Dos integrantes de la banda armada que, entre el viernes y el lunes pasado,
cometió dos resonantes atracos en diferentes puntos de la ciudad fueron detenidos. La policía les
atribuyó el asalto a una distribuidora de pollos de la zona oeste de la ciudad, de donde un grupo
de maleantes se llevó diez mil pesos después de desarmar al policía que cumplía tareas de
vigilancia y encerrar a los empleados en una cámara refrigeradora. El otro ilícito ocurrió anteayer
en una agencia de venta de autos. Del este negocio, los malhechores no pudieron llevarse efectivo,
pero actuaron con crueldad: les pegaron culatazos en la cabeza a las víctimas.
La saga de atracos se inició el viernes pasado. A las 12.30 de ese día, una
banda conformada por entre 4 y 6 hombres fuertemente armados irrumpió en Plumas Blancas, una
distribuidora de pollos ubicada en Wilde 976. Los seis empleados de la firma recién terminaban de
almorzar y otros dos trabajadores llamados Luis y Adrián estaban en una oficina ubicada cerca del
portón de ingreso al local.
Enseguida, estos empleados quedaron a merced de los malhechores. Y uno de ellos
lo comprobó de la peor manera: lo golpearon en la cabeza y tuvieron que aplicarle tres puntos de
sutura. Luis y Adrián ya estaban en el suelo cuando apareció el resto de la banda. Después, los
ladrones avanzaron rápidamente sobre el policía que cumplía con un servicio de vigilancia adicional
y le quitaron su arma reglamentaria.
Salvo Luis y Adrián, el resto de los empleados y el agente terminaron encerrados
en la cámara refrigeradora. Con la situación controlada, la banda recogió diez mil pesos y escapó
en un Fiat Regatta weekend.
El otro atraco. El lunes pasado se registró el otro asalto que la policía le
atribuye a la misma banda. Ocurrió en una agencia de autos situada en el pasaje Quiroga 2226 (a la
altura de Oroño al 3700). A las 16.30 de ese día, dos hombres armados irrumpieron en el local donde
estaba Daniel Alberto Grammonte, un empleado de 43 años. Enseguida, quedó a merced de los intrusos.
"Me pegaron un culatazo en la cabeza con una pistola", contó Grammonte.
Después, los hampones lanzaron la frase de rigor. "Dame la plata de la venta que
hicieron", dijeron. En rigor, poco antes de la irrrupción de los asaltantes, el dueño del negocio
había vendido una moto y, al parecer, los ladrones contaban con ese dato.
Como Grammonte no podía entregarles el efectivo, los hampones decidieron esperar
al encargado, Marcelo D., de 36 años. Arribó unos cinco minutos después y corrió la misma suerte
que su compañero. Entonces, los ladrones no vacilaron en golpear a las dos víctimas mientras les
exigían que les entregaran la llave de la caja fuerte.
Pero Marcelo no la tenía encima. La aparición de dos pibes que pasaron por el
negocio desalentó a los intrusos que se marcharon sin llevarse nada. Corrieron a un Fiat Regatta
Weekend de color marrón metalizado y se esfumaron.
Un rato después, una patrulla del Comando Radioeléctrico divisó el auto en el
pasaje Independencia al 3100. En el auto iban tres hombres. Cuando distinguieron el vehículo
policial, dos de los ocupantes se arrojaron del Fiat pero los policías atraparon al conductor.
Fue identificado como Jorge Javier M. de 29 años, y vive en la Capital Federal.
Para la policía es uno de los integrantes de la banda.Ayer la Brigada de Investigaciones atrapó a
uno de sus socios en una casa del pasaje Gschwind al 1600 (Donado a la misma altura). Se llama Luis
Alberto P.