Un subcomisario de la Policía Federal Argentina (PFA) que desempeñaba tareas en Rosario fue detenido este jueves, acusado de recibir dinero de detenidos en la sede de 9 de Julio al 200 para permitirles ingresar teléfonos celulares en las celdas y contar con distintos beneficios.
De acuerdo con la investigación, el subcomisario cobraba coimas de 20 mil pesos para que los detenidos pudieran tener un celular en su celda y cinco mil pesos para disponer de un "permiso especial" para recibir visitas fuera de horario, recibir elementos sin pasar por la revisión y salir al patio de la sede local de la División Unidad Operativa Federal (Duof), de 9 de Julio 233.
El detenido, acusado por cohecho e incumplimiento de deberes de funcionario público, se desempeñaba en la Unidad Operativa de Investigaciones Especiales, después de haber sido subjefe de la División Operativa. En el operativo se secuestraron diez teléfonos celulares, uno de los cuales pertenecía al subcomisario y otros tres estaban en su escritorio.
El hecho se descubrió fortuitamente en el marco de otra investigación. En una escucha telefónica se registró a una detenida de 19 años que pedía a sus conocidos que le hicieran llegar cinco mil pesos "para vivir bien".
Las escuchas revelaron que la entrega del dinero se hacía en la plaza Bélgica, a la vuelta de la sede policial (Colón y Zeballos), donde "el viejo" o "el jefe" (en ambos casos en referencia al subcomisario) recibiría personalmente el soborno. La operación se concretó y el subcomisario quedó filmado por las cámaras de seguridad de la zona.
Días más tarde se repitió la escena: acudió a plaza Bélgica, recibió un teléfono celular y cobró una coima.
La Fiscalía Federal N°2 de Rosario, a cargo del fiscal Claudio Kishimoto y los fiscales coadyuvantes Franco Benetti, Julieta Militello y Matías Mene, lleva adelante la investigación, con autorización del Juzgado Federal N°4, a cargo del juez federal Marcelo Bailaque.