Falta de mérito a acusado de matar a un policía
Un joven que estaba imputado por el crimen del policía Rubén Darío Oliva, baleado en 2006 en barrio
Triángulo, recuperó la libertad al recibir la falta de mérito en la causa ante la ausencia de
evidencias que lo comprometan en el caso.
6 de junio 2008 · 01:00hs
Un joven que estaba imputado por el crimen del policía Rubén Darío Oliva,
baleado en 2006 en barrio Triángulo, recuperó la libertad al recibir la falta de mérito en la causa
ante la ausencia de evidencias que lo comprometan en el caso. El muchacho había sido detenido bajo
la hipótesis de que el homicidio del uniformado era en venganza por la muerte de uno de sus
hermanos a manos de la policía, pero hasta el momento nada de eso pudo probarse.
Emiliano Alejandro Fontana había sido apresado el 26 de septiembre de 2007. La
policía dijo haberlo sorprendido de madrugada, cuando intentaba entrar a una casa que no era la
propia. Sin embargo quedó imputado de participar en el homicidio del agente Oliva, ocurrido un año
antes. Las circunstancias de su detención fueron confusas. Se reportó que tenía cinco pedidos de
captura, pero ninguno por el asesinato del policía.
Lo que según los investigadores policiales lo ligaba al homicidio era la
hipótesis de que la muerte de Oliva obedeció a una venganza. El muchacho es el hermano de Jonathan
Fontana, un joven que había muerto el 23 de abril de 2006 en un enfrentamiento con la policía en
Biedma y Rouillón, dos semanas antes del homicidio del policía Oliva.
La muerte de Oliva se produjo el 6 de mayo de 2006 cuando se dirigía de uniforme
a tomar un colectivo para ir a trabajar. Un grupo de jóvenes lo interceptó en Biedma al 5600, cerca
de donde habían matado a Fontana, y luego de un breve forcejeo lo ejecutaron de varios tiros y le
robaron el arma.
Testigo inhallable. De acuerdo con fuentes judiciales, a Fontana lo incriminaba
el testimonio brindado por una vecina que se comunicó por teléfono con la División Judiciales de la
Jefatura. Según el parte policial, la mujer identificó a Fontana con nombre y apellido como uno de
los homicidas. Pero a pesar de que la testigo dio sus datos, nunca pudo ser hallada. Se presume
que, ante el temor a represalias, se habría mudado de barrio. Un efectivo de Judiciales que declaró
en la causa confirmó haber atendido el llamado.
Pero como ese testimonio no se pudo validar, la primera prueba contra Fontana se
desmoronó. Otro elemento que lo implicaba era el hallazgo, en la casa de otro muchacho que estuvo
implicado, de un recorte de una nota de La Capital sobre la muerte de su hermano. En el papel
habían escrito "te vengamos". Pero la pericia caligráfica arrojó que no era su letra. Por ese
motivo, la jueza de Instrucción Roxana Bernardelli le dictó la falta de mérito. A raíz de esa
resolución, según las fuentes del caso, hasta el momento la hipótesis de la venganza no se
considera demostrada.
Fontana no fue el único detenido por el crimen. Antes que él, otros dos
muchachos fueron implicados y luego desvinculados por la fragilidad de la evidencia policial.
Ahora, por el mismo motivo, el caso quedó nuevamente sin detenidos.