Policiales

Detalles de un doble asesinato contados por un sobreviviente que fue baleado

Tiene 17 años y recibió tres tiros. Ayer narró ante un juez cómo fue el ataque y reconoció a uno de los tiradores, que fue imputado en la audiencia.

Domingo 13 de Enero de 2019

La noche del domingo 30 de diciembre pasado se registró en Empalme Graneros el último crimen del 2018. En realidad fue un doble homicidio en Campbell al 800 bis. Cuatro hombres llegaron en dos motos y un sicario que nunca se sacó el casco ejecutó a Luis García, de 30 años, y Kevin Ramírez, de 17, tío y sobrino respectivamente. En este ataque hubo un sobreviviente, Josué, de 17 años, que recibió tres disparos pero logró huir. Inmediatamente un tío del muchacho lo socorrió y lo llevó en una moto hasta un centro de salud ubicado en Génova y Olavarría. Pero estando a pocos metros del lugar la moto que trasladaba al herido fue atacada a balazos. Esta vez no hubo heridos. Josué reconoció a uno de los tiradores: El "Colo". Un muchacho de 21 años que responde a ese apodo fue imputado ayer por la tentativa de homicidio agravada contra Josué. El juez Ismael Manfrin le dictó prisión preventiva por 90 días.

Se hace imposible entender el ataque a balazos contra Josué M., un adolescente de 17 años, sin analizar el doble crimen del que fue sobreviviente minutos antes. Alrededor de las 22 horas de ese domingo Josué estaba a las puertas de una humilde casa, que algunos vecinos marcaron como un punto de venta de drogas, junto a Luis García y Kevín Ramírez.

"Todos los días a metros de ese lugar había un patrullero. La noche del 30 no. Entonces les llegaron y mataron a los que estaban", confió una vecina de la zona. Fueron dos balaceras en un radio de 400 metros separadas por pocos minutos.

El Colo, el tirador

En el primer ataque, en Campbell al 800 bis, García y Ramírez fueron ejecutados y Josué recibió tres balazos en una mano, una pierna y en abdomen (Campbell al 800 bis). Pocos minutos más tarde, en Génova y Olavarría la moto en la que un tío de Josué lo trasladaba a un centro de salud fue atacada a balazos desde un pasillo. Por ese hecho fue detenido el viernes, en Fraga al 700 bis, Jonathan Sebastián P., apodo "Colo" o "Colorado".

Con sólo observar el color de pelo de Jonathan P. se comprendía el por qué del apodo del imputado. Asistido por la defensora oficial Luisa Cañavate, el "Colo" escuchó la acusación del fiscal Luis Shiappa Pietra.

La acusación se basó en tres testimonios: uno, el de Josué, que apuntó al "Colo" como uno de los que disparó; el de su tío, que relató cómo los balearon sin apuntar a nadie; y el de una mujer que contó el contexto en el que se produjo el doble crimen, un elemento esencial para comprender el ataque sobre Josué según la mirada fiscal.

Esta testigo realizó al menos tres denuncias contra el grupo que mató a García y Ramírez, hirió a Josué y luego lo volvió a atacar cuando iba a buscar asistencia en el centro de salud.

Mojarra, el gerente

La acusación comenzó por el contexto. Para la Fiscalía el doble crimen de García y Ramírez fue obra de Ezequiel "Mojarra" R., especie de gerente del "Gordo Brian" González actualmente en prisión. El fiscal indicó que "Mojarra" es un habitué de la visita de González en la cárcel.

El "Colo", por su parte, es un "tira tiros" que trabaja para "Mojarra" y que en 29 de agosto del año pasado firmó un proceso abreviado por una condena de tres años de cumplimiento efectivo. Otro detalle marcado por la acusación "Colo" fue detenido en una vivienda cuya dirección en la agenda del área de Análisis Criminal de la Policía de Investigaciones corresponde a "Mojarra". Así quedó entendido el árbol genealógico en tres escalones: "Gordo Brian", "Mojarra" y "Colo".

Pasadas las 22 del 30 de diciembre cuatro hombres llegaron en dos moto a las barbas de García, Ramírez y Josué quienes estaban en la vereda de Campbell al 800 bis. Un sicario sin sacarse el casco que llevaba puesto baleó al tío y al sobrino e hirió a Josué, quien se refugió en la casa.

El sicario lo persiguió pero no pudo matarlo. La irrupción en la pieza de una nena de 8 años hizo que el matador se marchara. Siguiendo el hilo del relato acusador, con tres balazos en el cuerpo Josué fue asistido por un tío que lo cargó en una moto hasta un centro de salud en Génova y Olavarría. Metros antes de llegar, desde un pasillo, la moto fue atacada a balazos por dos hombres. No hubo heridos. Josué en reconoció al apodado "Colo" en sede policial.

El color de pelo

Schiappa Pietra explicó que por una valoración del "elemento subjetivo" —el doble homicidio previo— se inclinó por acusar a "Colo" por intento de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado con portación de arma de uso civil por sobre el delito de abuso de armas, una figura menos gravosa.

La defensa del "Colo" rechazó la calificación y orientó su estrategia de defensa hacia el abuso de arma haciendo hincapié que "con esto en ningún momento estamos ubicado a mi asistido en el lugar de los hechos". Cañavate calificó de "endeble" la acusación y recalcó que si bien Josué apuntó a "Colo" lo hizo en sede policial. Posteriormente la víctima fue a la sede de Fiscalía declaró en el marco del doble crimen pero no refrendó la acusación contra "Colo" que había hecho ante la policía. "Pareciera que mi asistido está acá solo por una cuestión de color de pelo", dijo la defensora oficial respecto al apodo de "Colo". También cuestionó un informe policial del 31 de diciembre, el día siguiente del ataque, en el que se expone la relación de "Colo" con el apodado "Mojarra".

El fiscal aclaró los puntos cuestionados por la defensa, entre ellos el hecho de que Josué no ampliara la declaración sobre su ataque pero si prestara declaración en el marco del doble crimen. Luego el juez Manfrín resolvió. El magistrado entendió que Josué era una doble víctima, primero del ataque en calle Campbell y luego a metros del centro de salud. Y que nunca el muchacho se valió de sus heridas para tergiversar el relato. Pudo haber dicho que uno de los disparos de "Colo" lo habían herido, pero no lo hizo. Sólo relató que lo vio dispararle.

Manfrin advirtió una conexión entre ambos hechos y que la figura elegida por el fiscal era la correcta. "Acá el imputado no está sólo por una cuestión de color de pelo, como refiere la defensa, sino que hay evidencias", indicó el juez. Luego dispuso la prisión preventiva del acusado por 90 días con vencimiento el 11 de abril próximo.

el Juez. Ismael Manfrín escuchó ayer a testigos del doble crimen e impuso prisión preventiva al presunto tirador.

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