El gobierno provincial anunció la creación de un organismo especial que
funcionará dentro de la policía y que tendrá como objetivo seguir e investigar a las personas que
se encuentren prófugas de la Justicia. "Actualmente existe una base de datos que está conectada con
otra a nivel nacional, pero lo que se necesita es personal especializado que se ocupe de
investigar", señaló el secretario de Seguridad Pública de Santa Fe, Carlos Iparraguirre.
En este momento no existe en la policía una sección o
división encargada de rastrear a personas que tengan pedidos de captura en vigencia. El acusado de
un delito ingresa a la base de datos por pedido del juzgado penal que lo requiere. En Rosario, es
la Cámara de Apelaciones en lo Penal la que recibe los requerimientos de cada uno de los tribunales
inferiores. Esa información es enviada a la Unidad Regional II para que se ponga en marcha el
sistema de búsqueda.
A partir de ese momento, si el caso investigado no tuvo
repercusión pública a través de los medios, nadie sale a buscar al sospechoso. Esa tarea
generalmente queda en manos del personal de la Brigada de Investigaciones de cada regional, que en
Rosario o Santa Fe debe además ocuparse de resolver casos complejos.
Buena suerte. Entonces todo queda librado al azar o básicamente a dos
circunstancias fortuitas: que el sospechoso sea detenido por otro delito o que caiga demorado en lo
que se denomina en la jerga policial como "averiguación de posible captura". El anuncio
gubernamental se produjo tres días después del asesinato de José Alberto Jara, en la ciudad de
Santa Fe. El hombre tenía un pedido de captura en su contra por el crimen de una pareja y el lunes
fue acribillado por tres sicarios en el barrio San Lorenzo de la capital provincial.
Iparraguirre señaló que la implementación de la "Unidad de
Seguimiento Especial de Personas Prófugas de la Justicia" se dará en el marco de una serie de
reformas en la organización de la policía que el gobierno piensa concretar este año. En ese
sentido, el funcionario indicó que ya se iniciaron las conversaciones con los responsables de la
regionales más importantes (Rosario y Santa Fe) para la creación del organismo.
"Todavía no sabemos a ciencia cierta cuántas personas
trabajarán porque ahora los jefes policiales deben establecer a la brevedad el personal que
tendrían disponible a tal efecto", agregó. De acuerdo a lo que trascendió ayer, la flamante unidad
centralizará información de toda la provincia y cada unidad regional dispondrá de un número
determinado de policías para realizar los seguimientos y pesquisas.
Otras tareas. Uno de los objetivos que se impuso el gobierno fue liberar al
personal de Investigaciones de la tarea de tener que salir a buscar prófugos y, fundamentalmente,
agilizar el flujo y el intercambio de información. "En ciudades como Rosario y Santa Fe, esa
sección tiene que darle prioridad a la investigación de delitos muy complejos y no posee gente
disponible. Todo queda librado a que el sospechoso caiga preso por otro delito o que lo detecten a
través la averiguación de antecedentes", destacó el funcionario provincial.
"Lo que se busca también es que haya una investigación
específica que se oriente a detectar a esas personas", agregó Iparraguirre.
El actual sistema de búsqueda no sólo es ineficiente para
hallar a los prófugos, sino que produce situaciones de injusticia. La Cámara Penal recibe de los
juzgados de instrucción y correccionales los requerimientos para que los acusados o imputados sean
buscados y puestos a disposición de los jueces. Pero también recibe las notificaciones para que
esos pedidos queden sin efecto y "se levanten" las capturas. La falta de un sistema informatizado y
actualizado hace que en muchas ocasiones no se modifique la situación de "prófugo" de un
ciudadano.
Esa condición puede aparecer con el simple hecho de
realizar un trámite en una seccional o caer detenido por una circunstancia menor, lo que
transformará el paso del ex prófugo por una dependencia policial en un trance difícil de
afrontar.