Las Parejas. — La investigación judicial del crimen de Bárbara Simón, la
chica de 17 años que fue degollada en esta ciudad hace algo más de dos meses, recibió en estos días
un nuevo impulso al confirmarse el hallazgo de una huella dactilar parcial sobre el cuchillo
presuntamente utilizado en el homicidio.
El juez penal de Cañada de Gómez, Jesús Rizzardi, quien encabeza la instrucción
de la causa judicial, fue quien comunicó esa novedad a los familiares más cercanos de la víctima en
una audiencia que se realizó en el transcurso de esta semana, pero que trascendió ayer. Dijo además
que ese rastro será cotejado con las huellas de los nueve sospechosos que están en la mira de la
investigación.
Tanto el padre de Bárbara, Marcelo, como el abogado de la familia, Norberto
Olivares, pusieron cifradas esperanzas en que el crimen se resuelva por el lado de la
criminalística. Es que a fines de mes estarán finalizados los estudios para obtener los patrones
genéticos de los sospechosos.
Cotejo de pruebas. "Esos ADN serán comparados con el que se obtenga de los
análisis que se hicieron de los cabellos que se encontraron en el cuerpo de Bárbara y de los restos
de pelos y piel que estaban debajo de las uñas. Hay que ser pacientes y esperar un poco más", dijo
Olivares.
También fueron significativos los avances en las pericias realizadas en las
planillas con las llamadas telefónicas. Es que allí también Rizzardi cree que hay aspectos a ser
considerados por las comunicaciones hechas entre los sospechosos y algunas amigas de la
adolescente.
El juzgado también llevó a cabo un careo entre el testigo clave que en algún
momento dijo haber visto de cerca el momento en el que mataban a Bárbara y personas que
supuestamente estuvieron con él ese día, pero el juez no obtuvo en esa medida elementos que puedan
ayudar en el esclarecimiento del asesinato.
"Otra vez hubo rectificaciones, algunas personas creen que esto es un juego. El
juez nos dijo que no dudará en aplicar la ley hacia quienes fabulen o den falsos testimonios. Este
chico volvió a cambiar la declaración", informó Olivares a este diario.
Encuentro casual. Los familiares de Bárbara siguen creyendo que durante la
madrugada del 14 de junio hubo un encuentro casual con el victimario. "No sabemos el móvil, pero sí
estamos seguros que sobre ella no había ningún peligro previo", aseguraron.
Asientan esas declaraciones en el hecho de que Bárbara salió a las dos de la
madrugada rumbo a la casa del novio. Hay personas que la vieron caminar hacia esa dirección y otros
testimonios que dicen haberla visto regresar pasadas las cinco rumbo a su casa.
"Fue un día normal, como todos los días de Bárbara. Hay un testigo que la vio
caminando por la calle 21 (a poco más de dos cuadras del crimen). Esa persona la conocía y
manifestó que no vio ninguna situación extraña en su andar, solo una persona que caminaba algunos
metros atrás", confió Olivares.
Pedido de testigos. La noche en que ocurrió el crimen, Bárbara les dijo a sus
padres que se iba a bailar con unas amigas a una disco. Pero en cambio pasó la noche en la casa del
novio. Precisamente el hecho ocurrió a las cinco y media de la madrugada en la calle 23 cuando ella
regresaba a su casa de a pie. En la última movilización, Marcelo Simón volvió a pedir a los vecinos
que "se animen a declarar. Yo sé que alguien tuvo que haber visto algo".
El atacante luego de golpearla le propinó un profundo corte de unos siete
centímetros en el cuello con una cuchilla de unos treinta centímetros, que luego arrojó al techo de
una casa contigua al sitio donde ocurrió el asesinato.
Los primeros en observar el cuerpo de Bárbara fueron una parejita que
ocasionalmente pasó por el lugar. La pericia médica policial y posterior autopsia detectó restos
del matador en las uñas. Rizzardi esta a la espera de los estudios de las muestras tomadas.
Marcelo Simón informó que muy probablemente la próxima marcha para pedir
"justicia" por el crimen, programada para el miércoles venidero, se haga en Cañada de Gómez
enfrente del juzgado en lo Penal del Distrito Judicial Nº 6.