Un hombre que colaboraba con una murga vendiendo hamburguesas para recaudar fondos, fue asesinado de un balazo en un corso en Llavallol, provincia de Buenos Aires, en tanto otras seis personas quedaron heridas al ser atacados por al menos un hombre armado durante una discusión que se inició en medio de un corso barrial . Ariel Gómez, 38, se encontraba en la fiesta barrial cuando se le pidió a un grupo de jóvenes que no fumaran marihuana cerca de los niños de la murga que participaban del Corso. En ese momento Nahuel Aranda., de 21 años, se levantó para tratar de golpear a Gómez y otro integrante del grupo, Axel Pacheco, tomó un arma y comenzó a disparar hacia todos lados. Entre los heridos figuran dos adolescentes de 15 y 17 años, que están fuera de peligro.
Al llegar la policía al lugar, luego del furioso ataque, detuvieron a los dos hombres cuando intentaban huir. A Aranda y Pacheco les secuestraron una pistola Bersa con la numeración suprimida, ocho municiones en el cargador (una en recámara) y 53 municiones intactas del mismo calibre en una caja que se hallaba dentro de una bandolera negra que los hombres tiraron al suelo en su huida. El episodio ocurrió el sábado alrededor de las 5.30, en el cruce de las calles Doyhenard y 1de Marzo, de la localidad del sudoeste del partido bonaerense de Lomas de Zamora.
Ariel Walter Gómez fue alcanzado circunstancialmente por un proyectil y falleció en el Hospital Municipal de Lavallol producto de un balazo en el abdomen y otras seis personas resultaron heridas en el tiroteo, por lo que fueron trasladadas al centro de salud, ninguna de ellas corría riesgo de vida, indicaron fuentes judiciales. Una de las heridas fue Laura, que recibió un impacto de bala en su muslo derecho y relató lo sucedido: “En el corso empezamos a escuchar una serie de ruidos, corrimos y sentí que me quemó algo. Cuando subí la escalera siento que se me desgarra toda la pierna y ahí caigo. Me asistieron los vecinos que me llevaron al hospital”, dijo la mujer.
Sobre su estado de salud señaló: “Me dio arriba de la rodilla. Por suerte quedó en el músculo nada más. Sobre Gómez sostuvo que “el muchacho muerto era trabajador. Tenía un nene y una nena. A la mujer le destrozaron la vida y a toda su familia que era muy unida también. Él era muy tranquilo, no se metía con nadie en el barrio”. En cuanto al hombre que disparó opinó que “es un loco que ni siquiera fue capaz de tirar para arriba”.
Por otro lado, la hermana del fallecido, Yanina Gómez, indicó que se encontraba con él cuando fue herido: “De repente se empezaron a escuchar disparos, que pensamos que eran cohetes. Pero las detonaciones seguían y ahí nos dimos cuenta que eran tiros. Salimos a buscar a nuestros hijos y bajamos los dos a la calle”. Yanina sostuvo que comenzó a correr y luego vio caer a su hermano detrás suyo.
“Pensé que le habían dado un tiro en la pierna. Me di vuelta y le pregunté qué le pasaba y si estaba bien, pero él solo me dijo que me fije cómo estaban los chicos”, recordó la hermana de Walter, que describió al corso como un lugar en el que “había mucha gente y muchos chicos jugando”.
Al respecto la mujer aclaró que los tiros no consistieron en un ataque particular contra su hermano, sino que “fue a un montón de gente” y que “le podría haber dado a cualquiera. No sé por qué disparó”, aseguró.
Otra testigo aseguró que a Gómez “lo mataron adelante de todos y de su propio hijo. Dos sobrinos míos fueron baleados y también podríamos haber sufrido su ausencia. Gracias a Dios están bien. Los dos acusados están detenidos, ojalá que se haga justicia”, y abundó en que “Había mucha gente, muchos chicos jugando, cuando de repente alguien empezó a los tiros”.
El caso quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Lomas de Zamora, a cargo del fiscal Javier Gramajo, quien imputó los detenidos por el delito de “homicidio simple y tentativa de homicidio”.