Policiales

"Ema Pimpi" estará 45 días con prisión preventiva por una balacera a dos hermanos

El joven de 27 años, sentenciado por el atentado contra la casa del ex gobernador Bonfatti, estaba prófugo por un hecho de junio pasado.

Martes 06 de Marzo de 2018

Emanuel José "Ema Pimpi" Sandoval quedó en prisión preventiva por 45 días acusado de una doble tentativa de homicidio en junio pasado, hecho que para la Fiscalía fue motivado en un conflicto derivado de la venta de drogas en un búnker que le atribuyeron al acusado en el barrio Parque Casas. El joven de 27 años, quien fuera condenado como autor de los disparos contra la casa del ex gobernador Antonio Bonfatti (ver aparte), se desligó argumentando que en ese momento estaba en su casa. Su defensa realizó un enjundioso esfuerzo para contrarrestar la hipótesis acusatoria.

Sandoval y su hermano Lucas están señalados como los autores de un ataque a balazos el 28 de junio de 2017 a las 2.30 en Gallardo y Cavia. El pasado 2 de febrero fue detenido Lucas, quien quedó con prisión preventiva sin plazos como coautor de tentativa de homicidio agravado y portación ilegítima de arma de guerra. Más escurridizo, Ema Pimpi cayó el viernes en un departamento de Fray Luis Beltrán y ayer fue imputado en Tribunales.

Extensa acusación

Sandoval llegó a la sala de audiencias fuertemente custodiado, con jeans, remera blanca deportiva y sandalias de goma. Se sentó junto a sus abogados Fausto Yrure y Adrián Martínez, y escuchó la acusación del fiscal Adrián Spelta, quien hizo una extensa exposición de los hechos y le imputó a Sandoval el mismo delito que a su hermano.

Según esa teoría, esa madrugada Ema manejaba un Peugeot 307 gris con dos personas no identificadas y Lucas iba en una moto Honda Tornado. El grupo hizo un par de pasadas lentas por la esquina de Gallardo y Cavia donde estaban Juan M., Marcos M. y Ricardo N. Hasta que pasaron una última vez, más rápido, y dispararon con una pistola calibre 9 milímetros. Marcos sufrió graves heridas en el tórax, Ricardo en una pierna y Juan, el más comprometido, quedó inconsciente en una zanja.

La fiscalía sustentó la acusación con el testimonio de la madre de Juan, quien oyó los disparos y salió de su casa. En la calle dos vecinos le dijeron que su hijo y su sobrino habían sido baleados y que los tiradores habían sido Ema, Lucas y otras dos personas. Minutos después, y mientras los primos era derivados al Eva Perón, Ricardo fue con su herida a cuestas hasta la comisaría 10ª y denunció el ataque.

Con datos sobre los posibles autores, al día siguiente se ordenaron allanamientos en Cavia al 1300 y al 1400. El primer domicilio correspondía a la ex pareja de Ema Pimpi. Si bien éste no estaba allí, se secuestraron tres celulares y un handy con frecuencia policial. En el otro sitio, al que el fiscal directamente definió como "un búnker de droga" que regenteaba Sandoval, tampoco estaban los sospechosos pero se halló gran cantidad de celulares, 87 envoltorios que se presume eran de cocaína, un estuche de pistola, un cartucho calibre 14, chips de telefonía, cámaras de video, bolsas con bicarbonato de sodio, precintos plástico y dinero. Con esas evidencias se ordenó detener a los hermanos Sandoval como principales sospechosos del ataque.

Otro elemento que remarcó Spelta en la audiencia fue la denuncia de la madre de Juan, que afirmó que el 30 de agosto pasado Lucas le ofreció 50 mil pesos para que retirara la denuncia en su contra. La mujer se negó y recibió una amenaza de muerte.

Motivos

El ataque parece haber anidado en un problema menor. Según contaron las víctimas, habían ido a comprar drogas al búnker de Ema. Pero al notar que no habían recibido aquello por lo que habían pagado volvieron a quejarse ante un soldadito que identificaron como "Juan". Este les dijo que se fueran porque si no llamaría a Lucas y a Ema "para que les dieran unos tiros".

Luego el fiscal recordó otra denuncia por amenazas de la madre de Juan, a quien Lucas volvió a visitar el 15 de septiembre cuando le apuntó con un arma y le dijo que se todo se pondría "peor" si no retiraba la denuncia. De ese incidente fueron testigos sus hijos, que vieron al coimputado con "una pistola negra".

Al pedir prisión preventiva Spelta enumeró informes médicos, pericias sobre cuatro vainas 9 milímetros halladas en la escena de la balacera y no evitó el contexto de violencia que impregna el caso, en un barrio donde remarcó que existen "amenazas y conductas mafiosas" y las víctimas "tienen custodia permanente".

Repasó los requisitos de la medida cautelar, como "la apariencia de responsabilidad" del acusado, "la alta pena en expectativa", "la peligrosidad procesal". Y destacó que "al día siguiente del hecho ya sabía que lo buscaban pero se entrevistó en el estudio con sus abogados".

Truco y cerveza

La jueza Paula Alvarez le preguntó a Sandoval si iba a declarar. Sus abogados dijeron que contaría su verdad pero no aceptaría preguntas del fiscal. "Estuve en mi departamento con cinco chicos tomando mate y viendo pelis hasta las 21.30. Después mandamos a comprar un mazo de cartas y cerveza, y nos quedamos jugando al truco hasta las 4.30", narró Ema.

La defensa no cuestionó el encuadre legal pero se reservó el descargo para el momento de rechazar el pedido de preventiva. Primero Yrure y luego Martínez elaboraron su idea del caso. Indicaron que en el ordenamiento jurídico la libertad "es la regla" y no "la excepción". Y cuestionaron las evidencias con las que se apuntaba hacia su cliente.

Yrure dijo que se hizo un análisis "cercenado de los elementos de convicción", fustigó que la audiencia imputativa se realizó "a casi un año" del episodio. "Ya está todo hecho, con estas evidencias va a formular la acusación y llevarlo a juicio", ironizó.

El profesional dijo que se minimizaron "las múltiples contradicciones" en las declaraciones "subjetivas" de víctimas y testigos. "No hay elementos objetivos que respalden esas declaraciones". En esa línea fustigó la declaración de la madre de una de las víctimas. "Es de oídas lo que puede contar, no vio los hechos". Y pidió que declaren los dos testigos que aportaron los nombres de los acusados a la mujer. "Sería bueno que declaren después de nueve meses", apuntó mirando a la jueza.

El defensor remitió a la audiencia de febrero cuando fue acusado Lucas. "Entonces la defensa pidió que se le tome declaración testimonial a seis personas, pero hasta ahora la Fiscalía no concretó esa medida".

Martínez e Yrure intentaron elaborar una estrategia agresiva con una exposición que estuvo a la altura del acusado. Durante más de una hora y media desarrollaron una hipótesis propia sustentada en una pesquisa casi paralela, con evidencias que incluso notificaron al fiscal en medio de la audiencia.

Conexiones

Tras casi tres horas de debate la jueza admitió la imputación y validó las evidencias. Destacó las declaraciones de testigos y víctimas, y valoró como punto de conexión entre los acusados y el hecho las amenazas a la madre de uno de los heridos.

También dijo que llamaba la atención que la Fiscalía no hubiera tomado declaración a los dos vecinos que señalaron a los hermanos Sandoval. Y más allá de ciertas contradicciones que surgieron, dio por razonable el móvil de la tentativa de homicidio en base a los allanamientos y el secuestro de droga.

Finalmente decidió poner una fecha límite a la prisión preventiva del imputado, que fijó en 45 días con vencimiento el próximo 16 de abril.

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