Una mujer de 83 años, que vivía sola en medio del campo cerca de la ciudad de San Justo, 230 kilómetros al norte de Rosario, fue encontrada asesinada presumiblemente de un machetazo o hachazo en la cabeza en el interior de su vivienda.

Una mujer de 83 años, que vivía sola en medio del campo cerca de la ciudad de San Justo, 230 kilómetros al norte de Rosario, fue encontrada asesinada presumiblemente de un machetazo o hachazo en la cabeza en el interior de su vivienda.
La víctima se llamaba Ioris Noemí Belluni de Laurencena y vivía sola en una finca rural ubicada a 5 kilómetros al este del casco urbano de San Justo. Según fuentes de la UR XVI, la mujer era la presidenta de la Asociación Cooperadora de la seccional 2ª, cargo que ocupó en los últimos 30 años, y tenía un criadero de pavos. El campo donde se levanta su casa también era de su propiedad y, de acuerdo a los investigadores, tenía arrendadas 80 hectáreas.
El crimen se descubrió el jueves a las 20.30 cuando agentes de la seccional 2ª acertaron a pasar por el lugar. Ioris, por su rol en la cooperadora policial, tenía contacto permanente con esa dependencia y todos los días, cuando ya caía la noche, recibía la visita de algunos uniformados que pasaban por su casa para saber si la anciana necesitaba algo.
"Los policías hacían la recorrida de rutina por la zona y al finalizar siempre pasaban por lo de la mujer para ver si precisaba algo. Tenía contacto permanente con la seccional. Calcule que gracias a ella, por sus contactos políticos en Santa Fe, se refaccionó a nuevo la comisaría", comentó anoche a La Capital una alta fuente policial de San Justo.
Belluni yacía en el piso del living de su casa. Sobre la mesa del comedor habían quedado rastros del último almuerzo. Al principio, los efectivos sospecharon que podría haber tenido una muerte natural, ya que no había en todo el lugar signos de violencia y la salud de la mujer en sí era bastante precaria.
Pero el examen de rigor realizado por el médico forense estableció que tenía una profunda herida punzocortante en la cabeza. "Al parecer utilizaron un objeto contundente como un machete o hacha pequeña que no apareció en el lugar", graficó una fuente policial.
La hipótesis del homicidio en ocasión de robo era anoche la menos viable. "Todo estaba en su lugar. Había dinero, joyas y hasta armas. Lo único que faltó fue el teléfono celular", sostuvo la fuente. Según el informe forense, Ioris llevaba seis horas muerta cuando fue encontrada por la policía. "La última vez que se la vio con vida fue a las 12.50 del jueves".



Por Juan Iturrez
