El fiscal que interviene en la causa por el crimen del sindicalista Abel Beroiz
envió a juicio a ocho personas acusadas de intervenir en distintos tramos del plan homicida. Se
trata del último paso formal antes de que inicie el proceso escrito contra los acusados, que estará
condicionado por las agujas del reloj: en marzo se cumplirán dos años de las detenciones y, en caso
de no haber sentencia firme, los imputados podrían recuperar la libertad.
El trámite que completó el fiscal Eduardo Valdez Tiejten es la requisitoria de
elevación a juicio de la causa, en la que ocho personas están procesadas y dos esperan en libertad
que se resuelva su situación. En su escrito, el encargado de la acusación fijó los delitos por los
que serán juzgados los acusados.
Valdez Tiejten mantuvo el encuadre legal que en su momento había dispuesto el
juez de Instrucción Osvaldo Barbero cuando los procesó. Con una salvedad: respecto del sindicalista
Alejandro Lázaro, procesado como uno de los ideólogos del homicidio, advirtió que si no se
incorpora nueva prueba durante el juicio él no pedirá que lo condenen. Entiende que las evidencias
que comprometen a Lázaro son débiles para sentenciarlo, instancia en la que se requiere
certeza.
El juicio se iniciará, según fuentes judiciales, en el juzgado de Sentencia a
cargo de Carlos Carbone. Un vocero del caso indicó que el proceso escrito estará apremiado por los
tiempos. En marzo se cumplirán dos años desde la detención del Raúl Oscar Flores, el hombre que
confesó ser el autor material del ataque a Beroiz. El crimen fue el 27 de noviembre de 2007 en la
cochera del Automóvil Club Argentino, en la plaza Montenegro. El líder del Sindicato de Camioneros
santafesino, de 71 años, fue atacado allí a puñaladas y balazos por dos personas que actuaron por
encargo.
A partir del relato de Flores fueron cayendo los otros acusados. Una vez
cumplidos dos años sin sentencia firme podrían recuperar la libertad. Y considerando la feria
judicial de enero, el juicio comenzaría a cobrar ritmo recién un mes antes de ese plazo. Es por eso
que el fiscal Valdez Tiejten —a partir de una indicación del procurador de la Corte
santafesina, Agustín Bassó— dispuso que las defensas intervengan de modo simultáneo en lugar
de hacerlo, como es habitual, con plazos sucesivos. "La idea es que el expediente vaya al juzgado
de Sentencia cuanto antes para abreviar términos", indicó un vocero de la causa.
Además de Flores, imputado como coautor de un homicidio calificado, por la misma
figura delictiva están detenidos el gremialista Juan Carlos Dell’Arciprete, Lázaro y el
gestor Julio Gerez. Ese delito (que puede ser modificado en el juicio) se pena con prisión
perpetua. Como partícipes secundarios están acusados Marisa Zingales, madre del adolescente que
acompañó a Flores a cometer el ataque, y dos tíos de Flores: Hugo Ricardo Bustos y Leonardo Héctor
Flores, acusados de haber participado en la planificación del homicidio. Natalia del Percio, ex
pareja de Flores, está en libertad acusada de encubrimiento.
También en libertad, esperan que se resuelva su situación Raúl Luna, ex número
dos de Beroiz en el gremio y sindicado como presunto autor intelectual del ataque, y su chofer
Mario López. Ambos fueron indagados en agosto pasado y luego los excarcelaron. Al jubilarse el juez
original de la causa, el tema será resuelto ahora por el juez de Instrucción Nº 10, Alfredo Ivaldi
Artacho.
En tanto, la observación del fiscal respecto de Lázaro fue tomada por su
defensor, Guillermo Llaudet, como un guiño favorable a su excarcelación, algo que se discute en
este momento en la Sala III de la Cámara Penal. El abogado también presentó un recurso ante la
Corte de la provincia señalando que el procesamiento "no se fundamenta en constancias de la causa y
prescinde de medidas decisivas". También planteó que su cliente no estuvo prófugo antes de su
arresto sino que "no lo buscaron. Está probado que en ese período tramitó el carné de conductor y
además lo apresaron en su casa", indicó.