Policiales

Embistieron su moto y cuando cayó al piso lo acribillaron a tiros

La víctima fue Alberto Ramón García, de 51 años. Cuatro meses atrás le habían matado a un hijo y un sobrino en su casa de Empalme Graneros

Viernes 03 de Mayo de 2019

Un hombre de 51 años fue asesinado ayer a la tarde cuando iba en moto por la zona oeste y fue encerrado por los ocupantes de un auto que lo hicieron caer del rodado y lo acribillaron de varios tiros. Se trata de Alberto Ramón García, quien vivía en Empalme Graneros y era el padre de un joven asesinado en un doble crimen el pasado 30 de diciembre.

Según la información preliminar, los agresores iban en un Fiat Palio blanco con vidrios polarizados cuya chapa patente quedó tirada en el suelo. Al cierre de esta edición era buscado un sospechoso también mencionado en un doble crimen.

Emboscada

García trabajaba en la zona de quintas del sur rosarino y al parecer ayer había almorzado allí con una hermana. A las 16, cuando volvía a su casa en su moto CG de 125 centímetros cúbicos, fue emboscado por los ocupantes de un auto en el cruce de Navarro y Rodó, a dos cuadras de la seccional 17ª de Fisherton.

En esa esquina, frente a los fondos del supermercado La Gallega de Eva Perón y Circunvalación, el conductor del auto embistió la parte trasera de la moto para que García cayera. Entonces al menos un hombre descripto como "delgado" bajó del auto y le disparó.

Si bien en principio se levantaron dos vainas servidas 9 milímetros, vecinos dijeron haber escuchado cerca de diez disparos. Una versión indicaba que la víctima había recibido al menos seis balazos, varios de ellos por la espalda, lo que le provocó la muerte casi en el acto.

Fuentes policiales señalaron que entre las ropas de García se halló droga —no se especificó cuál ni qué cantidad— lo cual fue comunicado a la Justicia Federal. Al respecto, allegados a la víctima señalaron que "no tenía antecedentes" y que "seguro los asesinos lo embagayaron para que creyeran que mataron a un narco".

La investigación quedó en manos del fiscal de Homicidios Luis Schiappa Pietra quien ordenó la toma de testimonios y el análisis de cámaras de vigilancia de la zona. De los datos preliminares surgió una vinculación entre el auto visto en el lugar y otro desde el cual un hombre había amenazado días atrás a la víctima.

Meses atrás

Ramón vivía con una joven con quien tenía un bebé de tres meses en Campbell al 800 bis. En esa casa cuatro meses atrás habían matado a su hijo Luis, de 30 años, y a un sobrino de 17, Kevin Ramírez; hecho en el que también resultó baleado Josué M., un chico de 16 años.

En la escena de aquel doble crimen fueron vistos cuatro hombres en dos motos y el 12 de enero cayó como sospechoso un joven de 21 años apodado "Colo", imputado por la tentativa de homicidio del adolescente. Ya por esos días la investigación apuntaba a Sebastián "Mojarra" R. descripto como una suerte de "gerente" de los negocios de narcomenudeo que manejaría desde la cárcel un tal "Gordo Brian".

Nombres y apodos que se escuchaban ayer en la escena del crimen, que algunos atribuían a la intención de los agresores de quedarse con la casa de la víctima para que volviera a funcionar en el lugar un búnker de venta de drogas.

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