El lamentable hecho ocurrió en la capital cordobesa el 5 de diciembre de 2006 y según la sentencia,
tanto el agresor (26) como su esposa y madre del menor, Romina Mariela Rosas (25) fueron condenados
a cadena perpetua.
En un relato del día del atroz ataque, según consta en el fallo, "...presumiblemente porque
el menor, que se encontraba muy inquieto y circulaba por la casa en un triciclo de color verde y
amarillo, incomodaba las relaciones sexuales que mantenía o pretendía mantener la pareja, Claudio
David Vega, con un elemento contundente romo y duro, supuestamente con sus puños o algún otro
elemento de esas características que había en el lugar: muleta, palo, paleta de ping pong o una
escopeta, comenzó a golpear al menor con manifiesta intensidad, propinándole una violenta paliza
mediante golpes en distintas partes del cuerpo, representándose como probable la muerte del niño,
no obstante lo cual continuó con su accionar con indiferencia del resultado letal".
Según consigna el diario La Voz del Interior, la golpiza hizo que Nahuel, de tan sólo 3 años
y 5 meses comenzara a llorar y para no escucharlo, su padre "le tapó la boca hasta que el niño
perdió el conocimiento".
Además, su madre mantuvo una actitud absolutamente pasiva frente al ataque. Según dice la
sentencia: "omitió deliberadamente intervenir para impedir los castigos, representándose como
probable la muerte del mismo, no obstante lo cual, con indiferencia del resultado letal, no actuó".
Luego de la paliza, la pareja siguió con su con crueldad: bañó a Nahuel para intentar
reanimarlo pero no llamó a una ambulancia, sino cuando el nene ya había fallecido.


























