Policiales

Confirman 15 años de prisión a los asesinos del joven Matías Podova

La víctima estaba junto a su madre y hermanos en su casa cuando fue alcanzado por disparos de escopeta desde afuera de la vivienda

Jueves 12 de Abril de 2018

La Cámara Penal de Rosario confirmó la pena de 15 años de prisión para dos jóvenes de 27 años hallados culpables de matar a Matías Podova, un chico de 17 años que en noviembre de 2013 fue asesinado con disparos de escopeta en su casa de Granadero Baigorria. La pena incluye una tentativa de homicidio, ya que en el mismo hecho resultó herido un nene de 10 años hermano de la víctima fatal. El caso se inscribe en la secuela trágica de ásperas disputas entre dos familias conocidas que deparó en que una hermana de la víctima fuera condenada a 3 años de prisión de ejecución condicional porque, en represalia, apuñaló a la madre de uno de los condenados.

La pica entre los Podova y los Goria en el barrio que se ubica por detrás del Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria iba subiendo de tono por acusaciones y denuncias cruzadas entre personas que hasta supieron compartir reuniones familiares y eventos sociales. Los Goria residen en La Cautiva al 1600, donde tienen un taller de reparación de motos; y los Podova, a la misma altura pero por la avenida Santa Fe.

En sendas notas que publicó este diario a familiares de víctimas y victimarios, los Goria acusaban a la otra parte de un robo y de haberse enriquecido vendiendo drogas y dólares truchos. Mientras que los Podova hablaron de violencia doméstica y del robo de motos. Lo concreto es que esos cruces tuvieron un desenlace fatal.

Ataque mortal

El 8 de noviembre de 2013 en casa de los Podova estaba Daniela Faraone junto a sus hijos Jorge, de 19 años; Matías, de 17; Pablo, de 10; y Carla, de 8. De acuerdo a los sobrevivientes, Laureano Goria junto a "Triclón", "Murdok", "El polaco" y Emiliano De Angelis atacaron a tiros la casa.

La investigación del juzgado de Instrucción 10, el entrecruzamiento de datos, pericias y el testimonio de víctimas y testigos, concluyó que los agresores primeros rompieron a ladrillazos un vidrio de la vivienda y luego dispararon desde un patio exterior. Primero dispararon "Triclón" y "Murdock", después Emiliano y finalmente Laureano. Matías Podova murió como consecuencia de múltiples perdigonadas en el tórax, y su hermano Pablo quedó internado en terapia intensiva por heridas en el abdomen, pero sobrevivió.

Los evidencias ubicaron a Laureano con una escopeta larga de un caño y a Emiliano con un revólver cromado calibre 32. Los principales testigos del ataque fueron la madre y un hermano de las víctimas, que estaban en la casa. Luego, los tiradores salieron corriendo y se metieron en la vivienda de Laureano.

Represalia y arresto

Apenas ocurrió el hecho Goria fue detenido por una patrulla que lo interceptó mientras acompañaba a su madre al Hospital Eva Perón, ya que luego del violento incidente una hermana de Podova la atacó provocándole heridas que la mantuvieron internada varios meses. Por ese hecho, la agresora recibió 3 años de prisión condicional como pena.

Una vez iniciado el proceso judicial, con De Angelis aún prófugo, los datos aportados por la madre de la víctima fueron vitales para encontrarlo y que se le dicte el procesamiento. "Emiliano tenía un tatuaje de un escudo de Central en el lado izquierdo del pecho y otro de un perro en el brazo izquierdo". Con esas señas fue detenido el 17 de octubre de 2014 en Granadero Baigorria.

La causa llegó al juzgado de Sentencia 3, a cargo Edgardo Fertitta. Al resolver el caso el magistrado se refirió a las motivaciones del homicidio, que habría "anclado en un problema entre el padre de la víctima, Jorge Podova, luego de una discusión en una fiesta en el paraje La Ribera".

Según consta en el expediente, el hombre habría golpeado a un joven que intentó propasarse con su mujer. Ese muchacho tenía vínculos con Goria y Emiliano De Angelis. Además, aludió que este hombre había amenazado a Faraone tres días antes y al balear la casa dijo que le iba a entregar a su hijo "en una bolsa".

"De las declaraciones puede reconstruirse que había existido un incidente o incidentes previos entre allegados a los coprocesados y la familia Podova. Que Goria y De Angelis se encontraban presentes en el lugar de los incidentes, la individualización del primer acusado como autor de los disparos que produjeron la muerte y las heridas en los hermanos Podova".

Además, el juez describió que Laureano utilizaba "una escopeta larga en tanto De Angelis un revólver cromado tipo 32; que habían atacado la casa de los Podova con un ladrillazo, que entraron por el patio y desde el portón comenzaron los disparos".

Declaraciones veraces

Al confrontar las declaraciones que apuntan a Goria y De Angelis como los agresores, el funcionario interpretó que "se muestran más veraces y direccionadas unívocamente, destacándose que Faraone pudo reconocer a De Angelis".

Si bien tales aportes son considerados como meros indicios y la descripción de los tatuajes no son exactas, salvo un escudo de Rosario Central, "adquieren fuerza probatoria en congruencia con otros. En ese sentido Fertitta se apoyó en el reconocimiento en rueda de personas efectuado por la madre de la víctima, que señaló a De Angelis como uno de los tiradores".

Al reafirmar las responsabilidades de Goria y De Angelis, también recalca el secuestro de cartuchos de escopeta. A lo que se sumó el allanamiento en la casa de Goria, donde se encontraron doce cartuchos calibre 12 y una caja vacía de la misma marca y calibre.

Según las pericias, diez de esos cartuchos correspondían a ese calibre y a una misma escopeta. "Guardaban similitud con los encontrados en el lugar del hecho. Según el área de Reconstrucciones Integrales, nueve de esos cartuchos habían sido percutidos por el mismo arma, que también se utilizó para disparar el proyectil hallado en casa de los Goria".

"La valoración conjunta de las declaraciones de quienes sindicaron a los coprocesados adquieren veracidad y son esencialmente concordantes como para afirmar las responsabilidades de Goria y De Angelis en calidad de coautores por los delitos de homicidio agravado por uso de arma de fuego, homicidio agravado por uso de arma de fuego en grado de tentativa y abuso de armas, todos en concurso real", calificó el juez.

La pena

Si bien los acusados no registraban condenas anteriores, el juez consideró que "de acuerdo a la naturaleza de los ilícitos, la demostración explícita del desprecio por la vida ya que pusieron en peligro a muchas personas", fijó la pena en 15 años de prisión efectiva, lo que coincidió con la solicitada por la Fisalía.

Ayer, en Tribunales y con los acusados acompañados por sus defensores, Liliana Alvarez por De Angelis y Adrián Ruiz por Goria, el juez de Cámara Penal Alfredo Ivaldi Artacho leyó la parte resolutiva del veredicto unánime que compartió con sus pares Carolina Hernández y José Luis Mascali, quienes avalaron el dictamen de Sentencia.

"Se advierte con cruda elocuencia que el hecho y los resultados que motivan la condena de Goria y De Angelis son de una gravísima entidad. Suceso que consiste en un unilateral ataque que ha sido mínimamente programado y coordinado entre ellos dos junto a otros cómplices y plasmado hacia la vivienda en la que moraba la familia Podova, muchos de cuyos integrantes estaban presentes y fueron víctimas del suceso".

Se remarca en el fallo de segunda instancia que ese "combinado y plural acometimiento además se efectuó con distintas armas de fuego que determina la muerte y las heridas contra dos hermanos, de amplio espectro ofensivo en cada disparo, penetrando en la vivienda, con un conato de incendio doloso, lo que arroja múltiples víctimas de la balacera".

Para los magistrados, todo ocurrió sin un móvil de agresión inmediatamente previo o concomitante de parte de los Podova que explique racionalmente lo ocurrido. "No hubo ninguna riña ni batalla campal, sino una específica agresión física y armada de un grupo identificado, uniforme, coincidente en su plan y alcances hacia una familia, la que era de amplio conocimiento (y hasta de antigua amistad) de conjunto familiar del homicida Goria. Fue algo brutal, pensado, directo", refiere finalmente el fallo que confirma la condena.

El lugar. La casa donde se produjo el mortal ataque el 8 de noviembre de 2013 y que le costó la vida a un joven.

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