Santa Fe.— El crimen de una mujer de 76 años —cuyo cuerpo sin vida
fue hallado a primera hora de ayer maniatado, amordazado y tendido sobre la cama del dormitorio en
su vivienda de un barrio residencial de la capital provincial— causó estupor e indignación
entre los vecinos. Los investigadores no descartaban anoche ninguna hipótesis en el marco de una
pesquisa que en principio está orientada a un presunto robo seguido de homicidio.
Olga Chela Ferrarini, ex docente jubilada, vivía junto a su
hermana Aída, de 84, en una casa de Castellanos 1620, a pocos metros de la sede de la Unión
Ferroviaria y a una cuadra del tradicional bulevar Gálvez de la capital santafesina. Su cadáver no
presentaba lesiones a simple vista y fue encontrado pasadas las siete de ayer por una mujer que
habitualmente concurre a la vivienda de las hermanas Ferrarini para cuidar de la hermana de la
víctima, quien se encuentra postrada a causa de una severa enfermedad. La autopsia despejará la
causa de la muerte, que en principio se atribuía a asfixia o una falla cardíaca
Un mal pálpito. La puerta de calle entreabierta despertó las peores sospechas de
la empleada quien, al ingresar a la casa, encontró tendida en su cama a Olga Ferrarini con sus pies
y manos atadas con cuerdas e improvisados restos de tela. En el cuarto vecino se encontraba Aída,
sin signos de haber sido agredida. Se presume que en razó de su delicado estado de salud no alcanzó
a escuchar ni advertir los hechos que terminaron con el trágico final de su hermana.
En medio de un estado de shock, la cuidadora de las
ancianas salió a la calle para pedir auxilio a unos vecinos que dieron aviso de inmediato a la
policía. Al arribar a la escena del crimen, y luego de realizadas las primeras pericias, los
investigadores advirtieron que los asesinos revolvieron diversas dependencias de la casa,
"presuntamente en la búsqueda de dinero o joyas", aunque hasta el cierre de esta edición no se
había podido confirmar que faltaran objetos de valor del interior del domicilio. Por dicha razón,
según consignaron fuentes allegadas a la pesquisa a La Capital en Santa Fe, "si bien la
hipótesis más firme es la del robo no se puede descartar por el momento ninguna otra pista".
Tampoco se había podido determinar hasta anoche la causa
del fallecimiento, ya que a simple vista el cadáver no presentaba signos de violencia, aunque se
presume que la mujer pudo haber sido asfixiada, sufrido un infarto o recibido un golpe letal.
En cambio se pudo establecer que la muerte habría datado de
sólo un par de horas antes del hallazgo del cadáver. La investigación quedó a cargo del juez de
Instrucción de turno, Jorge Patrizzi.
El estupor del barrio. Al trascender la trágica novedad, numerosos vecinos se
congregaron frente al domicilio de las hermanas Ferrarini. Allí no sólo se recogieron muestras de
profundo dolor por el respeto y cariño hacia la mujer fallecida.
"Era una mujer vital que todavía manejaba su auto y a quien
se la veía constantemente por el barrio concurriendo a misa y haciendo las compras", según relató
una vecina.
También abundaron las manifestaciones de estupor e
indignación ante el trágico desenlace, al que no pocos vinculaban ayer con los reiterados hechos de
robo y violencia callejera que se suceden en ese coqueto sector residencial de la ciudad capital
muy próximo a la avenida costanera santafesina.