Buenos Aires.— Un joven de 18 años que había sido secuestrado el domingo y
por quien se habían exigido unos 50 mil dólares como rescate fue asesinado de un balazo en la
cabeza y su cuerpo fue encontrado ayer a la mañana parcialmente calcinado, en un predio de la
localidad bonaerense de Bernal.
La policía identificó el cuerpo "por su vestimenta y por un aro" como Roberto
Ramón González, el muchacho que había sido capturado un día antes cuando iba a jugar al fútbol con
amigos, cuyo secuestro era investigado por un fiscal federal porteño y efectivos de la División
Antisecuestros de la Policía Federal.
Horas después se conoció el hallazgo del auto Volskwagen Gol blanco en el que
González se movilizaba a las 19.30 cuando fue secuestrado. Apareció quemado en Valentín Alsina,
partido de Lanús.
González tenía 18 años, iba a recibir el viernes su título de perito mercantil
en el Comercial 15 de Saavedra y vivía con sus padres, un hermano y dos hermanas en el barrio
porteño de Saavedra. Todo comenzó cuando el joven salía de su casa para ir a jugar un partido de
fútbol con amigos y fue interceptado por delincuentes que se lo llevaron cautivo. Cerca de dos
horas después, los secuestradores se comunicaron con los familiares del joven y les exigieron 50
mil dólares como rescate para liberarlo sano y salvo.
Los padres del muchacho llamaron a la policía de inmediato y contaron lo que
ocurría. Denunciaron la desaparición en la comisaría 49ª de la Policía Federal. El joven, según la
denuncia, usaba el pelo corto, tenía un arito en la oreja izquierda y vestía un jean y remera a
rayas.
Sin arreglo.Luego los familiares comenzaron a negociar el pago del rescate con
los secuestradores y les ofrecieron bajar el monto a cinco mil pesos. Sin embargo, los captores
rechazaron el ofrecimiento y quedaron en volver a comunicarse, lo que finalmente nunca ocurrió.
Cerca de las 8 de la mañana de ayer, un hombre llamado Ariel Jiménez que iba a
trabajar a un obrador en el predio de la Coordinación Ecológica Area Metropolitana (Ceamse), en
Bernal, encontró el cuerpo de un muchacho en la calle Espora, a 150 metros del Río de la Plata.
El hombre llamó a la policía bonaerense y alertó a un móvil de Gendarmería
Nacional que apostado sobre la autopista Buenos Aires—La Plata.
Así, los gendarmes y efectivos de la comisaría de Bernal concurrieron casi en
simultáneo al lugar y encontraron el cuerpo con un balazo en la cabeza, con golpes en el rostro y
el torso parcialmente calcinado. Estaba vestido con un jean cortado y zapatillas Adidas blancas. No
llevaba remera y tenía puesto un aro.
Los investigadores de la bonaerense se comunicaron inmediatamente con sus pares
de la División Antisecuestros de la Policía Federal y les pasaron las señas particulares del joven,
por las que pudieron identificarlo como el muchacho secuestrado en Saavedra. Las pericias
dictaminaron que el fallecimiento dataría de unas doce horas antes del hallazgo, es decir poco
antes de la medianoche del domingo.
Junto al cadáver la policía encontró una vaina servida calibre 45 y una botella
de plástico de una gaseosa con restos de nafta o algún combustible.
Por el hallazgo del cadáver comenzó a investigar el fiscal 5 de Quilmes, que
ordenó una autopsia. De todas formas, se descarta que girará todo lo actuado al fiscal federal
porteño Oscar Amirante, quien desde anoche investigaba la desaparición del joven.
Ayer a la tarde, peritos psicólogos de la policía Federal se encontraban en la
casa de los familiares del muchacho asistiéndolos. La madre del chico se descompuso al conocer la
noticia y tuvo que ser asistida por el SAME. Mientras tanto, personal de la policía científica
realizaba algunos peritajes en el predio donde fue hallado el cadáver.
(Télam - DyN)