Demandan a un hotel por el crimen de una acompañante
Carolina Pastorini tenía 28 años cuando la madrugada del 20 de octubre de 2007 fue convocada
desde la conserjería del hotel Sol Victoria, en la vecina ciudad entrerriana, para cumplir con un
servicio sexual a pedido de un huésped. La chica llegó desde Rosario en un remís y poco minutos
después fue asesinada a puñaladas dentro de la habitación. El autor del crimen, un hombre oriundo
de la provincia de Buenos Aires que se había alojado allí con una identidad falsa...
6 de diciembre 2009 · 01:00hs
Carolina Pastorini tenía 28 años cuando la madrugada del 20 de octubre de 2007
fue convocada desde la conserjería del hotel Sol Victoria, en la vecina ciudad entrerriana, para
cumplir con un servicio sexual a pedido de un huésped. La chica llegó desde Rosario en un remís y
poco minutos después fue asesinada a puñaladas dentro de la habitación. El autor del crimen, un
hombre oriundo de la provincia de Buenos Aires que se había alojado allí con una identidad falsa,
ya fue condenado a 12 años de prisión en un juicio oral. Pero los familiares de la chica creen que
las responsabilidades no terminan en esa instancia y ahora apuntaron hacia los propietarios del 5
estrellas, a quienes demandaron por daños y perjuicios ante la Justicia de Entre Ríos.
"Omisión del deber de cuidado. Eso quiere decir que una persona murió por
negligencia de quienes debieron tomar mínimas medidas de seguridad para protegerla. La más
importante fue que el asesino se registró en el hotel con un nombre falso cuando no puede alojar a
cualquiera sin pedir documentos. Además, a Carolina la llamó el conserje, le pagaron un remís y la
acompañaron hasta la habitación. La dejaron sola, no le brindaron protección ante un tipo que la
mató como a un perro", afirmó a La Capital Daniel Edgardo Terani, quien junto a Miguel Talvo,
representa a los familiares de Pastorini.
Terani señaló que la demanda por daños y perjuicio está en trámite en los
tribunales entrerrianos y que, además del hotel, también apunta al asesino de la chica, Duilio Iván
Console Dezza, quien hoy tiene 26 años. "Ese muchacho fue procesado y condenado a 12 años de cárcel
pero no puede responder con nada. Se demostró que no estaba bien de la cabeza, que era un
paranoico. Más allá eso, estamos convencidos que el hotel Sol Victoria obró con negligencia y lo
más grave es que nadie respondió por esa muerte. Carolina tenía una hija de pocos meses, que hoy
tiene dos años", agregó el letrado.
Las demandas por daños y perjuicios deben obligatoriamente, según lo establece
la justicia entrerriana, pasar primero una audiencia de mediación. Según el abogado de la familia,
no hubo ningún avance positivo en esa instancia por lo que continuarán con el juicio. "Todo fue tan
grave que la compañía de seguros del hotel no quiso hacerse cargo de nada porque consideró que el
dolo de la empresa fue muy grande al no tomar ningún recaudo", añadió.
La última noche.Según quedó probado durante el juicio, aquel 20 de octubre de
2007 Console Dezza ocupaba la habitación 216 del Sol Victoria, pero lo hacía bajo el nombre de Juan
Sosa. En aquel entonces tenía 24 años, se domiciliaba en la localidad bonaerense de Villa Adelina y
trabajaba en una distribuidora de vinos. Esa madrugada, tras apostar una fuente suma de dinero en
el casino que funciona en el mismo complejo, quiso contratar los servicios de una prostituta. Así
se lo hizo saber a la conserjería del hotel y desde allí convocaron a Carolina, que vivía en
Rosario, pero solía brindar servicios en ese lugar.
La muchacha llegó en un remís y enseguida la acompañaron hasta el cuarto. El
crimen se descubrió cuando los ocupantes de la habitación 316, situada en el piso superior a la
rentada por Console Dezza, se sorprendieron al ver detrás de la cortina de la puerta ventana la
figura de un hombre que intentaba ingresar a la pieza. Los gritos de esas personas hicieron huir al
intruso, quien saltó al vacío. El incidente fue advertido por custodios del hotel que apresaron al
hombre. Sólo había sufrido lesiones leves por la caída y muy cerca suyo se halló una sevillana con
manchas de sangre.
Minutos después, personal del hotel y la policía inspeccionaron la habitación y
encontraron muerta a Carolina. Su cuerpo tenía doce puñaladas, muchas de ellas sufridas en actitud
de defensa. Las letales fueron dos en el cuello y una en el pecho. Murió desangrada. La chica
conservaba su vestido puesto y, según la autopsia, no había tenido relaciones sexuales, lo que hizo
presumir a los investigadores que fue atacada a poco de haber ingresado al cuarto. Console Dezza
fue procesado por homicidio agravado por alevosía y el año pasado condenado a 12 años de prisión
efectiva por la Cámara Penal de Gualeguay. Está alojado en la penitenciaría de Paraná.