el control de las calles. "Cuando ellos («Los juanchos») llegaron al barrio hace 8 o 9 meses estábamos integrados. No había broncas. Jugábamos a la pelota y no había problemas. Pero cuando mataron a un pariente se pudrió todo", indicó una persona que ofició de vocero.

El crimen en cuestión sucedió al filo de la medianoche del sábado 16 de septiembre pasado cuando Marcelino Quiroz, de 66 años quien participaba de un cumpleaños familiar, recibió un balazo en la espalda que lo mató. Si bien oficialmente no se acreditó, los vecinos refirieron el apodo de "Chunchi" entre los tiradores. A partir de esa muerte "Los patitos" y "Los juanchos" corren por separado.

Blancos equivocados

La calle Bomberos Voluntarios se mete en "La 678" hasta el terraplén. Esos 200 metros de tierra se convirtieron el miércoles a la tarde en un campo de tiro al blanco que se cobró dos heridos. Uno de ellos Fabián, de 7 años. Otra, Andrea Elisa B., de 40 años y madre de dos adolescentes. "Acá uno de los grandes problemas es la normalización. Se agarran a los tiros y a nadie le parece anormal", reflexionó una vecina de la cuadra. Fabián recibió un balazo en su pie izquierdo mientras jugaba con otros chicos cerca de las 16. El blanco era una mujer de 48 años no identificada y los vecinos apuntaron a dos pibes del barrio como los tiradores.

Tres horas más tarde fue el turno de Andrea, que estaba sentada en la vereda de la casa de su suegra y charlaba con familiares. Estaba apoyada sobre la cabina del gas cuando un proyectil la alcanzó en el abdomen. Oficialmente se indicó que también tenía una herida en el brazo derecho. La mujer fue internada en el hospital Provincial. "Lo que pasa es que estos guachos se suben al terraplén y con carabina disparan hacia acá. Le ponen puntero láser y desde el terraplén te disparan", indicó una vecina apuntando de lleno sobre "Los juanchos".

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